Te apasionan las Neurociencias? A mi me vuelven loco. Tanto que ya lance tres libros: CEREBRA LA VIDA, CEREBRA LA SEXUALIDAD y CEREBRA LA EDUCACION. Te interesa sondear en los misterios del cerebro? Adelante. Acertaste el lugar.
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domingo, 30 de diciembre de 2018
DE LA CABEZA
(articulo original publicado en el diario La Nacion el sabado 29 de diciembre de 2018) Articulo Original
Prof. Dr. Miguel Angel Velazquez Blanco (Doctor Mime)
drmime@gmail.com
@DoctorMime
Dicese que uno esta "de la cabeza" cuando hace cosas sin razon, cosas locas, sin sentido. Sin embargo, nada con mas sentido y razon que querer adentrarse en el funcionamiento de tu mejor organo, del que te hace ser superior, rey de la creacion, especie dominante en este pedazo de materia flotante en el infinito universo y que llamamos planeta tierra. Que puede estar "de la cabeza" al querer conocer mas del cerebro? Conocer algo mas profundamente nos hace dueños de ello, nos ayuda a derribar los limites que nuestra propia ignorancia nos pone al respecto, y nos da las herramientas (sobre todo) para cuidarlo mucho mejor. Conocer ese monton de tejido con la consistencia de un flan que pesa poco menos de kilo y medio (100 gramos mas en el hombre que en la mujer, pero no me tilden de machista por decir esto: es que los hombres tenemos mas agua, por ello la diferencia), muy arrugado en su superficie para de esa manera aumentar su superficie util, la de su corteza que es la verdadera razon de la maravilla, es fundamental para entender por que somos lo que somos.
Este centro de control de cuanta sensacion existe, pero que paradojicamente no siente dolor (la escena famosa de la segunda parte de la trilogia de Hannibal Lecter, donde Ray Liotta es obligado por Anthony Hopkins a devorar parte de su cerebro es totalmente factible, aunque repugnante), es una fuente de energia tal, que si consideramos la potencia que tiene al arrancar de mañana inmediatamente al despertarnos, puede por si solo encender un foco de 25 watts... aunque sea lunes. Las neuronas, esas maravillosas cuan microscopicas razones del milagro cerebral, no son solamente fascinantes en su capacidad funcional, sino tambien apabullantes en su numero: se calcula que en cada cerebro humano existen cien mil millones de neuronas (si, un cien seguido de nueve ceros), lo cual de por si es asombroso, pero quizas lo sea mas si sabemos que si ponemos a estas neuronas una tras otra en fila india, alcanzarian la friolera distancia de mil kilometros. Y si a esto sumamos que cada neurona puede establecer hasta cien mil uniones con otras neuronas, las posibilidades de combinaciones serian poco menos que infinitas.
Mucho podemos hablar, y mucho mas lo haremos en esta columna semana a semana. Porque los que amamos conocer mas del cerebro y su funcionamiento, definitivamente estamos de la cabeza...
lunes, 19 de marzo de 2018
INTRODUCCION AL ESTUDIO DE LAS NEUROCIENCIAS
Apuntes de las Clases desarrolladas los sabados 10, 17 y 24 de febrero en la Catedra de Neurociencias Basicas de la Carrera de Medicina de la UMAX y el viernes 6 de abril de 2018 en la Catedra de Neurofisiologia de la Carrera de Psicologia y Psicopedagogia de la UEP.
Todos los derechos reservados.
Permitido su uso para estudio o apoyo docente. Prohibida su reproduccion total o parcial sin citar la fuente.
INTRODUCCION
A manera de definición formal (basándome en diferentes lecturas), definiría las neurociencias como el estudio de las bases biológicas de la conducta humana. A raíz de la llamada "década del cerebro" (aunque tal vez lo más apropiado va a ser llamarle "la veintena o el siglo del cerebro"), las neurociencias en general han visto florecer sus ramas de investigación, extendiéndose así a campos como el derecho, la economía, la psicología, la gastronomía, etcétera. La rica variedad de aplicaciones de las neurociencias son un síntoma de la presencia de estas investigaciones en todos los ámbitos de nuestras vidas.
