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jueves, 8 de octubre de 2020

LOS NIÑOS DE AHORA... SON MAS INTELIGENTES QUE NOSOTROS A SU EDAD?

 


Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nación correspondiente al sábado 15 de agosto de 2020. Todos los derechos reservados.


La respuesta es SI. Y eso se llama "Efecto Flynn", que no es otra cosa que el incremento del coeficiente intelectual de una generación a la siguiente. Como ejemplo tomemos lo que siempre, en mis clases de Neurodidáctica, pongo como referencia: cuánto le tomo a usted entender que debía hacer un deslizamiento de sus dedos sobre la pantalla para pasar de una fotografía a otra en su celular, o que debía hacer un movimiento de acercamiento o alejamiento de sus dedos índice y pulgar entre si para achicar o agrandar una imagen? A mi me tomo bastante tiempo, y eso que me considero siempre apegado al mundo de la tecnología, pero a mis mellizos de 5 años les tomó en su momento (alrededor de los 2 años) un suspiro. Como si "vinieran con el chip incorporado" para esos movimientos. Entonces, qué sucede?

Si vemos que esto aparece tal y como les digo, entonces tendríamos que esperar que los llamados "test de inteligencia" tomados a los niños y jóvenes de hoy en día "estallen" de genialidad... y esto se produce a razón de 5% de incremento promedio en cada generación. Por qué sucede esto? Podría ser realmente que los niños de ahora son más inteligentes que lo que lo fueron sus padres a su edad, o realmente que los test de coeficiente intelectual no constituyen en realidad una buena manera de medir la inteligencia. Esto realmente ha arrojado una verdadera crisis en la ciencia y sobre todo en la educación. Seguimos con los mismos paradigmas educativos y, sobre todo, evaluativos? O qúe hacemos? 

Los test que encontraron grandes variables de generación en generación son los que miden la inteligencia lógica, mientras que los que evalúan la calidad del vocabulario y la aritmética básica han permanecido casi iguales. Y eso sucede porque las nuevas generaciones ya piensan sobre lo abstracto de manera automática, mientras que las leyes numéricas básicas siguen siendo constantes y la comunicación sigue siendo verbal desde siempre, aunque probablemente veamos "el salto" en la siguiente generación, que heredará a los adultos de dentro de 30 años que hoy se comunican por Whatsapp, videos o audios. La razón del aumento del coeficiente en cuanto a la medida del pensamiento abstracto es que los hijos de nuestra generación ya vieron sus dudas reflejadas por los ojos de la ciencia, a la cual tienen acceso (mal o bien) a través de sus celulares (Google, Youtube, Wikipedia) o de la televisión (documentales, canales específicos), lo cual libera por completo a la lógica de lo concreto para, de esta manera, analizar lo abstracto, así como que les ayuda a ver el mundo como algo que clasificar y no necesariamente que utilizar. 

Ahora, si los valores de los coeficientes intelectuales de nuestros padres son entre 9 y 15% más "lerdos" que nosotros, y que los de nuestros hijos son entre 9 y 15% mayores a los nuestros... son nuestros padres "más burritos" y nuestros hijos "más nerds"? La respuesta no puede ser exacta porque la pregunta es incorrecta, ya que juzgamos la inteligencia a "todo o nada", sin considerar, por ejemplo, que los últimos 30 años han sido de un progreso comunicacional y tecnológico nunca antes visto, y eso decididamente influye mucho en la "inteligencia" como la conocemos. Y eso lo podemos notar con este ejemplo: si bien los niños de hoy pueden leer literatura más compleja a edad más temprana, no significa que la puedan aprovechar o incluso disfrutar como lo hace un adulto. Entonces, no medimos solo la lectura temprana sino la capacidad de análisis y aprovechamiento del conocimiento adquirido. Esa si es la real inteligencia.

Por último, es de notar que los aumentos del coeficiente intelectual en el marco del Efecto Flynn no han vacunado a la gente contra la charlatanería como la hoja de mamón contra el dengue o la creolina contra el Covid. Por eso, el aumento de la inteligencia no se mide realmente con coeficientes por test, sino en la aplicabilidad que se pueda dar a esa inteligencia en la vida diaria. O sea, su "usabilidad". Pero eso es motivo de otra columna semanal. Nos leemos la semana que viene para seguir DE LA CABEZA?


domingo, 19 de julio de 2020

EL TELECEREBRO Y SUS CONSECUENCIAS


Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nacion correspondiente a los sabados 4 y 11 de julio de 2020. Todos los derechos reservados. 

En estos dos sabados hablaremos del efecto que tiene la educacion a distancia respecto al cerebro, como cambiamos los paradigmas funcionales y sobre todo, como podemos adaptarnos a lo que implica una verdadera "revolucion" funcional en cuanto a la forma de procesar la informacion con la "nueva normalidad" que nos toca vivir.

Con el advenimiento del "modo COVID de vivir" (término acuñado por el Ministro Mazzoleni y equipo) se derrumbaron muchos paradigmas de la "normalidad" hasta entonces reinante. Y una de ellas, que se llegó de la mano del distanciamiento social, es la realización obligatoria del teletrabajo (en la medida de las posibilidades dependiendo del tipo laboral) y de la teleeducación (obligatoria en todos los casos). Plataformas como Zoom, Classroom, Jitsi, Hangouts, Skype o Whatsapp pasaron a ser parte de nuestra vida laboral y estudiantil como elemento de cotidianeidad necesaria. Con estas herramientas, estudiar o trabajar sin moverse de casa como solo veíamos en las series futuristas hace unos años, se hizo realidad. Sin embargo, detrás de estos "facilitadores" del trabajo a distancia, aparecieron otras novedades en la vida de las personas. Aunque ustedes no lo crean. Es lo que en actualmente se conoce como "cerebro de Zoom" y que se da no solo para esa plataforma, sino para todo lo que trae aparejada la realidad hiperconectada que tenemos para suplir de alguna manera el contacto interpersonal físico.

Una queja común de los docentes "virtuales" (término mal usado, porque lo virtual es algo que no existe, mientras que aquí la clase sí existe, solo que es "a distancia") es que, después de dar clases vía Zoom, terminaban muchísimo más agotados física e intelectualmente que si la hubiesen dado en un aula de manera presencial, ante la vista y el contacto próximo de decenas de estudiantes, y esto solo ha demostrado algo que siempre ha sido cierto a escala poblacional: las interacciones "virtuales" pueden ser duras para el cerebro. Aunque parezca increíble lo que pueden causar estas tecnologías en la vida de la gente que las usa, incluso debido a su aparente sencillez y simplicidad, ya que este soporte aparece confinado ordenadamente en una pantalla pequeña y presenta pocas distracciones obvias, esto puede llegar a convertirse en una maldición para el cerebro, debido a que los humanos nos comunicamos permanentemente, aunque no nos digamos nada.

Y es que durante una conversación en persona, el cerebro se concentra parcialmente en las palabras que se dicen, pero también extrae significado de decenas de señales no verbales, como si una persona está de frente o ligeramente de perfil, si está inquieta mientras habla o si inhala rápidamente justo antes de interrumpirte. Estas señales pintan un panorama global de lo que se transmite y la respuesta que se espera del otro interlocutor. Los humanos evolucionamos como animales sociales, así que para la mayoría percibir estas señales es algo natural, hace falta poco esfuerzo consciente para analizarlas y puede sentar las bases de la intimidad emocional. Sin embargo, una videollamada normal afecta a estas capacidades arraigadas y exige prestar una atención constante e intensa a las palabras. Si solo vemos la cara y los hombros de una persona, la posibilidad de ver los gestos de las manos u otro tipo de lenguaje corporal queda eliminada. Si la calidad del vídeo es mala, se frustra cualquier esperanza de deducir algo a partir de las expresiones faciales mínimas. Y si para alguien que depende de esas señales no verbales, el no tenerlas puede ser agotador, imagínense lo que sería para los niños que precisan de activar sus neuronas en espejo (parte del lóbulo frontal relacionada al aprendizaje por imitación) para poder aprender. O a los niños con trastornos específicos del lenguaje o con déficit de atención e hiperactividad, quienes precisan de todas las "señales cognitivas" que puedan emanar de sus profesores para recibir el mensaje del conocimiento de la mejor manera que puedan. Un desafío.

El contacto visual prolongado se ha convertido en la señal facial más intensa disponible y puede parecer amenazadora o demasiado íntima si se sostiene demasiado. Las pantallas con varias personas amplían el problema de la fatiga. La vista en galería supone una dificultad para la visión central del cerebro y lo obliga a descodificar a tanta gente al mismo tiempo que no se obtiene nada significativo de nadie, ni siquiera de la persona que habla. La pantalla múltiple de Zoom es un típico ejemplo de lo que los psicólogos denominan "atención parcial continua", es decir, el tener muchos focos atencionales y no prestarle atención real a ninguno. Esto se aplica tanto a los entornos virtuales como a los reales. Es el tipo de multitarea que el cerebro intenta (y no suele conseguir) manejar en una videollamada grupal. Esto provoca problemas, como el que las videollamadas grupales se vuelven menos colaborativas y más compartimentadas, conversaciones en las que solo hablan dos personas al mismo tiempo mientras las demás escuchan. Como cada participante usa una secuencia de audio y es consciente del resto de las voces, es imposible mantener conversaciones paralelas. Si se ve a un solo interlocutor cada vez, no se puede reconocer el comportamiento de los participantes no activos, algo que sí se percibiría con la versión periférica. Para algunas personas, la división prolongada de la atención genera la sensación desconcertante de estar agotándose sin haber conseguido nada. El cerebro se siente abrumado con el exceso de estímulos mientras está concentrado en buscar señales no verbales que no puede encontrar. Es por eso que una llamada telefónica tradicional podría pasar menos factura al cerebro, ya que cumple una pequeña promesa: solo transmite una voz.

Por el contrario, el cambio brusco a las videollamadas ha sido una bendición para las personas con dificultades neurológicas para mantener conversaciones en persona, como las personas con autismo, que pueden sentirse abrumadas cuando hablan varias personas. Y es que cuando la videollamada abruma a la persona con espectro autista, puede simplemente apagarse la cámara y ahorrar energía para cuando se desee percibir las señales no visuales que se consigan transmitir, porque las personas con autismo suelen tener dificultades para entender cuándo es su turno para intervenir en conversaciones en persona. Por eso el desfase frecuente entre los interlocutores en las videollamadas podría ayudar a algunas personas autista porque, por ejemplo, cuando se usa Zoom está claro a quién le toca hablar. Pero sin embargo, otras personas con autismo podrían tener dificultades con las videollamadas, ya que pueden acentuar los desencadenantes sensoriales, como los ruidos fuertes y las luces brillantes.

Este es el llamado CEREBRO DE ZOOM. Algo a lo que debemos acostumbrarnos, pero que no debe tenernos DE LA CABEZA porque ya formará parte de nuestra nueva normalidad. Nos leemos el sabado que viene.

jueves, 16 de julio de 2020

TIEMPO DE APRENDER? NO. TIEMPO DE DESAPRENDER...!!!


Articulo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nacion del sabado 11 de abril de 2020. Todos los derechos reservados.

Una de las frases desgastadas en estos tiempos de pandemia es que debemos salir aprendiendo muchas cosas para poder hacer productivo todo este tiempo. Sin embargo, cerebralmente hablando no hay nada mas inexacto que esto... por que? Porque el cerebro no aprende en situaciones de estres, el estres no proporciona buenos neurotransmisores para fijar conceptos ni aprender aptitudes y menos actitudes. Si bien siempre insisto en que la emocionalidad es necesaria para fijar conceptos, sin embargo cuando el cortisol del estres predomina no puede haber concepto fijado, y entonces es cuando todo lo vivido es tiempo perdido cognitivamente hablando.

Vivimos un tiempo en que encontramos que lo que hasta hace apenas dos meses era la norma, hoy no lo es, y nos damos cuenta que ya no va a serlo mas. Formas de trabajar, maneras de estudiar, relaciones humanas nunca seran iguales en la humanidad post pandemica. Y si no nos damos cuenta de esto, estaremos buscando la solucion a nuevos problemas por medio de viejos caminos que ya no conducian probablemente a nada y que ahora, a la luz de los nuevos hechos, lo haran menos. La pandemia nos hara diferentes personas: oficios cambiaran, profesiones se reinventaran, y el que no lo hace, esta condenado a sufrir mucho hasta darse cuenta de que debe hacerlo.

En la medicina el ejemplo es claro. Los que hace años hacemos consulta a distancia tenemos bien sabido que el paradigma del paciente frente a frente aunque sea para sus controles cotidianos, debera cambiar, reservandose eso solamente a la exploracion fisica y los procedimientos indispensables para realizar el tratamiento. En educacion tambien: las aulas presenciales deben dejar rapidamente su sitio a la virtualidad y a la transmision de conceptos mas que de contenidos, algo que deberia haber sido asi desde siempre pero que, por no salirnos de nuestra zona de confort, los docentes hemos ignorado con devocion y terquedad casi propias de una mula. Todo va a cambiar post Covid-19 y eso no podemos (ni debemos) olvidarlo.

Es por eso que de ahora en mas no debemos decir que la pandemia debe dejarnos algo que aprender. En realidad, la pandemia nos ayuda a desaprender mucho, a destruir los conceptos y paradigmas que eran aparentemente intocables en nuestras vidas, y que deben deconstruirse en nuestro esquema mental para reinventarnos en nuestras profesiones, en nuestras relaciones, en el dia a dia post pandemia. Es imposible aprender si antes no de desaprende. El cerebro no puede construir un esquema mental sobre otro pre hecho. La mente debe otorgarle flexibilidad a los conceptos, destruir los dogmas construidos como inmutables, y una vez rotos los preconceptos y los preaprendizajes, aprender de nuevo, aunque eso represente "gasto energetico" y nuestro cerebro este siempre dispuesto a ahorrar energia, sobre todo en tiempos de carencia como los que vivimos. Porque esa es la naturaleza: el cerebro sabe que no se vienen tiempos faciles, entonces se aferra a lo que menos energia la haga gastar, y eso es lo que siempre le funciono hasta ahora pero ya no le va a funcionar. Por eso tambien es tan dificil desaprender...

Es tiempo de desaprender primero. No de aprender mal. Es tiempo de dar rienda suelta a la creatividad y reinventarnos en todas las areas de la vida. El cerebro nos comandara en ese proceso DE LA CABEZA que en otros ambitos se denomina EVOLUCION. Y el que no evolucione, se queda atras. Nos leemos el sabado que viene.

TIPS NEUROEDUCATIVOS PARA LA EDUCACION EN TIEMPOS COVID


Articulo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nacion de los sabados 9, 16 y 23 de mayo de 2020. Todos los derechos reservados.

La encrucijada COVID-19 no solo es sanitaria. Tambien abarca otras areas como la economia, la repercusion social, hasta la espiritualidad, y, por supuesto, la educacion. De golpe y porrazo, de la noche a la mañana, hemos tenido que adaptar nuestra forma de vivir a un nuevo estilo, bien denominado por el Ministro de Salud como "Modo Covid de vivir". Muchos se han bancarizado para no tocar el papel moneda o no salir de casa aprendiendo a usar pagos electronicos, muchos ya formalizamos lo que veniamos haciendo hace tiempo que es la consulta medica a distancia y asi. Pero realmente donde todos coinciden es que tenemos serios problemas a la hora de "transplantar" el aula presencial al mundo virtual. Y eso es porque, como nos enseñara Leslie Hart "querer enseñar sin saber como funciona el cerebro es como querer hacer un guante sin haber visto jamas una mano". Por eso, antes que usar computadoras o aprender los secretos de cualquier plataforma virtual de clases, tenemos que conocer que pasa en el cerebro ante la mal llamada "virtualidad", porque virtual es algo que no existe en la realidad, y esto es mas bien el uso de tecnologia para poder enseñar. Y en ese contexto nace la Neuroeducacion y la Neurodidactica, que no son mas que disciplinas que integran el conocimiento del funcionamiento del cerebro para mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje. En estos sábados me permitiré proporcionarles un resumen de mi próximo libro CEREBRA LA EDUCACIÓN (muy pronto ya a disposición) para intentar que el proceso de aprendizaje sea el más agradable para todos, alumnos y docentes.

Y he ahi el primer concepto errado: enseñar no es transmitir conocimientos, no solo en tiempos COVID sino en todo momento. Enseñar es transmitir capacidades. Si eso no lo hemos hecho en la realidad, no lo haremos por nada del mundo a distancia. Entonces, antes que conocer tecnicamente como "llegar" a nuestros alumnos, debemos replantearnos seriamente: estamos educando para el lobulo frontal o lo hacemos tambien para el sistema limbico? O dicho de otra manera, menos neurocientifica: estamos transmitiendo solo conocimiento vacío, o realmente estamos impregnando el saber de capacidad de fijación para que pueda ser usado cuando sea necesario? Es decir, enseñamos para que sirva o solo por transmitir elementos para memorizar? La revolucion, entonces, no es la de "una computadora por alumno" o "la mejor plataforma para enseñar", sino el concepto de docente "llegador", que "compra" emocionalmente al alumno para, como siempre digo, introducirle sin que se percate, el conocimiento en su cerebrito ávido de conocimiento, que es así aunque el mismo no se de cuenta. Y es que las emociones importan, son el mecanismo que la evolucion ha puesto en nuestro cerebro para poder sortear los obstaculos, ya que todo lo que esté movido por un impulso emocional siempre tiene más éxito. La gestión de esas emociones es un factor que no hemos incorporado aún a la docencia, el manejo de ellas nos garantiza mejores competencias en nuestro desempeño. Enseñar emociones es un concepto que debemos comenzar a manejar los docentes, ya que no solo es la base de la capacidad de actuación del ser humano, sino que, como vimos muchas veces en este espacio, es el "pegamento" con el cual quedan adheridos los conocimientos al cerebro humano, ya que las emociones positivas facilitan el aprendizaje, mientras que las negativas activan la amígdala que es nuestro centro de alarma cerebral, dificultando el paso de la información entrante a las zonas donde reside la memoria: el hipocampo y la corteza prefrontal, sedes de la llamada "memoria ejecutiva", la encargada de la ejecución de los procesos. Nos preocupamos mucho de la consabida "gestión del conocimiento" pero nunca lo hemos hecho acerca de gestionar las emociones. El ambiente neuroeducativo propicio aumenta el aprendizaje, y la empatía, factor que debemos cultivar los docentes, es fundamental para educar desde la comprensión.

Es muy importante saber que cada cerebro es distinto, no hay cerebros iguales en ningun caso. Esto es mas que un cliché neuroeducativo, es una realidad comprobada por neuroimágenes. Si bien la anatomía es similar, la conformación del entramado neuronal es diferente y jamás igual para ningún ser que habitó esta tierra, y eso hace de cada individuo (y su cerebrito) absolutamente especial y diferente. Y tiene una gruesa implicancia educativa: si educamos a todos por igual, habremos incurrido en el pecado de convertir a nuestros alumnos en "another brick in the wall" otro ladrillo en la pared, como denunciaba Pink Floyd alla por los finales de los 70 en el siglo pasado. El concepto de diversidad amplía mucho más el concepto de educación inclusiva, no limitándose solo a personas con discapacidades diversas, sino considerando que todos, en mayor o menor medida, tenemos menos capacidad en algunas áreas que otros. Por ello, nuestra enseñanza a distancia debe ser lo menos homogenea posible... suena como una bofetada, si, pero enseñar "en bloque" es el peor error que podemos cometer... a distancia y en el aula.