La Neurociencia estudia todos los aspectos científicos del sistema nervioso, incluyendo elementos moleculares, celulares, funcionales y estructurales, así como los aspectos evolutivos, médicos y computacionales. Algunos ejemplos de las principales áreas de estudio son:
- La señalización neuronal y patrones de conectividad axonales
- El desarrollo neuronal y su función biológica
- La formación del circuito neural y el papel funcional en los reflejos, el sentido, la memoria, el aprendizaje y la respuesta emocional
- Las funciones psicológicas relacionadas con los circuitos neuronales
- Las imágenes cerebrales de diagnóstico de enfermedad
Las neurociencias se han encargado de explicar cómo funciona la mente con base en su condición biológica enraizada en el cerebro. Su importancia radica en que ahora, gracias a escáneres de alta tecnología diseñados por otras ramas de la ciencia, se han revelado secretos del cerebro que hacen que lo que un día fue parte de la ciencia ficción; hoy lo es de la ciencia formal. Ahora sabemos que es necesario conocer el cerebro para poder entenderlo y diseñar estrategias para poder mejorar nuestra conducta y, así, solucionar los grandes problemas en materia de políticas públicas relacionadas con los problemas psicológicos.
Desde luego, el órgano que tenemos dentro del cráneo es tan difícil de entender que hasta ahora es considerado prácticamente el objeto más complejo del sistema solar. Tal y como lo expresó Carl Jung: "En cada uno de nosotros hay otro al que no conocemos". Ese animalito caprichoso adicto a los carbohidratos es el material más complejo del universo y ese mismo animalito es el objeto de algunas disciplinas como las neurociencias, que bien pueden ser una herramienta para otras como la psicología. Las neurociencias nos muestran el lado biológico de la mente y el cerebro, y en él residen algunas cuestiones como la conciencia, la cognición. El objeto de estudio de esta disciplina es el responsable de nuestras conductas y otras cuestiones más de las que se encarga de estudiar la psicología, y por eso es importante apoyarnos de estas herramientas que nos acercan a esa parte biológica responsable de la mayoría de nuestra conducta.
Así pues, los neurocientíficos exploran todos los elementos del sistema nervioso para entender cómo se estructura, cómo funciona, cómo se forma, cómo funciona mal y cómo puede ser alterado.
El sistema nervioso es un conjunto de neuronas interconectadas que se comunican entre sí y con otras células a través de las uniones sinápticas especializadas gracias a filamentos llamados axones que transmiten las señales a partes distantes del cuerpo influyendo en la actividad neuronal, muscular y glandular de los puntos finales.
Los neurocientíficos son los investigadores de ciencias básicas, por lo general poseen un título de doctorado en neurociencia o un campo relacionado. A menudo contribuyen a la comprensión de la base genética de muchas enfermedades neurológicas como la enfermedad de Alzheimer e identifican estrategias para su prevención, mejora o curación. Los neurocientíficos también pueden estar involucrados en la investigación de los trastornos mentales como la esquizofrenia o trastornos del comportamiento.
La Neurociencia es la disciplina que estudia a un nivel científico la mecánica del sistema nervioso como su estructura, función, genética y fisiología, así como la forma en que esto puede ser aplicado para entender las enfermedades del sistema nervioso.
La Neurología es un área de la medicina que se centra en los trastornos y enfermedades del sistema nervioso. La Neurología implica el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades de los sistemas nerviosos central, periférico y autónomo.
Los neurocientíficos son científicos básicos que pueden o no tener un título en medicina. La mayoría de ellos, sin embargo, son doctorados en neurociencia. Los neurólogos son medicos que se han especializado en neurología gracias a las prácticas y estudios de especialización pertinentes. Tratan patologías neurológicas de todo tipo, como el Alzheimer, los ictus, la epilepsia y muchos más. Los neurólogos pueden también especializarse en cirugía y convertirse en neurocirujanos.
Se han descrito más de 1.000 trastornos del cerebro y del sistema nervioso que terminan en más hospitalizaciones y pérdida de productividad que cualquier otro grupo de enfermedades, incluyendo enfermedades del corazón y el cáncer. En 2007, la Organización Mundial de la Salud estimó que los trastornos neurológicos afectan a mil millones de personas en todo el mundo. De hecho, las enfermedades neurológicas son el 11% de la carga de enfermedad en el mundo, sin incluir los trastornos de la salud mental y adicciones.
El costo de estas enfermedades es realmente alto en todo el mundo. Por ejemplo, el Consejo Europeo del Cerebro estimó en 2010 que las enfermedades neurológicas en Europa cuestan un billón de dólares al año. Por ejemplo en el año 2005 unos estudios reflejaron que las enfermedades neurológicas afectan a más de 50 millones de estadounidenses cada año y cuestan más de 500 mil millones de dólares sus tratamientos. Por otro lado los trastornos mentales afectan a 44 millones de adultos estadounidenses al año, con un costo de 148 mil millones de dólares. Los avances en la investigación podrían reducir estos costos. El descubrimiento de cómo retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer podría ahorrar muchísimo dinero en tratamientos y cuidados más complejos.