No podemos dejar de saber que para el cerebro, descubrir es una consigna inconscientemente impregnada en su funcionamiento. En el proceso de aprendizaje, la novedad es un elemento fundamental, indispensable e irrenunciable, ya que facilita el aprendizaje de una manera brutal. El cerebro es muy curioso y lo nuevo siempre concita la atención y vuelca la voluntad hacia el deseo de saber. Los contenidos académicos abstractos, descontextualizados e irrelevantes hacen que la experiencia del aprendizaje sea aburrida y frustrante para el alumno, ya que la atención comienza una caída en picada violenta a los 10 minutos de clase y se pierde por completo luego de 15 minutos de vacío académico en forma y contenido, algo que mi gran amigo neurocirujano, neurocientífico y docente Roberto Rosler dió en llamar "una amplia desperdiciolandia cognitiva". Los alumnos tienen una tendencia natural a no querer reflexionar, pero son todos y sin excepción, curiosos por naturaleza, y esa curiosidad activa a las emociones que al final llevan a la búsqueda del conocimiento, y finalmente, al aprendizaje. Estimular la curiosidad es el camino a sus cortezas prefrontales, como docentes no desactivemos nuestro GPS educativo.Y uno de los hechos que debemos aprender de esto es que en el proceso educativo no importa la recompensa, sino la sorpresa que conlleve esta, lo que traiga aparejado de la mano de manera absolutamente imprevista. Yo soy enemigo de las estrellitas como premio al esfuerzo, soy más proclive a una recompensa inesperada, como el conferirle una responsabilidad diferente ante el grupo (liderar un grupo de lectura, sacar un chupetín del bolsillo (aunque no sean buenas las golosinas), o regalarle un pequeño libro o un presente sencillo hecho por el docente que signifique más que una distinción como una medalla, y sea algo más personal, como "una parte" del propio maestro. Y tomar en cuenta este tip: siempre es mejor aprovechar los primeros minutos de la clase, cuando la atención aún no ha entrado en picada, para transmitir los contenidos más relevantes, para luego dividir la clase en segmentos de 15 minutos, entre los cuales el docente pueda recurrir a elementos sensoriales, como el movimiento, una actuación que implique un remedo gestual, o algún recurso que estimule los sentidos, como el cambio del timbre de voz, el cual, está demostrado, actúa como un gancho de atracción muy poderoso para llamar la atención de los alumnos.

Por otro lado, siempre se ha dicho que la práctica hace al maestro, aunque en realidad construye al alumno. Y es que el cerebro conecta la nueva información con la ya conocida, por lo que aprendemos mejor y más rápidamente cuando relacionamos la información novedosa con los conocimientos ya adquiridos, porque entrelaza los circuitos neuronales de la corteza en donde hubo almacenado el conocimiento, con otros circuitos que contienen información diferente, pero relacionada con la primera. De esta manera, se hace más sencilla la evocación del contenido posteriormente, y se refuerza la fijación del concepto que se desea aprender. Es la base funcional del llamado "aprendizaje por asociación".. Para optimizar el aprendizaje, el cerebro necesita la repetición de todo aquello que tiene que asimilar y lo realiza mediante la adquisición de toda una serie de automatismos, siendo esta la forma en la que memorizamos. Pero esto necesariamente requiere tiempo. La automatización de los procesos mentales hace que se consuma poco espacio de la memoria de trabajo (asociada a la corteza prefrontal, sede de las funciones ejecutivas) y sabemos que los alumnos que tienen más espacio en la memoria de trabajo están más dotados para reflexionar. Sin embargo, es aquí donde nos encontramos con que la repetición o la memorización muchas veces puede ser aburrida, por lo que los docentes hemos de ayudar a adquirir y mejorar las competencias necesarias según la práctica. Por ejemplo, la práctica continua de cálculos aritméticos y la memorización de la tabla de multiplicar es imprescindible en la resolución de muchos problemas matemáticos o el conocer de memoria las reglas ortográficas es imprescindible para escribir con corrección. El problema reside en que muchas veces la práctica intensiva puede resultar aburrida por lo que sería aconsejable espaciar la práctica en el tiempo y variarla con otras actividades. Esta es una de las razones por las que siempre estoy en contra de los contenidos programáticos, ya que en vez de ser lineales deberían ser "en espiral", es decir, en forma progresiva en el tiempo prolongado con un eje principal y subsidiarios cognitivos basados en el mismo con buen margen de tiempo para la práctica, no encajonados en una serie de objetivos cognitivos a conseguir entre dos fechas.

Otra frase cliché en la enseñanza es la de "aprender jugando". Y es más que eso, porque el juego constituye un mecanismo natural arraigado genéticamente que despierta la curiosidad, es placentero y permite descubrir destrezas útiles para desenvolvernos en el mundo. Los mecanismos cerebrales innatos del niño le permiten, a los pocos meses de edad, aprender jugando. Se libera dopamina que hace que la incertidumbre del juego constituya una auténtica recompensa cerebral y que facilita la transmisión de información entre el hipocampo y la corteza prefrontal, promoviendo la memoria de trabajo. El juego constituye una necesidad para el aprendizaje que no está restringida a ninguna edad, mejora la autoestima, desarrolla la creatividad, aporta bienestar y facilita la socialización. La integración del componente lúdico en la escuela resulta imprescindible porque estimula la curiosidad y esa motivación facilita el aprendizaje. Se ha demostrado que jugando durante 16 horas durante un mes, se aumenta la cantidad de materia gris en ciertos lugares del cerebro relacionados con el aprendizaje, lo cual es un obvio indicador del aumento en la capacidad cerebral, Igualmente, se mejora la coordinación entre regiones cerebrales, la comprensión verbal, el razonamiento y la percepción visual. El juego motiva, ayuda a los alumnos a desarrollar su imaginación y a tomar mejores decisiones. Además, existe una gran variedad de juegos que mejoran la atención, uno de los factores críticos en el proceso de aprendizaje: ajedrez, rompecabezas, juegos compartidos, programas de gratuitos de descarga para celulares o computadora, etc. La cuestión de integrar adecuadamente el componente lúdico en la actividad diaria.

Muchas veces menospreciamos al arte como uno de los pilares en la educación. Para muchos, enseñar arte o aprenderlo podría parece una frivolidad, una pérdida de tiempo ante la premura aparente de aprender operaciones numéricas, contenidos científicos o datos históricos. Sin embargo, hoy la neurociencia está demostrando que las actividades artísticas involucran a diferentes regiones cerebrales. ya que (principalmente la actividad musical) promueven el desarrollo de procesos cognitivos. Se ha demostrado que la instrucción musical en jóvenes mejora la capacidad intelectual como consecuencia del incremento y la estimulación de la plasticidad cerebral, sobretodo en aquellos con mayor interés y motivación hacia las actividades artísticas. Además, en algunos niños, aparecen correlaciones entre la práctica musical y la mejora en geometría o las capacidades espaciales cuando el entrenamiento es intenso. Por otra parte, el teatro o el baile desarrollan habilidades socioemocionales como la empatía y son beneficiosos para la memoria semántica. Por ejemplo, al hablar en público se genera noradrenalina, una sustancia que se sabe que interviene en los procesos relacionados con la atención, la memoria de trabajo o el autocontrol. Es por eso que, basándonos en las Neurociencias, la educación artística debe ser obligatoria. La instrucción musical o el teatro que tantas habilidades sociales, emocionales y cognitivas son capaces de desarrollar deberían de formar parte del contenido programático y no, como ocurre frecuentemente, quedar como actividades marginales u optativas.

Un último factor a tener en cuenta en los procesos de Neuroeducación es el factor social. Los humanos somos seres sociales porque nuestro cerebro se desarrolla en contacto con otros cerebros. El descubrimiento de las neuronas espejo (que detallaramos alguna vez en esta columna semanal) resultó trascendental en este sentido porque estas neuronas motoras permiten explicar cómo se transmitió la cultura a través del aprendizaje por imitación y el desarrollo de la empatía, es decir, qué nos hizo realmente humanos. Se ha demostrado que los bebés con pocos meses de edad ya son capaces de mostrar actitudes altruistas, por lo que hemos de evitar en la educación la propagación de conductas egoístas fruto de la competividad. El aprendizaje del comportamiento cooperativo se da conviviendo en una comunidad en la que impera la comunicación y en la que podemos y debemos actuar. Cuando se colabora se libera más dopamina y ya sabemos que este neurotransmisor facilita la transmisión de información entre el sistema límbico y el lóbulo frontal, favoreciendo la memoria a largo plazo y reduciendo la ansiedad. La implicación de la corteza orbitofrontal en el proceso explica por qué a los niños les cuesta demorar la gratificación, dado que el proceso de maduración de esta región cerebral se alarga hasta pasada la adolescencia. La colaboración efectiva en el aula requiere algo más que sentar juntos a unos compañeros de clase. Los alumnos han de adquirir una serie de competencias básicas imprescindibles en la comunicación social como el saber escuchar o respetar la opinión divergente. Además, han de tener claro los beneficios de trabajar en grupo y saber cuáles son sus roles en el mismo. La escuela ha de fomentar también la colaboración entre alumnos de distintos niveles y la compartición de conocimientos (por ejemplo, mediante presentaciones de trabajos de investigación de los alumnos), sin olvidar la realización de actividades interdisciplinares. Y no hemos de olvidar que la escuela ha de abrirse a toda la comunidad. La socialización es un factor sumamente importante tanto en el aprendizaje como en la maduración del cerebro, las conductas y el las capacidades de relacionamiento, sobre todo en una sociedad tan atomizada por dispositivos y redes sociales que nos distancian físicamente, pero nos acercan cognitivamente. Pero esto último es tema de otro sábado.

En fin, si debemos resumir este artículo en que hablamos de Neuroeducación para enfrentar tiempos COVID y no COVID, debemos concluir que es una gran época para aprender e innovar. Los nuevos tiempos requieren nuevas estrategias y los últimos descubrimientos que nos aporta la neurociencia cognitiva desvelan que la educación actual requiere una profunda reestructuración que no le impida quedarse desfasada ante la reciente avalancha tecnológica, manifiesta ahora "de golpe" con la pandemia. Aunque hemos de asumir que la educación no se restringe al entorno escolar, la escuela y los docentes hemos de preparar a los futuros ciudadanos de un mundo cambiante, y que mejor ejemplo hemos tenido absolutamente todos que esta contingencia mundial. Para ello, hemos de erradicar la enseñanza centrada en la transmisión de una serie de conceptos abstractos y descontextualizados que no tienen ninguna aplicación práctica. Nuestros alumnos han de aprender a aprender y la escuela ha de facilitar la adquisición de una serie de habilidades útiles que permitan resolver los problemas que nos plantee la vida cotidiana: un aprendizaje para la vida. Y para ello se requiere inteligencia principalmente socioemocional. El aprendizaje se optimiza cuando el alumno es un protagonista activo del mismo, es decir, se aprende actuando. Y esto se facilita cuando es una actividad placentera y se da en un clima emocional positivo. Nuestro cerebro nos permite mejorar y aprender a ser creativos y es por todo ello que la neuroeducación resulta imprescindible.

Nos seguimos leyendo en mi siguiente libro CEREBRA LA EDUCACION. Y cada sabado en esta columna semanal que nos tiene DE LA CABEZA.



martes, 7 de mayo de 2019

CUANDO NUESTROS HIJOS NO DUERMEN


(Columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion correspondiente al sabado 4 de mayo de 2019. Todos los derechos reservados.)

El siguiente articulo esta extraido de mi proximo libro CEREBRA LA EDUCACION que vera la luz en algunas semanas mas. Espero que les sirva, sobre todo a padres, docentes, y a todos los que tenemos pequeños insomnes en nuestras vidas.

"Dormir es morir un poco" decia mi mama Maribel que me dejo hace poco mas de dos años. Ella, devota del trabajo como nos inculcara a sus hijos, decia esto para que durmieramos poco y rindiesemos mas. Y creo que lo logro. Sin embargo, en este apartado pienso contarles lo contrario: lo mal que puede hacer en los estudiantes la falta adecuada de sueño. Y eso se percibe no solamente en el rendimiento intelectual, sino también en la conducta emocional de los individuos. Y, lo que, es más, en aspectos que en apariencia nada tendrían que ver con un descanso inapropiado, como el aumento de la obesidad o el pico de incidencia de trastornos de déficit de atención e hiperactividad cada vez más frecuentes. Aunque parezca difícil de creer.

Los problemas de sueño pueden causar cambios permanentes en la estructura cerebral del niño y que pueden ser irreparables. La mayoría de los padres cree que sus hijos duermen lo suficiente. Pero en realidad, la gran mayoría de ellos no duermen las 8 horas recomendadas por la salud para su beneficio. Y eso está demostrado con la práctica: si bien nosotros éramos lo bastante remolones para ir a la escuela en tiempos pasados, solo basta mirar a nuestros alumnos (los que somos docentes a cualquier nivel) para encontrar que hoy en día “se duermen” con muchísima más facilidad que antes. Las causas de la pérdida del sueño son muchísimo más variadas y complejas que la televisión o el WhatsApp o el YouTube en los teléfonos de niños y adolescentes. El exceso de actividades a los que sometemos a nuestros niños hoy en día, la cantidad de tarea que se trae para la casa de la escuela, la falta de horarios estrictos para dormir, los distractores presentes en las habitaciones, son toda una suma de importantes causales que contribuyen a que, hoy en día, y según estudios realizados, nuestros niños y jóvenes duerman en promedio sesenta minutos menos que hace treinta años. O sea, que nosotros mismos.

Un factor a no desdeñar y que pasamos por alto es la culpa: como los padres de hoy nos sumimos en el trabajo intenso que nos hace volver a casa a un horario mucho más extendido que antes, queremos compensar el tiempo diario que no estamos con nuestros hijos, alargando innecesariamente su jornada para mitigar nuestro sentimiento de culpa por no “verlos crecer” ni compartir sus actividades durante el día. Es por eso que no nos ponemos firmes a la hora de enviarlos a dormir, y el “solo por hoy” o “mañana ya crecerán y abandonarán el nido” son excusas que nos sirven para restarle horas al sueño que, lamentablemente, después les pasarán factura. El tiempo de sueño perdido en los niños tiene un efecto muchísimo más dañino que el que tiene en los adultos, donde una “resaca” no afecta en lo más mínimo. En los niños esto no es así.

Mucha de la problemática de los adolescentes puede atribuirse igualmente a la falta de sueño. Los cambios en el estado de ánimo, la depresión, o los atracones alimentarios, son síntomas que acompañan a la falta de sueño. Estudios sobre el sueño en la población escolar y secundaria se han hecho en muchísimos países a cargo de prestigiosas universidades. Estos estudios han encontrado que la perdida de sueño puede tener consecuencias madurativas cerebrales realmente terribles. Una pérdida de una hora de sueño equivale a la pérdida de dos años de maduración y desarrollo cognitivo. En mi casa, mis mellizos Nano y Joaco de cuatro años ya están escolarizados y hacen el nivel preescolar correspondiente a su edad. Todos los días, pase lo que pase, se acuestan invariablemente a las nueve y media de la noche, aun cuando tenian escolaridad por las tardes.

Bueno… no todos los días, porque… qué padre no deja que sus hijos queden despiertos hasta más tarde los viernes y los sábados, porque al día siguiente no tienen actividad escolar? Sorry, lamento comunicarles que estoy equivocado, como probablemente lo estén también ustedes: este simple cambio en la hora de ir a dormir los fines de semana tiene incluso un resultado negativo sobre los test de inteligencia de nuestros hijos. La ley del acostarse temprano no conoce de fines de semana. Los efectos de la deprivación de sueño sobre el rendimiento intelectual empeoran aún más en la etapa secundaria, donde la reducción del sueño en el adolescente es aún mayor por los múltiples distractores que se poseen. Los adolescentes que dormían menos, tenían rendimientos directamente proporcionales a sus horas de sueño: a menos horas de sueño, menor rendimiento objetivado en test de rendimiento intelectual.

Una pregunta que siempre emerge en estos casos es: es beneficioso que les diga que no es bueno, pero hay investigaciones que demostraron que dormirse con música podría aumentar la capacidad de memoria y facilitar el sueño. Eso sí, no dormirse con “Hells bells” de AC/DC o “Welcome to the jungle” de los Guns, sino hacerlo con sonidos a bajas intensidades, sincronizados con las oscilaciones de los ritmos de sueño medidas por un electroencefalógrafo. Un poco complejo para hacerlo en la casa, pero bueno, dormir con un poco de Mozart, Beethoven, Kítaro o Enya, estaría más que indicado.

Pero que pasa cuando no duermen bien por las noches? Diversos estudios nos han demostrado que los niños cansados no pueden recordar lo que aprendieron en el momento, ya que la capacidad de formar conexiones entre neuronas (conocía como plasticidad neuronal y de la cual también hablamos muchísimo en CEREBRA LA VIDA y en esta columna semanas atras) se encuentra absolutamente disminuida, por lo cual la posibilidad de formar sinapsis entre las neuronas (la base del conocimiento y la razón estructural de la memoria y el conocimiento), es absolutamente nula. La falta de sueño afecta la neuroplasticidad: a menos sueño, menos formación de sinapsis entre neuronas.

Sin embargo, no solo la capacidad de almacenamiento se ve afectada con la falta de sueño. Otro componente importante en el aprendizaje ve minada sus posibilidades de un normal funcionamiento y es la capacidad de atención. Cuando el alumno no duerme, la capacidad de los mecanismos corporales de extracción de glucosa de los alimentos, combustible exclusivo a su vez de las neuronas, se ve drásticamente disminuida, y con ello, el funcionamiento de las mismas. La parte del cerebro que más sufre la falta de glucosa en sangre es la corteza prefrontal. Cuando falta glucosa, las funciones de la corteza prefrontal se ven drásticamente afectadas. Estas funciones son las encargadas de ejecutar las acciones del individuo mediadas por la voluntad, por ello son conocidas como funciones ejecutivas . Estas funciones son las que atañen al funcionamiento cerebral relacionado a la obtención de resultados basados en cálculos o estrategias, la concatenación de pensamientos en pos de la consecución de objetivos, y la predicción de resultados basados en procedimientos operativos. O sea, lo que se dice: el cerebro queda disminuido en su posibilidad de planificar, pensar y medir la consecuencia de sus actos: queda inválido funcionalmente. Por eso, las personas que están cansadas tienen reflejos lentos, se hallan irritables porque “todo les sale mal”, les cuesta mucho más controlar sus impulsos, y están absolutamente desganadas para estudiar porque ello requiere consumir energía que no tiene el cerebro porque no procesa la suficiente glucosa para ello. Y como el cerebro es un gran ahorrador de energía, va a buscar algo más entretenido y de menor consumo energético para hacer que estudiar: jugar algún juego, ver televisión, acostarse a escuchar música, o, simplemente no hacer nada. Un cerebro cansado repite el mismo camino para obtener un resultado que ya se demostró errado porque “no le da el cuero” para desarrollar una solución creativa.

Dormir poco deja a nuestros niños DE LA CABEZA...


viernes, 29 de marzo de 2019

PEQUEÑA GUIA NEURODIDACTICA PARA EDUCAR CEREBROS POST MILENNIALS


Columna semanal del diario LA NACION "De La Cabeza" correspondiente al sabado 30 de marzo de 2019.