Teniendo en cuenta el envejecimiento de muchas poblaciones de todo el mundo, el impacto social de la enfermedad de Alzheimer es muchas veces mayor que los recursos financieros que se necesita para curar. Todas estas estimaciones son bajas o poco realistas debido a la falta de estadísticas y tratamiento en los países en desarrollo. A medida que las naciones tengan cada vez más acceso a la atención médica, el número de pacientes que requieren tratamiento se incrementará, y la necesidad de investigación para entender y tratar las enfermedades con eficacia será cada día más necesaria.
EL CEREBRO, ESE GRAN DESCONOCIDO
Nuestro cerebro pesa un kilo doscientos gramos y está compuesto por dos tipos de células: las neuronas y el glía. Todas las personas albergan cientos de miles de millones de estos cuerpos microscópicos. Y, tal y como dice Eagleman, “cada una de estas células es tan complicada como una ciudad. Y cada una de ellas contiene todo el genoma humano y hace circular miles de millones de moléculas en intrincadas economías". Desde la consolidación de las neurociencias, los psicólogos han emprendido el reto de elaborar una psicología con base en datos biológicos concretos y aislables.
El cerebro es un órgano complejo que forma parte del Sistema Nervioso Central (SNC) y que constituye la parte más voluminosa y conocida del encéfalo. Está situado en la parte anterior y superior de la cavidad craneal y está presente en todos los vertebrados. Dentro del cráneo, el cerebro flota en un líquido transparente, llamado líquido cefalorraquídeo, que cumple funciones de protección, tanto físicas como inmunológicas.
Como parte fundamental del encéfalo y del SNC, el cerebro podría definirse como el encargado de controlar y regular la mayoría de funciones del cuerpo y de la mente. Desde funciones vitales como respirar o los latidos cardíacos, pasando por el sueño, el hambre o la sed hasta funciones superiores como el razonamiento, la memoria, la atención, el control de las emociones y la conducta… Todo lo que sucede en nuestra vida, en la vigilia y en el sueño, ya sea respirar o tragar, mirar, escuchar, tocar o degustar algo, leer o escribir, cantar o bailar, pensar en silencio o hablar de nuestros pensamientos, amar u odiar, caminar o correr, planificar o actuar espontáneamente, imaginar o crear, etc... Por poner una lista, alguna de las funciones que realiza el cerebro son:
- Control de funciones vitales: Como el control de la temperatura, la presión sanguínea, la tasa cardíaca, la respiración, dormir, comer…
- Recibe, procesa, integra e interpreta toda la información que recibe de los sentidos: La vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato.
- Controla los movimientos que hacemos y la posición postural: Caminar, correr, hablar, estar de pie.
- Es responsable de nuestras emociones y conductas. Nos permite pensar, razonar, sentir, ser…
- Controla las funciones cognitivas superiores: La memoria, el aprendizaje, la percepción, las funciones ejecutivas…
“Los hombres deben saber que el cerebro es el responsable exclusivo de las alegrías, placeres, risa y diversión, y la pena, desaliento y las lamentaciones. Y gracias al cerebro, de manera especial, adquirimos sabiduría y conocimientos, y vemos, oímos y sabemos lo que es repugnante y lo que es bello, lo que es malo y lo que es bueno, lo que es dulce y lo que es insípido… Y gracias a este órgano nos volvemos locos y deliramos, y los miedos y terrores nos asaltan… Debemos soportar todo esto cuando el cerebro no está sano…Y en este sentido soy de la opinión de que la víscera ejerce en el ser humano el mayor poder” Hipócrates (s.IV aC) Sobre las enfermedades sagradas. Ya lo intuía Hipocrátes, el cerebro humano es una de las creaciones más complejas, enigmáticas y, a la vez, perfectas del universo. En su época, Hipocrátes y sus contemporáneos no podían imaginarse todo lo que llegaríamos a conocer sobre el cerebro.
Gracias a los avances tecnológicos en neuroimagen y en medicina, biología, psicología y neurociencias en general hemos podido descifrar grandes misterios en cuanto a su anatomía y funcionamiento. Sin embargo, todavía existen muchas incógnitas y dudas por resolver.
Todos los animales vertebrados tienen un encefalo, y éste está compuesto por las siguientes partes:
a. El cerebro, formado por estructuras corticales y subcorticales. Las estructuras corticales o corteza cerebral se dividen en distintos lóbulos: frontal, parietal, cingulado, occipital, temporal e insular (este ultimo no es un lobulo anatomico pero a los fines descriptivos se los cito igual). Además, estos lóbulos están divididos por la mitad en dos hemisferios: el derecho y el izquierdo. Las estructuras subcorticales hacen referencia a aquellas que quedan bajo la corteza cerebral, como el cuerpo calloso que une los dos hemisferios, el tálamo, los ganglios basales, amígdala, hipocampo y cuerpos mamilares. El cerebro es el encargado de integrar toda la información recibida por los órganos sensoriales y organizar una respuesta. Controla las funciones motoras, emocionales y todas las funciones cognitivas superiores: razonamiento, expresión emocional, memoria, aprendizaje.