La semana pasada les presentaba de manera sintetica y bastante comprimida el apasionante cerebro post milennial, "copo de nieve" o de la generacion Z, esa que nacio entre 1994 y 2009. Mucha gente me escribio en mis redes esta semana manifestando que tenian en casa al completo "especimen" descrito en el articulo. Y les digo que asi es: son rasgos distintivos y caracteristicos en la mayoria de ellos. Y si entenderlos les parecio bastante complicado, hoy voy a intentar que todos comprendamos como educarlos, ya que como vimos, los Z ganaron velocidad de procesamiento mental y automatismo, pero en detrimento al razonamiento y el autocontrol: su "mutacion cerebral" (no en el sentido genetico de la palabra, sino evolutivo) es que han desarrollado una "via rapida" que va del ojo al pulgar sin hacer estacion en la zona de las emociones, yendo directo a la corteza prefrontal (la de la razon) sin pasar por las zonas emocionales, lo cual hace que la autocritica y la reflexion sean tarea pendiente y muy dificil. Si, el cerebro es el mismo, pero las conexiones han variado. Y debemos adaptar nuestra enseñanza a ello.

Es decir, hoy les muestro la piedra filosofal, la que convierte toda sustancia en oro.

Los Z no pueden definitivamente educarse con los antiguos paradigmas con los que fuimos educados nosotros. Ni siquiera el Power Point (o su primo bastardo el Prezzi) son para ellos algo valido. Los Z estan acostumbrados a lo instantaneo y no a los procesos como hemos visto, por ende no toleraran minutos de una clase que no los "enganche" y mantenga el "gancho" constantemente.Tan acostumbrados estan a que sus dudas las saquen en Google o en la red, que no esperaran que un docente se los explique... al menos convencionalmente (tiza en mano, pizarron o cuaderno). Los Z se reunen en comunidades virtuales para casi todo: jugar, relacionarse, charlar (si... eso que haciamos nosotros sentados en la vereda de nuestras casas a su edad), intercambiar informacion en forma de terabytes de datos, mostrarse y sacarse fotos o videos para compartirlos, y... estudiar. Entonces, si sabemos que esto funciona de esta manera entre ellos... por que nos empeñamos en prohibirles el acceso a las redes sociales que los intercomunican entre si? Si lo hacemos, fomentamos la exclusion de una sociedad que no los va a esperar, y que en la virtualidad construye su realidad. No seria mejor que nos integrasemos a esa virtualidad para (como dice mi amigo y prologuista de dos de mis libros, el capo Dr. Roberto Rosler) "introducirle el virus maligno del conocimiento y del saber"? Sin embargo, hacemos todo lo posible por sacarlos de ese mundo para obligarlos a entrar a nuestro analogico sistema de pseudoaprendizaje por repeticion cuando somos nosotros los que debemos entrar en ese mundo de hiperconectividad constante. Como? Preparando mejor las clases, usando las redes sociales para interactuar con ellos: creando comunidades de Facebook o canales de Youtube donde, si bien nos lleve mas tiempo, podamos hacerles llegar el saber en su propio "idioma". Ademas, podemos crear podcasts o grabaciones de las clases cortas y amenas donde les comentamos en una grabacion lo que necesitamos que fijen, para que ellos la oigan en cualquier momento y asi... aprender sin darse cuenta...

Mas trabajo para el docente? Si. Pero vale la pena.

Los Z ya superaron la barrera del lenguaje escrito para comunicarse, y han adoptado el lenguaje preferentemente simbolico. O acaso no complementan todo con caritas felices, tristes, enamoradas, enojadas, los famosos emojis? Sus comunicaciones simbolicas son mucho mas expresivas que las palabras, de hecho, son tremendamente visuales y nada descriptivos verbalmente, por lo que una aburrida clase teorica solo conseguira bostezos y migraciones rapidas y solapadas a la pantalla del celular mientras el docente se desgañita intentando pelear la batalla perdida. Para llegar a un Z hay que usar la iconografia, las imagenes, entrar por el sentido de la vista directo a la emocion. Y sobre eso, tener en cuenta que no son faciles de impresionar: una generacion que tiene acceso inmediato a como armar una bomba atomica o a autopsias de cuerpos reales en las palmas de sus manos si encuentran el canal "adecuado" (o inadecuado en verdad) de Youtube, poco puede impresionarse por imagenes clasicas. Es por eso que una palabra es la valida para educar a los Z: CREATIVIDAD. Crear contenidos para que los Z puedan aprender, internarnos en su emocional mediante las rutas de nuestra propia experiencia es un desafio inmenso que pocos consiguen justamente porque pocos han sido criados y educados con el fomento de esta cualidad. Y es lo que nos exigen ellos para enseñarles lo que nosotros debemos inculcarles: la CREATIVIDAD. Si tengo que resumir en una frase la educacion Z es: EDUCARLOS EN LA CREATIVIDAD porque el conocimiento ya lo tienen, solo falta que ellos sepan en que aplicarlo. Y ahi esta la creatividad, la que rompe el molde de ese aparente estado de inercia que tienen, para estimularlos, hacerlos moverse en pos de un objetivo. Ese es el gran secreto!!!

Los Z le dan mayor importancia a la educacion personalizada y a la interactividad tanto entre ellos como con el docente, y si no entendemos eso, nos perderemos y los perderemos. Como son hiperconectados, el docente tambien debe estarlo y debe ser docente a tiempo completo... en la virtualidad. Las soluciones de redes que les di mas arriba consiguen esto. Ya no basta explicarles desde el frente del aula: hay que integrarlos al mismo proceso educativo. No en balde, las Neurociencias se parecen mucho a los Z: nos tienen DE LA CABEZA.



sábado, 23 de marzo de 2019

PEQUEÑA GUIA NEURODIDACTICA PARA ENTENDER A UN CEREBRO POST MILENNIAL


Columna semanal del diario "DE LA CABEZA" La Nacion correspondiente al sabado 23 de marzo de 2019. Todos los derechos reservados.

Llegaron con el nuevo siglo. Y revolucionaron todo. Si usted tiene en casa a un nacido entre 1994 y el 2009, entonces se lo presento: es un post milennial, generacion Z o "copo de nieve" (snowflack en ingles). Son de esos que ya han nacido con la tecnologia incorporada a sus vidas desde el momento en que dieron su primera bocanada de aire. El internet es para ellos algo que siempre existio en su historia, al igual que aproximadamente 150 canales en el televisor... de pantalla plana y alta definicion. Tambien saben lo que es crecer en un mundo en crisis y se estan dando cuenta que la tecnologia que tanto les facilita la vida tambien es la que les deja sin trabajo por remplazarlos frecuentemente de manera mas eficaz y economica. Se encuentran con que el mundo profesional de sus padres ya es sumamente arcaico, y ellos mismos no saben que estudiar (ni tampoco les preocupa mucho) porque no tienen parametros validos que les sean propios. Ya no mas abogados, medicos o ingenieros. Ahora aparecen community managers, diseñadores de videojuegos y telemedicos que no contactan tan fluidamente con sus pacientes como lo hacian sus antecesores. Hay una brecha enorme en como ellos aprenden y como nosotros les enseñamos. Nunca antes en la historia de la humanidad hubo un adelanto tan grande en tan poco tiempo. Y nunca antes en diez mil años de especie humana, el cerebro habia dado un salto tan grande evolutivamente hablando en el transcurso de una generacion.

Los Z no creen en la educacion como un fin sino como un medio. No encuentran profesiones que les gusten, y buscan en idolos de redes sociales (como los famosos youtubers) sus referentes y sus modelos a seguir: poco esfuerzo (en apariencia) con mucho resultado. Los libros estan remplazados por los contenidos visuales y las anotaciones por los podcast. No se reunen a escuchar musica sino que la comparten a distancia. No aman los procesos sino que buscan lo instantaneo. No saben lo que es una busqueda bibliografica sino que a toda pregunta siempre tienen un Google en la palma de la mano o en el bolsillo en forma de telefono. La educacion para ellos es el medio y no el objetivo. El curriculum academico les es tremendamente aburrido (a mi tambien, en cualquier nivel de la educacion por cierto), por lo que suplen el mismo con "lo que les gusta", la inclinacion vocacional a hacer y estudiar lo que mas les atraiga. Al resto... aplazos, no importa por que ni cuantos sean. No les tienen fe a las evaluaciones arcaicas sino que juzgan el trabajo por lo que les gusta y no por lo que les dicen que vale en puntos o "estrellitas". El sistema no los evalua como ellos pretenden responderle... y de hecho lo hacen: "les chupa un huevo" cualquier sistema evaluativo. Y no por despreciativos ni arrogantes, sino porque han evolucionado mas alla de la calificacion nominal hacia la evaluacion de cuanto pueden haberle inspirado la materia o el docente. Si, son mas evolucionados que los que los califican. Duele decirlo pero hay que decirlo como lo dice mi gran amigo Pablito Herken.

Es por todo esto que los Z tienen un gran vacio cultural y un gran deficit en el desarrollo de la comunicacion oral y escrita: en los años donde una selfie o una cuenta en Instagram, Youtube o Snapchat transmiten mas que un libro, no es dificil entender por que pasa esto. Los expertos sostienen que se deben reforzar las areas relacionadas a las humanidades, porque los Z buscan mas la rama STEM de la educacion (por sus siglas en ingles): ciencias, tecnologia, ingenieria y matematicas. Consideran que su empleo se ligara a estas areas. Y a ellas se abocan mas por vocacion que por interes forzado por la necesidad de estudiar, hecho que la sociedad les impone y a la que ellos simplemente no van a cuadrarse.

Como internet les provee de inmediato de todo lo que desean saber, los padres y profesores han dejado de ser la primera fuente de consulta en casos de duda, resintiendose el vinculo, la confianza y la calidad de la informacion que estos daban como formadores de opinion. Tienen ademas, una capacidad enorme de manejar mucha informacion, ordenarla y transmitirla, comunicandola con eficiencia, lo cual los hace mucho mas capaces de trabajar en entornos comunitarios e integrados, volviendolos por ello muy proclives a la multiculturalidad y a la globalidad. Los que van entrando al mercado laboral no encuentran la mayoria de las veces, empleos acorde a sus expectativas, y tampoco encuentran suficientes lugares donde trabajar. Y por el contrario que pensemos, sus valores eticos son increibles, a tal punto que son ellos quienes elegiran a sus empleadores mediante la vara bien elevada de la moralidad y la decencia. Y es que la generacion Z es consciente que no puede seguirse en la senda de la corrupcion y la falta de etica. Y eso lo deberian saber los politicos: muchos Z van a votar en el 2020 y en el 2023... y van a definir las elecciones. Anoten esta frase.