b. Cerebelo: Es el segundo órgano más grande del encéfalo, y está involucrado en el control postural y del movimiento principalmente, aunque también realiza algunas funciones cognitivas.
c. Hipotálamo y glándula pituitaria o hipófisis, responsables de las funciones viscerales como la regulación de la temperatura corporal y comportamientos básicos como la alimentación, la respuesta sexual, la búsqueda de placer, la respuesta agresiva.
d. La Glándula Pineal: Es la que se encarga (entre otras funciones viscerales) de sincronizar la liberación de la hormona de melatonina y regular los ciclos de sueño/vigilia, para lo cual se coordina con el quiasma óptico.
e. El tronco cerebral: constituido por el bulbo raquídeo, la protuberancia y el mesencéfalo. El tronco controla las funciones automáticas como la presión sanguínea o los latidos del corazón, los movimientos límbicos y funciones viscerales como la digestión o la micción.
En el cerebro humano, el córtex cerebral es uno de los más evolucionados y complejos que existen. No solo tiene el tamaño más grande que otras especies, sino que también se enrolla y se pliega sobre sí misma más veces formando circunvoluciones y surcos que le dan esa apariencia arrugada tan característica.
El encéfalo humano tiene un peso de alrededor 1.4-1-5 kilos y un volumen que está en torno a 1130 cc en mujeres y 1260 cc en hombres, y esto es porque tiene mas liquido. El cerebro (y la médula espinal) están recubiertas por unas membranas, llamadas meninges, que lo protegen de los golpes contra el cráneo. Para más protección el cerebro “flota” en el líquido cerebroespinal o liquido cefalorraquideo (LCR).
Se estima que el cerebro humano está compuesto por más de 100 billones de células nerviosas, mayoritariamente células gliales y neuronas.
Todos los derechos reservados.
Permitido su uso para estudio o apoyo docente. Prohibida su reproduccion total o parcial sin citar la fuente.
INTRODUCCION
A manera de definición formal (basándome en diferentes lecturas), definiría las neurociencias como el estudio de las bases biológicas de la conducta humana. A raíz de la llamada "década del cerebro" (aunque tal vez lo más apropiado va a ser llamarle "la veintena o el siglo del cerebro"), las neurociencias en general han visto florecer sus ramas de investigación, extendiéndose así a campos como el derecho, la economía, la psicología, la gastronomía, etcétera. La rica variedad de aplicaciones de las neurociencias son un síntoma de la presencia de estas investigaciones en todos los ámbitos de nuestras vidas.
La Neurociencia estudia todos los aspectos científicos del sistema nervioso, incluyendo elementos moleculares, celulares, funcionales y estructurales, así como los aspectos evolutivos, médicos y computacionales. Algunos ejemplos de las principales áreas de estudio son:
- La señalización neuronal y patrones de conectividad axonales
- El desarrollo neuronal y su función biológica
- La formación del circuito neural y el papel funcional en los reflejos, el sentido, la memoria, el aprendizaje y la respuesta emocional
- Las funciones psicológicas relacionadas con los circuitos neuronales
- Las imágenes cerebrales de diagnóstico de enfermedad
Las neurociencias se han encargado de explicar cómo funciona la mente con base en su condición biológica enraizada en el cerebro. Su importancia radica en que ahora, gracias a escáneres de alta tecnología diseñados por otras ramas de la ciencia, se han revelado secretos del cerebro que hacen que lo que un día fue parte de la ciencia ficción; hoy lo es de la ciencia formal. Ahora sabemos que es necesario conocer el cerebro para poder entenderlo y diseñar estrategias para poder mejorar nuestra conducta y, así, solucionar los grandes problemas en materia de políticas públicas relacionadas con los problemas psicológicos.
Desde luego, el órgano que tenemos dentro del cráneo es tan difícil de entender que hasta ahora es considerado prácticamente el objeto más complejo del sistema solar. Tal y como lo expresó Carl Jung: "En cada uno de nosotros hay otro al que no conocemos". Ese animalito caprichoso adicto a los carbohidratos es el material más complejo del universo y ese mismo animalito es el objeto de algunas disciplinas como las neurociencias, que bien pueden ser una herramienta para otras como la psicología. Las neurociencias nos muestran el lado biológico de la mente y el cerebro, y en él residen algunas cuestiones como la conciencia, la cognición. El objeto de estudio de esta disciplina es el responsable de nuestras conductas y otras cuestiones más de las que se encarga de estudiar la psicología, y por eso es importante apoyarnos de estas herramientas que nos acercan a esa parte biológica responsable de la mayoría de nuestra conducta.
Así pues, los neurocientíficos exploran todos los elementos del sistema nervioso para entender cómo se estructura, cómo funciona, cómo se forma, cómo funciona mal y cómo puede ser alterado.
El sistema nervioso es un conjunto de neuronas interconectadas que se comunican entre sí y con otras células a través de las uniones sinápticas especializadas gracias a filamentos llamados axones que transmiten las señales a partes distantes del cuerpo influyendo en la actividad neuronal, muscular y glandular de los puntos finales.
Los neurocientíficos son los investigadores de ciencias básicas, por lo general poseen un título de doctorado en neurociencia o un campo relacionado. A menudo contribuyen a la comprensión de la base genética de muchas enfermedades neurológicas como la enfermedad de Alzheimer e identifican estrategias para su prevención, mejora o curación. Los neurocientíficos también pueden estar involucrados en la investigación de los trastornos mentales como la esquizofrenia o trastornos del comportamiento.
La Neurociencia es la disciplina que estudia a un nivel científico la mecánica del sistema nervioso como su estructura, función, genética y fisiología, así como la forma en que esto puede ser aplicado para entender las enfermedades del sistema nervioso.
La Neurología es un área de la medicina que se centra en los trastornos y enfermedades del sistema nervioso. La Neurología implica el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades de los sistemas nerviosos central, periférico y autónomo.
Los neurocientíficos son científicos básicos que pueden o no tener un título en medicina. La mayoría de ellos, sin embargo, son doctorados en neurociencia. Los neurólogos son medicos que se han especializado en neurología gracias a las prácticas y estudios de especialización pertinentes. Tratan patologías neurológicas de todo tipo, como el Alzheimer, los ictus, la epilepsia y muchos más. Los neurólogos pueden también especializarse en cirugía y convertirse en neurocirujanos.
Se han descrito más de 1.000 trastornos del cerebro y del sistema nervioso que terminan en más hospitalizaciones y pérdida de productividad que cualquier otro grupo de enfermedades, incluyendo enfermedades del corazón y el cáncer. En 2007, la Organización Mundial de la Salud estimó que los trastornos neurológicos afectan a mil millones de personas en todo el mundo. De hecho, las enfermedades neurológicas son el 11% de la carga de enfermedad en el mundo, sin incluir los trastornos de la salud mental y adicciones.
El costo de estas enfermedades es realmente alto en todo el mundo. Por ejemplo, el Consejo Europeo del Cerebro estimó en 2010 que las enfermedades neurológicas en Europa cuestan un billón de dólares al año. Por ejemplo en el año 2005 unos estudios reflejaron que las enfermedades neurológicas afectan a más de 50 millones de estadounidenses cada año y cuestan más de 500 mil millones de dólares sus tratamientos. Por otro lado los trastornos mentales afectan a 44 millones de adultos estadounidenses al año, con un costo de 148 mil millones de dólares. Los avances en la investigación podrían reducir estos costos. El descubrimiento de cómo retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer podría ahorrar muchísimo dinero en tratamientos y cuidados más complejos.
Teniendo en cuenta el envejecimiento de muchas poblaciones de todo el mundo, el impacto social de la enfermedad de Alzheimer es muchas veces mayor que los recursos financieros que se necesita para curar. Todas estas estimaciones son bajas o poco realistas debido a la falta de estadísticas y tratamiento en los países en desarrollo. A medida que las naciones tengan cada vez más acceso a la atención médica, el número de pacientes que requieren tratamiento se incrementará, y la necesidad de investigación para entender y tratar las enfermedades con eficacia será cada día más necesaria.
EL CEREBRO, ESE GRAN DESCONOCIDO
Nuestro cerebro pesa un kilo doscientos gramos y está compuesto por dos tipos de células: las neuronas y el glía. Todas las personas albergan cientos de miles de millones de estos cuerpos microscópicos. Y, tal y como dice Eagleman, “cada una de estas células es tan complicada como una ciudad. Y cada una de ellas contiene todo el genoma humano y hace circular miles de millones de moléculas en intrincadas economías". Desde la consolidación de las neurociencias, los psicólogos han emprendido el reto de elaborar una psicología con base en datos biológicos concretos y aislables.
El cerebro es un órgano complejo que forma parte del Sistema Nervioso Central (SNC) y que constituye la parte más voluminosa y conocida del encéfalo. Está situado en la parte anterior y superior de la cavidad craneal y está presente en todos los vertebrados. Dentro del cráneo, el cerebro flota en un líquido transparente, llamado líquido cefalorraquídeo, que cumple funciones de protección, tanto físicas como inmunológicas.