Los Z buscaran empleos que les den mayores retos, pero en un entorno de horarios mas flexibles y mejor ambiente laboral. No son de soportar el saco y la corbata, y el reloj marcador. Prefieren trabajar desde sus hogares y no por una cuestion de comodidad u holgazaneria: buscan el ambiente ideal para el mejor rendimiento. Y nosotros, los no Z, no lo vamos a entender...

Los Z buscan una enseñanza mas practica, flexible, creativa, alejada del pizarron e incluso del Powerpoint. Buscan experiencias y habilidades que les puedan ser transmitidas para poder afrontar profesiones nuevas en un futuro laboral incierto, pero con un componente fundamental y que no estamos fomentando ni enseñando en nuestros sistemas: LA CREATIVIDAD, palabra clave en la educacion de la generacion Z.

... pero esta forma de educar a esta generacion es algo que nos tiene DE LA CABEZA... y nos ocupara en esta misma columna el sabado siguiente...

jueves, 1 de marzo de 2018

CALENDARIO DE CLASES, CHARLAS Y CONFERENCIAS DEL MES DE MARZO 2018

SABADO 3 DE MARZO

- Catedra de Neurociencias I:
          - Grupo 1: Cerebro. Neuromatrix. Neuronas. Glia.
          - Grupo 2: Introduccion al estudio de las Neurociencias
- Catedra de Neurociencias II: Dolor. Generalidades. Fisiopatologia. Modulacion. Semiologia. Bases del tratamiento del dolor.
Catedras de Docencia Libre de Neurociencias Basicas y Neurociencias Clinicas. UMAX. Asuncion.


JUEVES 8 DE MARZO

- Curso de Neurodidactica: Presentacion del curso. Bases neurofisiologicas de la atencion, el aprendizaje, el lenguaje y la memoria.
Ade Ene. Asuncion


VIERNES 9 DE MARZO

- Clase inaugural. Catedra de Neurofisiologia. Carrera de Psicologia y Psicopedagogia.
Universidad Evangelica del Paraguay. Asuncion.



SABADO 10 DE MARZO

- Catedra de Neurociencias I:
          - Grupo 1: Bases del funcionamiento neuronal. Bases de la neurotransmision.
          - Grupo 2: Cerebro. Neuromatrix. Neuronas. Glia
- Catedra de Neurociencias II: Funcion y disfuncion de los lobulos cerebrales.
Catedras de Docencia Libre de Neurociencias Basicas y Neurociencias Clinicas. UMAX. Asuncion.



LUNES 12 DE MARZO

Curso de Neurodidactica: Destruyendo los mitos en la docencia tradicional
Ade Ene. Asuncion



MIERCOLES 21 DE MARZO

XXI Symposium Neuroradiologicum, SNR (2018 World Congress of Neuroradiology)
Presidente de Mesa: Emergent Neuroradiology: Trauma and Non Trauma
Taipei. Taiwan.


LUNES 26 DE MARZO

Curso de Neurodidactica: Educar desde la emocion
Ade Ene. Asuncion.




domingo, 10 de septiembre de 2017

EL OLVIDO ES ESENCIAL PARA LA MEMORIA


Se dice, con justicia, que la mejor edad para aprender un nuevo idioma es en la infancia o la adolescencia, y ello es mas dificil cuanto mas transcurren los años y las personas envejecen. Por que?

Esto no se debe a ningun mecanismo de "envejecimiento cerebral" sino a una cuestion que podria parecer simple pero que sin embargo es asi: el cerebro de los adultos se encuentra "lleno" de informacion inutil. Esto sucede porque la creacion de nuevos recuerdos depende, en cierta medida, de la destruccion de otros recuerdos mas antiguos. Ademas, segun estudios recientes, los adultos presentan una proteina que alta concentacion que es la que dificulta el olvido de esos recuerdos mas antiguos.

Cuando aprendemos, las neuronas se conectan entre si a traves de nuevas sinapsis, que como sabemos, son conexiones que facultan su comunicacion. En cambio, cuando un recuerdo se va desvaneciendo, las sinapsis que corresponden a los circuitos cerebrales que lo almacenaban se van debilitando y retrayendo, rompiendose las comunicaciones interneuronales. Segun se publico en el 2010, el cerebro produce una proteina que destruye las sinapsis que codifican la memoria a corto plazo.

El olvido como factor esencial para la memoria (aunque suene paradojico) es una teoria que cada vez cuenta con mas adeptos. Ademas, la salud emocional se preserva con este mecanismo. Los cerebros de mas edad sienten un gran apego por sus sinapsis, lo cual explica el por que de que cuando envejecemos nos resulta mas dificil aprender cosas nuevas. Igualmente, explica el por que los problemas de memoria en edades avanzadas a menudo implican la rememoracion accidental de informacion absolutamente inutil.

Como suprimimos un recuerdo? Bloqueando los recuerdos de ciertos eventos de manera voluntaria aumentamos la actividad en la corteza prefrontal dorsolateral derecha que es la que media entre la memoria operacional y el control cognitivo, reduciendo la actividad en el hipocampo, la cual como muchas veces explique en numerosos posteos y en mi libro CEREBRA LA VIDA, es una zona muy importante del cerebro destinada a la rememoracion consciente de los recuerdos.

El pensamiento tambien puede ser sustituido, reemplazando un recuerdo indeseado por otro mas deseado, aumentando la actividad en la corteza prefrontal caudal izquierda que reduce la prominencia de imagenes intrusivas, asi como tambien aumenta la actividad de la corteza prefrontal mesoventral que ayuda a recuperar ciertos recuerdos concretos.

lunes, 28 de agosto de 2017

LO QUE NOS DICEN LAS NEUROCIENCIAS SOBRE EL APRENDIZAJE


Hoy en día, aprender no es solo cuestion de aula sino, mas que nunca, es una cuestion de las Neurociencias. Debemos saber como funciona el cerebro para poder enseñar con todas las armas posibles.

La educación, como se sabe, involucra dos acciones fundamentales: la de enseñar y la de aprender. Las investigaciones científicas sobre la conducta humana y el funcionamiento cerebral brindan información valiosa sobre cómo los seres humanos enseñamos y aprendemos que puede ser útil para las teorías y prácticas educativas. Las neurociencias pueden realizar importantes contribuciones al conocimiento para facilitar la comprensión de procesos cognitivos claves para la enseñanza-aprendizaje, tales como la memoria, la atención, el lenguaje, la lectoescritura, las funciones ejecutivas, la toma de decisiones, la creatividad y la emoción, entre otros. Las neurociencias modernas son también importantes para el entendimiento de situaciones de riesgo de aprendizaje (por ejemplo, dislexia y discalculia) y así ofrecer un beneficio para muchísimos niños. La metodología utilizada en el campo de las neurociencias cognitivas humanas y la psicología experimental ofrece además la posibilidad de probar empíricamente estrategias e intervenciones que pueden implementarse en el área de educación como, por ejemplo, el monitoreo y la comparación de distintas modalidades de enseñanza y aprendizaje.

Sin embargo, aunque se pueda enfatizar el potencial de las neurociencias como una herramienta para mejorar la educación, la transición del laboratorio al aula no es sencilla. Desde el momento en que nacemos, nos la pasamos aprendiendo. Así, procesamos información y construimos "esquemas mentales" del mundo para poder reflexionar, tomar decisiones y actuar. El aprendizaje es tan importante y tan central en la vida que por eso se vuelve primordial tratar de comprender qué es, cómo se produce y cómo se pueden mejorar los procesos, en lo individual y en lo social. Gracias al avance de la ciencia, hoy sabemos que, en su desarrollo, nuestro cerebro se va esculpiendo, es decir, va cambiando tanto su estructura como su funcionamiento. Así, las conexiones neuronales se van modificando a lo largo de la vida como producto del aprendizaje y la interacción con el ambiente que nos rodea. Esta capacidad del cerebro, denominada "plasticidad cerebral", da cuenta de que los conocimientos y habilidades que adquirimos no son estáticos, sino que están en constante cambio. En pocas palabras: aprender es bueno para el cerebro.

El aprendizaje puede realizarse de distintas formas; una de ellas se da de manera guiada, pautada y asistida. Por ejemplo, las personas solemos aprender a leer y a escribir si otra persona nos lo enseña explícitamente. Sobre las prácticas planificadas y mediadas se sustentan las acciones desarrolladas por las instituciones educativas. En este sentido, los contenidos curriculares y objetivos para cada etapa, los modelos pedagógicos y la distribución del tiempo en la jornada escolar se apoyan -o deberían hacerlo- en supuestos sobre cómo aprendemos. Es así que el diálogo entre las múltiples disciplinas puede contribuir al desarrollo de una educación de mayor calidad que provea las bases para que todos aprendan y desarrollen plenamente el máximo de su potencial. Diversos estudios científicos sobre el comportamiento humano, el funcionamiento del cerebro y la psicología experimental han mostrado evidencia sobre factores que promueven o facilitan el aprendizaje:

- Tener una buena nutrición es esencial para el aprendizaje. Investigaciones en poblaciones que sufren malnutrición han probado que ciertos tipos de deficiencia nutricional impactan negativamente en el cerebro y en el desarrollo de las funciones cognitivas. Los programas de alimentación escolar han resultado efectivos para mejorar la asistencia y permanencia de los niños y niñas en la escuela. Asimismo, pueden contribuir a incrementar la equidad social, prevenir las carencias nutricionales y promover hábitos saludables de alimentación.