Como parte fundamental del encéfalo y del SNC, el cerebro podría definirse como el encargado de controlar y regular la mayoría de funciones del cuerpo y de la mente. Desde funciones vitales como respirar o los latidos cardíacos, pasando por el sueño, el hambre o la sed hasta funciones superiores como el razonamiento, la memoria, la atención, el control de las emociones y la conducta… Todo lo que sucede en nuestra vida, en la vigilia y en el sueño, ya sea respirar o tragar, mirar, escuchar, tocar o degustar algo, leer o escribir, cantar o bailar, pensar en silencio o hablar de nuestros pensamientos, amar u odiar, caminar o correr, planificar o actuar espontáneamente, imaginar o crear, etc... Por poner una lista, alguna de las funciones que realiza el cerebro son:
- Control de funciones vitales: Como el control de la temperatura, la presión sanguínea, la tasa cardíaca, la respiración, dormir, comer…
- Recibe, procesa, integra e interpreta toda la información que recibe de los sentidos: La vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato.
- Controla los movimientos que hacemos y la posición postural: Caminar, correr, hablar, estar de pie.
- Es responsable de nuestras emociones y conductas. Nos permite pensar, razonar, sentir, ser…
- Controla las funciones cognitivas superiores: La memoria, el aprendizaje, la percepción, las funciones ejecutivas…
“Los hombres deben saber que el cerebro es el responsable exclusivo de las alegrías, placeres, risa y diversión, y la pena, desaliento y las lamentaciones. Y gracias al cerebro, de manera especial, adquirimos sabiduría y conocimientos, y vemos, oímos y sabemos lo que es repugnante y lo que es bello, lo que es malo y lo que es bueno, lo que es dulce y lo que es insípido… Y gracias a este órgano nos volvemos locos y deliramos, y los miedos y terrores nos asaltan… Debemos soportar todo esto cuando el cerebro no está sano…Y en este sentido soy de la opinión de que la víscera ejerce en el ser humano el mayor poder” Hipócrates (s.IV aC) Sobre las enfermedades sagradas. Ya lo intuía Hipocrátes, el cerebro humano es una de las creaciones más complejas, enigmáticas y, a la vez, perfectas del universo. En su época, Hipocrátes y sus contemporáneos no podían imaginarse todo lo que llegaríamos a conocer sobre el cerebro.
Gracias a los avances tecnológicos en neuroimagen y en medicina, biología, psicología y neurociencias en general hemos podido descifrar grandes misterios en cuanto a su anatomía y funcionamiento. Sin embargo, todavía existen muchas incógnitas y dudas por resolver.
Todos los animales vertebrados tienen un encefalo, y éste está compuesto por las siguientes partes:
a. El cerebro, formado por estructuras corticales y subcorticales. Las estructuras corticales o corteza cerebral se dividen en distintos lóbulos: frontal, parietal, cingulado, occipital, temporal e insular (este ultimo no es un lobulo anatomico pero a los fines descriptivos se los cito igual). Además, estos lóbulos están divididos por la mitad en dos hemisferios: el derecho y el izquierdo. Las estructuras subcorticales hacen referencia a aquellas que quedan bajo la corteza cerebral, como el cuerpo calloso que une los dos hemisferios, el tálamo, los ganglios basales, amígdala, hipocampo y cuerpos mamilares. El cerebro es el encargado de integrar toda la información recibida por los órganos sensoriales y organizar una respuesta. Controla las funciones motoras, emocionales y todas las funciones cognitivas superiores: razonamiento, expresión emocional, memoria, aprendizaje.
b. Cerebelo: Es el segundo órgano más grande del encéfalo, y está involucrado en el control postural y del movimiento principalmente, aunque también realiza algunas funciones cognitivas.
c. Hipotálamo y glándula pituitaria o hipófisis, responsables de las funciones viscerales como la regulación de la temperatura corporal y comportamientos básicos como la alimentación, la respuesta sexual, la búsqueda de placer, la respuesta agresiva.
d. La Glándula Pineal: Es la que se encarga (entre otras funciones viscerales) de sincronizar la liberación de la hormona de melatonina y regular los ciclos de sueño/vigilia, para lo cual se coordina con el quiasma óptico.
e. El tronco cerebral: constituido por el bulbo raquídeo, la protuberancia y el mesencéfalo. El tronco controla las funciones automáticas como la presión sanguínea o los latidos del corazón, los movimientos límbicos y funciones viscerales como la digestión o la micción.
En el cerebro humano, el córtex cerebral es uno de los más evolucionados y complejos que existen. No solo tiene el tamaño más grande que otras especies, sino que también se enrolla y se pliega sobre sí misma más veces formando circunvoluciones y surcos que le dan esa apariencia arrugada tan característica.
El encéfalo humano tiene un peso de alrededor 1.4-1-5 kilos y un volumen que está en torno a 1130 cc en mujeres y 1260 cc en hombres, y esto es porque tiene mas liquido. El cerebro (y la médula espinal) están recubiertas por unas membranas, llamadas meninges, que lo protegen de los golpes contra el cráneo. Para más protección el cerebro “flota” en el líquido cerebroespinal o liquido cefalorraquideo (LCR).
Se estima que el cerebro humano está compuesto por más de 100 billones de células nerviosas, mayoritariamente células gliales y neuronas.
domingo, 30 de abril de 2017
ENTRENAR EL CEREBRO PARA SER FELICES
Por: María Jesús Ribas - EFE Reportajes 09 de abril 2017 ,
¿Se siente mal desde hace un tiempo? ¿Siente con frecuencia ansiedad, tristeza, culpa, rabia o miedo? ¿Está así, sobre todo, a partir de sufrir cambios importantes en su vida? ¿Se nota desbordado por todo y por nada al mismo tiempo?
Pedro Moreno, quien ejerce como psicólogo clínico en el Servicio Murciano de Salud, conoce bien lo que significa sentirse así, no solo por su experiencia profesional sino también personal con el fallecimiento de su madre, por una presunta negligencia médica. El doctor Moreno encontró que la salida de su tormenta emocional no estaba en cerrarse a la vida, sino precisamente en abrirse a ella, aprendiendo a cultivar una actitud amable y compasiva hacia el momento presente y las emociones que lo acompañan, por amenazantes que puedan parecer. Este doctor en psicología ayuda desde entonces a sus pacientes siguiendo este enfoque, en la terapia individual o en los cursos que organiza sobre cómo recuperar el equilibrio emocional. El experto ha escrito el libro ‘Abrirse a la vida’, en el que indica que la felicidad auténtica es el estado de plenitud que surge de calmar y comprender nuestra propia mente y, en la medida en la que estabilizamos esa calma y comprensión mental, a modo de gimnasia mental o ‘neuro-gym’, aprendemos a navegar sobre las dificultades de la vida sin ahogarnos en ellas. “Entonces podemos ser felices en la salud y en la enfermedad, en los momentos duros y en los momentos amables. Esa es la felicidad auténtica, la que no depende de las circunstancias que te toca vivir”, señala Moreno. Según él, las emociones tienen su origen “en la mente, que debemos entrenar para el equilibrio emocional, ya que de otro modo la felicidad auténtica será imposible, porque estaremos en una montaña rusa de emociones, con altibajos continuos, según nos vaya la vida”.
Una de las formas que propone Moreno para entrenar la mente, aprender a estabilizarla y comprender su funcionamiento, y de ese modo conseguir que las emociones se canalicen por sí mismas, consiste en practicar una serie de ejercicios prácticos, de los que aporta algunos ejemplos.
Según explica Moreno, para hacer este ejercicio denominado ‘diario emocional’ tan solo hay que anotar en un cuaderno lo que nos ocurre cuando nos encontramos mal –no importa por el motivo que sea– respondiendo a estas preguntas:
Situación: ¿Dónde estabas, con quién, que hacías y qué estaba pasando justo antes de sentirte mal?
Pensamientos: ¿Qué pensamientos han venido a tu mente después de lo que ha pasado? ¿Te venía alguna imagen mental? ¿Te reprochabas algo? ¿Pensabas que algo podía ir mal?
Emociones: ¿Te sentías triste, nervioso, con miedo, enfadado, culpable? ¿Te asustaba alguna sensación de tu cuerpo? ¿Te imaginabas algo que te hacía sentir aún peor?
Mi reacción a la experiencia: ¿Intentabas bloquear, suprimir o modificar de alguna forma lo que sentías o pensabas en ese momento?
“Este ejercicio es fundamental para conocernos mejor a nosotros mismos y tener una posibilidad de modificar cosas importantes de nuestra forma de hacer frente a los momentos difíciles”, enfatiza el doctor Moreno.
Pedro Moreno recomienda –si no hay un problema de salud que lo impida– caminar 30 minutos diarios para desconectarnos de las rutinas emocionales que tenemos, aunque “si queremos que este ejercicio nos regenere emocionalmente, no vale salir a caminar de cualquier manera”, aclara. Moreno aconseja salir a pasear por algún parque o jardín lo suficientemente grande y aislado como para desconectarnos del ajetreo de la ciudad, inmersos en la naturaleza y dejando atrás las preocupaciones y tareas pendientes. Para dar este ‘paseo del abuelo’, Moreno recomienda:
- Poner la alarma para que suene al cabo de 30 minutos y no volver a mirar el reloj.
- Permitir que nuestro cuerpo marque el ritmo de la marcha.