- La exposición crónica a situaciones de estrés puede generar efectos adversos en el aprendizaje. Un niño que reacciona con ansiedad extrema a las pequeñas tensiones diarias en la escuela es posible que tenga dificultades para interactuar con sus compañeros y en su rendimiento escolar. Una dosis tolerable de estrés suele aumentar la vigilancia y mejorar el rendimiento en tareas complejas. Pero, al convertirse en algo crónico, el estrés afecta el desarrollo cognitivo, social y emocional, el rendimiento, el aprendizaje, la memoria de trabajo, el autocontrol emocional y la capacidad atencional impactando en el desempeño escolar. Los efectos del estrés crónico son frecuentes en los niños que viven en condiciones adversas.

- El ejercicio físico beneficia la capacidad de aprender a través de una variedad de mecanismos directos e indirectos como el aumento en la regulación de factores neurotróficos (que favorecen la supervivencia de las neuronas) y la neurogénesis (generación de nuevas neuronas) en el hipocampo (área cerebral clave en la formación de la memoria). Indirectamente, el ejercicio mejora el humor y el sueño, reduce el estrés y la ansiedad, situaciones que afectan el rendimiento cognitivo.

- Dormir lo suficiente promueve los procesos de memoria y aprendizaje. Luego de una jornada intensa de aprendizaje, el sueño beneficia la consolidación, reestructuración, generalización y recuerdo selectivo de la información adquirida. Contrariamente, la falta de sueño se asocia con menor atención, olvidos y menor capacidad para realizar tareas que requieren de gran esfuerzo y control mental.

- En la adolescencia, el ritmo circadiano cambia y se vuelve más "nocturno". Este cambio se explica por factores biológicos naturales y no por cambios de hábitos. Esto hace que el horario de alerta, en el que estamos más dispuestos para aprender, se corra algunas horas de la mañana. Por eso, los jóvenes suelen tener somnolencia, hecho que impacta negativamente en el desempeño escolar. En base a estas evidencias muchos sugieren que el horario de ingreso al colegio debería retrasarse en la secundaria. Otra estrategia más sencilla de llevar a cabo consiste en evitar tareas cognitivamente demandantes durante las primeras horas de clase.

- Es importante la distribución de aprendizaje en el tiempo (evitar estudiar todo el contenido en poco tiempo). Expandir los espacios de descanso entre los aprendizajes afecta de manera positiva en el aprendizaje a largo plazo. Los intervalos largos entre períodos de estudio serían ideales para retener conceptos.

- Cuando un estudiante interactúa y participa activamente con el conocimiento, la información puede integrarse y consolidarse más fácilmente en los circuitos neuronales de la memoria a largo plazo. Asimismo, las prácticas de enseñanza entre los alumnos, cuando debaten, explican, predicen o discuten contenidos, permiten una mayor y mejor comprensión de los conceptos o ideas.

- Las creencias acerca de la capacidad de aprendizaje influyen en la motivación y el desempeño académico. Diversos estudios demostraron que los estudiantes que piensan que las capacidades cognitivas y de aprendizaje son maleables y flexibles, están más dispuestos a asumir tareas desafiantes y a ampliar sus conocimientos. En cambio, los que creen que son rasgos fijos y que no cambian (por ejemplo, al pensar: "yo no soy bueno para las matemáticas") suelen centrarse más en los objetivos de su rendimiento, son más reacios a asumir tareas muy difíciles y son más sensibles al comentario negativo.

- La motivación intrínseca se refiere al interés genuino por participar de una actividad, sentirse competente y autónomo. Cuando los estudiantes están intrínsecamente motivados, tienen más probabilidades de mejorar el aprendizaje, organizar la nueva información de manera eficaz y relacionarla con lo que ya saben. Por el contrario, si están motivados por cuestiones extrínsecas, se involucran en las tareas como un medio para un fin determinado, por ejemplo, para obtener una buena calificación, para conseguir los elogios de sus padres o para evitar el castigo.

- La capacidad de jugar está fuertemente relacionada con el desarrollo cognitivo y el bienestar social y emocional. El juego en los niños es una herramienta básica para el desarrollo de la función simbólica. Además, se ha demostrado que es un predictor de las capacidades lingüísticas, la autorregulación y la flexibilidad cognitiva. La calidad de la imaginación y la fantasía del juego en la infancia se asocia a medidas de creatividad a lo largo de la vida. Por su parte, contar con tiempo y espacios adecuados para que los padres jueguen con sus hijos favorece el vínculo de apego. Y esto, a su vez, contribuye a que sean emocionalmente más seguros.

- Ser capaz de autodirigirse y tomar control del propio aprendizaje es un elemento vital para organizar y alcanzar los objetivos escolares. Estas habilidades se sustentan en lo que se conoce como "funciones ejecutivas", es decir, la capacidad para establecer metas, planificar y automonitorear el propio desempeño para alcanzar un objetivo. Es importante que los docentes apoyen su desarrollo, promoviendo, por ejemplo, el control de los impulsos, la planificación y la organización de las actividades.

- Existe evidencia de que la auto-evaluación (que el estudiante reflexione sobre lo aprendido fuera de clase) mejora, en diferentes situaciones y temas, el rendimiento y la retención a largo plazo. Por el contrario, hay datos que demuestran que subrayar y releer mecánicamente como mera acumulación son ineficaces y pueden consumir mucho tiempo.

- Hacer mucho hincapié en la "inteligencia" o el "talento" -con la creencia de que tales atributos son innatos y fijos- aumenta la vulnerabilidad al fracaso, el miedo a los desafíos y la apatía para aprender y mejorar. Estimular la perseverancia, la dedicación, el esfuerzo, la tenacidad y el proceso de aprendizaje, en lugar de focalizar en la inteligencia o talento, genera mejores logros en la escuela y en la vida. Se ha mostrado que el refuerzo verbal o halago es más efectivo cuando se dirige al esfuerzo y a los procesos (ej. "Debes haber trabajado muy duro para lograr este excelente trabajo") que cuando se dirige a atributos personales del niño o joven (ej. "Tu excelente trabajo demuestra que sos muy inteligente"). La explicación radicaria en que, cuando los halagos apuntan a la personalidad del niño o joven, pueden disminuir su motivación ante nuevos desafíos que impliquen el riesgo de poner en cuestión el auto-concepto. En cambio, los refuerzos orientados a procesos construyen confianza en uno mismo y persistencia para enfrentar nuevos desafíos. Es importante remarcar, principalmente por el interés general que despierta en la actualidad la neurociencia, que existen varias creencias erróneas basadas en interpretaciones incorrectas de investigaciones científicas que, a veces, incluso, tienen una repercusión mediática o pública.

Los llamados "neuromitos" o creencias sin base científica también existen en torno a los procesos cognitivos involucrados en la educación. Algunos de ellos son que "usamos solo el 10% del cerebro", que "el cerebro izquierdo es el sitio de la racionalidad y el derecho de la creatividad" o que "existe un estilo de aprendizaje visual, auditivo y kinestésico". Estas concepciones sin sustento científico pueden llevar a la implementación de prácticas desacertadas.

Las neurociencias, la psicología y las ciencias del comportamiento dan cuenta sobre ciertos aspectos del aprendizaje escolar, pero de ninguna manera pueden ofrecer recetas mágicas. Toda decisión sobre cuestiones educativas no puede ni debe ser espasmódica ni unidireccional. Se requiere para eso de la reflexión crítica y elaboración interdisciplinaria, del diálogo y del consenso. Es en el encuentro entre disciplinas (educadores, psicólogos, científicos sociales, neurocientíficos, etc.) donde surge la interacción que podría producir mejoras en las capacidades de enseñanza-aprendizaje. Y en todo esto existen hombres y mujeres que, como dice Brecht sobre los luchadores de toda la vida, son imprescindibles. Son ellos quienes verdaderamente construyen los puentes entre las teorías y las prácticas de enseñanza y aprendizaje, quienes conocen cabalmente la realidad de cada aula, quienes día a día trabajan con sus alumnos, promueven el conocimiento y les brindan factores claves para el aprendizaje -e irremplazables por la tecnología- como el contacto humano, el ejemplo, el afecto, la inspiración, la mirada social y la motivación: son los maestros, siempre los maestros.

martes, 11 de julio de 2017

NEURODIDACTICA: QUE ES LA RIQUEZA MENTAL DE UNA NACION?


Nuestro mundo actual atraviesa una era en la que la complejidad de la vida se torna cada vez mas demandante. A comparación del siglo pasado la globalización, las nuevas tecnologías y el estilo de vida que nos presenta la sociedad moderna nos obliga a entender de forma distinta la educación que proveemos a nuestros niños. Actualmente es común escuchar hablar de reformas del modelo educativo pero es importante preguntarse, ¿qué cambios debe contener dicha reforma?, ¿qué competencias se debería de buscar desarrollar en los niños?, ¿qué metodología sería la mejor?, ¿qué resultado debería de tener la educación?.

Para poder contestar estas preguntas es necesario tomar en cuenta que estamos en la era de la información. En estos momentos el acceso a la información es más fácil que hace 20 años. Con solo un click, nuestros niños pueden acceder a más información que la contenida en nuestras viejas enciclopedias de la estantería. Por lo tanto, debemos de pasar del modelo de transmisión del conocimiento a un modelo en el que el desarrollo de las habilidades de autorregulación cognitiva y emocional juegue un papel cada vez más central.

Sin embargo, es importante entender que no es reemplazar un modelo por otro, sino más bien una integración de ambos modelos. Un reporte publicado por Beddington y col. (2008) en la revista Nature, presenta un concepto que esta cobrando cada vez más relevancia en el mundo actual: la “Riqueza Mental” de las naciones.

Este concepto tiene dos aspectos principales: el capital mental y el bienestar mental. El capital mental se refiere a todas los recursos cognitivos y emocionales de las personas. Incluye las habilidades cognitivas, la flexibilidad y eficiencia para aprender, su inteligencia emocional y también las competencias sociales. Por otro lado, el bienestar mental se refiere a la habilidad de los individuos para desarrollar su potencial, trabajar de manera productiva, la creatividad, el desarrollo de relaciones positivas con otros y la capacidad para contribuir a la comunidad.

Los autores argumentan que estos dos aspectos están estrechamente relacionados durante el desarrollo de los niños. Por ejemplo, una aproximación más positiva a la vida o una mayor experiencia de emociones positivas están asociadas a una mayor curiosidad, un pensamiento más flexible y más apertura al aprendizaje; capacidades que son importantes para el desarrollo del capital mental de nuestros hijos. Así mismo, mayores niveles de autorregulación en la niñez están relacionados con mejores ingresos económicos y mejor salud en la edad adulta (Moffitt et al., 2011). Por esta razón es importante entender que la manera en cómo las naciones desarrollan y utilizan el capital mental de sus habitantes no solo tiene efectos significativos en la economía, sino que produce efectos positivos en la salud mental y en el bienestar general de la sociedad.

Como padres, es importante tener en cuenta cómo desarrollamos el capital mental de nuestros hijos. Entendiendo que no solamente es clave el conocimiento que adquieren en la escuela, sino que también es básico ayudarles a desarrollar las habilidades cognitivas necesarias para manejar ese conocimiento. De la misma manera, es fundamental que podamos proveer las experiencias necesarias para que desarrollen las capacidades emocionales y sociales necesarias para vivir en comunidad con los que nos rodean.

Referencias

Beddington, J., Cooper, C. L., Field, J., Goswami, U., Huppert, F. A., Jenkins, R., … Thomas, S. M. (2008). The mental wealth of nations. Nature, 455(7216), 1057–60. doi:10.1038/4551057a Moffitt, T. E., Arseneault, L., Belsky, D., Dickson, N., Hancox, R. J., Harrington, H., … Caspi, A. (2011). A gradient of childhood self-control predicts health, wealth, and public safety. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 108(7), 2693–8. doi:10.1073/pnas.1010076108

domingo, 9 de julio de 2017

EL ABURRIMIENTO... LA LLAVE DE LA CREATIVIDAD?


Intentar poner en silencio el cerebro es una de las tareas mas dificiles de las que podemos proponernos. Si piensan que miento, intenten por un momento dejar a su mente absolutamente despejada y sin pensar en nada. Lo pueden hacer? Probablemente no. Pero no se preocupen, la propia naturaleza de nuestro cerebro lo impide. Y es que casi siempre tenemos "algo en mente", nuestro cerebro parece no apagarse nunca, incluso cuando hagamos el esfuerzo de que ello suceda. De hecho, el mismo esfuerzo en "apagarlo" hace que funcione y busque algun blanco mental al cual "atacar" pensando en ello.

Nuestro cerebro jamas descansa.

Esto es paradojico, ya que el momento en que el cerebro "descansa" de sus conexiones es realmente cuando esta... muerto. Esto es complicado para que los neurocientificos puedan investigarlo en funcionamiento, ya que no existe un parametro de partida donde el cerebro pueda estar "quieto" comparandolo con momentos donde esta en funcionamiento. No existe para el, el concepto de pausa. De hecho, cuando no tiene ninguna tarea cognitiva que efectuar, rapidamente encuentra en que enfocarse: olores, colores, sonidos, pensamientos diversos... la mente vuela. Y esto es fundamental de conocer, sobre todo si uno precisa utilizar la atencion y concentracion como elemento de trabajo, ya sea propio (manejando alguna maquinaria por ejemplo) o ajeno (enseñando y buscando concitar la atencion).

Desde hace mas de una decada, los neurocientificos saben que el cerebro que no esta haciendo absolutamente nada, presenta sin embargo un patron de actividad constante y estable. De hecho, esta zona fue bautizada como red neuronal por defecto, ya que es la que se activa cuando "no se piensa en nada". Involucra a parte de la corteza prefrontal, las cortezas cingulares posteriores, los lobulos temporales mediales en su region cortical, y el precuneo situado en la corteza parietal superior. Esta zona mal puede ser llamada "de reposo", ya que presenta un tormentoso mar de recuerdos, representaciones, planes e ideas que fluyen de manera constante. El concepto de "mente en reposo" no es otra cosa que el fluir verdadero y permanente de pensamientos, aunque suene paradojico.

Esta funcion cerebral siempre ha sido dificil de investigar funcionalmente debido justamente a que es dificil darse cuenta cuando uno deja de pensar voluntariamente en algo y cuando comienza a divagar. Neuroanatomicamente, las mismas areas que nos permiten reflexionar sobre los pensamientos que se nos ocurren, en un momento dado entran en una actividad "automatica" de generacion de contenidos, es decir, en una especie de "piloto automatico" que se convierte en una conduccion de ideas espontanea que deja de pertenecer al control voluntario del pensamiento. O sea, que evita pensar en que se piensa simplemente para... pensar libremente.

En momentos donde "no pensamos en nada", o en aquellos de monotonia o aburrimiento total, es donde nuestra mente se pone a planificar actividades futuras. Este "soñar despiertos" nos hace ser altamente creativos y productivos, ya que al prescindir de la planificacion mental (por estar realizando una actividad que la podemos hacer de manera automatica) podemos desprendernos sin esfuerzo de estimulos externos y simplemente pensar, dando paso a la aparicion de la que ya vimos que se conoce como actividad cerebral por defecto.

Pero esto tiene un aspecto obviamente negativo. Estudios han demostrado que las personas que divagan mas cometen mas errores. Y esto es causal de problemas importantes, como por ejemplo los accidentes de transito. Hoy en dia sabemos que aproximadamente la mitad del tiempo que estamos despiertos, la mente divaga, y, como sucede con el sueño, donde representamos escenas de contenido emocional. En el vuelo de la mente se suceden pensamientos espontaneos de contenido de rabia, verguenza, miedo o incluso reproche. Muchas personas, incluso, se reprochan a si mismas el divagar, el no hacer nada productivo con la mente. Pero esto realmente no es asi. Al entrar la mente en este "modo automatico" podemos comenzar a fijar recuerdos, elaborar ideas novedosas, trazar planes. Lo que se dice, "inspirarnos". El cerebro simula todo lo que puede pasar y puede programar o planear actividades, e incluso, mejorar nuestras relaciones sociales, ya que muchas veces se activan circuitos de empatia, al colocarnos en el lugar del otro ("que pasa si yo hiciera esto" y cosas asi que la mente piensa cuando divaga).

Es sabido por estudios diversos (1) que la mayor parte de la llamada red neuronal por defecto se halla en las zonas cerebrales responsables de las proyecciones mentales, presentando estos individuos una corteza prefrontal medial mayor que los individuos menos dotados para poder fantasear. Por ello, ya se sabe que la corteza prefrontal medial es una zona vital para fantasear, es decir, que el cerebro funcione en modo operativo por defecto. Esto coincide con los estudios (2) que dicen que la mente que se deja vagar favorece a la creatividad, ya que se encontro que los individuos que encuentran aplicaciones alternativas para objetos corrientes presentan mayor cantidad de sustancia gris y una mayor conectividad entre las areas de la red neuronal por defecto.

En 2014, un estudio mas (3) encontro que el cerebro de las personas expertas en dejar volar la mente y conseguir soluciones creativas a problemas cotidianos, presentaba una conectividad funcional mayor entre la corteza prefrontal y otras areas de la red neuronal por defecto que el de personas con menos imaginacion. Cuanto mas intensa es la conexion entre estas areas cerebrales, mayor es la tasa de intercambio informativo, lo cual permite que las ideas fluyan con mayor intensidad. Pero en la correlacion entre la arquitectura cerebral y la capacidad de creacion pueden intervenir otros factores. El divagar estimula  a la imaginacion.

En la resolucion de problemas, lo que se conoce como "incubacion" es una estrategia esencial segun lo que se ha investigado. Lo importante realmente, sin interesar que es lo que sea el desafio intelectual, es tomar distancia de la cuestion que se nos plantea, produciendo lo que se conoce como desacoplamiento mental, el despegarnos de percepciones concretas, el soñar despierto. Esto es ventajoso, pese a los inconvenientes que pueda traer debido a que no podemos concentrarnos o efectuar trabajos exactos, sin embargo aparecen puntos de vista novedosos y necesarios.

Resumiendo: podriamos decir que muchas veces el camino al suceso creativo en la mente de las personas geniales radica en dejar que la mente fluya entre el pensamiento aplicado y el divague mental. No en balde siempre digo que la mente es un iceberg: solo una pequeña porcion sobresale en actividad y corresponde al pensamiento consciente, mientras que la mayor parte de los procesos mentales suceden "por debajo", es decir, sin que nosotros mismos nos demos cuenta, por lo que, "de repente" aparecen las epifanias como una iluminacion mental. Y en realidad, no son mas que fruto de nuestro trabajo subconsciente aplicado a un problema planteado, que, aunque deje de hacerse consciente. sin embargo sigue siendo elaborado por la propia mente en un segundo plano.

Dejemos de ser "rumiantes mentales", por mas que la sociedad y la rutina nos lo obliguen dia a dia, con nuestras tareas cotidianas y necesarias. Dejemos a la mente divagar libremente y no restrinjamos esos momentos de "solaz mental" donde "pensar en nada" es realmente pensar en todo... sin darnos cuenta de ello.

Dejemos a los alumnos que aprendan a aburrirse. Demonos la libertad de experimentar el ocio mental. Quizas, y como siempre sucede, el cerebro nos presente una agradable sorpresa.



(1):Self-projection and the brain. Buckner RL1, Carroll DC. Trends in Cognitive Science. 2007 Feb;11(2):49-57. Epub 2006 Dec 22.
(2):Creativity—the unconscious foundations of the incubation period. Simone M. Ritter* and Ap Dijksterhuis; Hum Neuroscience. 2014; 8: 215. Published online 2014 Apr 11.
(3):Creative Cognition and Brain Network Dynamics. Beaty RE1, Benedek M2, Silvia PJ3, Schacter DL4.; Trends in cognitive science. 2016 Feb;20(2):87-95. doi: 10.1016/j.tics.2015.10.004. Epub 2015 Nov 6

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