- Dejar fuera todo lo que no sea el contacto con la naturaleza.
- Poner atención en lo que hacemos a cada momento, paso a paso.
- Notar las sensaciones corporales: cada pisada, los sonidos que nos rodean, los colores y formas de los árboles, así como los olores.
- Volver a dirigir nuestra atención a lo que vemos, oímos, olemos y al contacto con el entorno, si nuestra mente vuelve a inquietarse.
Según Moreno, la importancia de estos ejercicios, que son el principio del programa de entrenamiento mental básico de ocho semanas explicado en su libro ‘Abrirse a la vida’, “es difícil de explicar con palabras, y se puede pensar que son tan simples que no merecen la pena ponerlos en práctica, pero realmente funcionan y su único secreto es precisamente ¡practicarlos!”.
“Los ejercicios del programa entrenan diferentes aspectos de la consciencia y del enfoque de la mente que están directamente relacionados con la gestión de las emociones de forma saludable”, señala. “Dichos ejercicios van variando cada semana, duran desde unos pocos minutos –a veces, solo un minuto o 30 segundos– hasta unos 10 o 15 minutos, y están pensados para que se puedan realizar en nuestras vidas cotidianas, por complicadas que sean”, explica Moreno. Este experto recomienda practicar cada día los ejercicios que corresponden a cada semana de entrenamiento, “pero si algún día estamos perezosos o no nos encontramos en condiciones de realizarlos, se puede saltar ese día y continuar con el programa al día siguiente”. Moreno recomienda realizar la mayoría de los ejercicios de su programa, “ya que se exploran diferentes aspectos del entrenamiento de nuestra mente para el cultivo del equilibrio emocional y la felicidad”.
“No obstante, algunos de los ejercicios son opcionales y están indicados para determinadas situaciones personales”, apunta. “Por ejemplo, algunos ejercicios se relacionan con el trabajo de los sentimientos de culpa o el perdón de personas que nos han dañado y, lógicamente, son para que los realicen aquellas personas que estén pasando por dificultades relacionadas con la culpa o el enfado”, concluye el doctor Pedro Moreno.
El psicólogo Pedro Moreno recomienda agradecer cada día todas aquellas cosas que si no las tuviéramos, harían que nuestra vida fuera peor. “Podemos dar las gracias cada día por muchas más cosas de las que nos imaginamos, aunque lo típico es que las demos por merecidas, sin más, y no les demos valor, y muchas veces solo las reconocemos cuando ya no están”. Moreno expone algunos ejemplos cotidianos de cosas muy valiosas que se pueden agradecer cada día:
Agua para beber y asearse.
Comida.
Dedos en las manos.
Piernas para caminar.
Brazos para abrazar.
Ojos en la cara para ver las cosas bonitas alrededor.
Oídos para escuchar música.
Música para escucharla.
Pulmones para respirar.
Aire para seguir vivo.
Corazón para llevar oxígeno al cuerpo.
Un cerebro sano.
La capacidad de leer.
Inteligencia para buscar la felicidad.
MARÍA JESÚS RIBAS EFE / REPORTAJES
¿Se siente mal desde hace un tiempo? ¿Siente con frecuencia ansiedad, tristeza, culpa, rabia o miedo? ¿Está así, sobre todo, a partir de sufrir cambios importantes en su vida? ¿Se nota desbordado por todo y por nada al mismo tiempo?
Pedro Moreno, quien ejerce como psicólogo clínico en el Servicio Murciano de Salud, conoce bien lo que significa sentirse así, no solo por su experiencia profesional sino también personal con el fallecimiento de su madre, por una presunta negligencia médica. El doctor Moreno encontró que la salida de su tormenta emocional no estaba en cerrarse a la vida, sino precisamente en abrirse a ella, aprendiendo a cultivar una actitud amable y compasiva hacia el momento presente y las emociones que lo acompañan, por amenazantes que puedan parecer. Este doctor en psicología ayuda desde entonces a sus pacientes siguiendo este enfoque, en la terapia individual o en los cursos que organiza sobre cómo recuperar el equilibrio emocional. El experto ha escrito el libro ‘Abrirse a la vida’, en el que indica que la felicidad auténtica es el estado de plenitud que surge de calmar y comprender nuestra propia mente y, en la medida en la que estabilizamos esa calma y comprensión mental, a modo de gimnasia mental o ‘neuro-gym’, aprendemos a navegar sobre las dificultades de la vida sin ahogarnos en ellas. “Entonces podemos ser felices en la salud y en la enfermedad, en los momentos duros y en los momentos amables. Esa es la felicidad auténtica, la que no depende de las circunstancias que te toca vivir”, señala Moreno. Según él, las emociones tienen su origen “en la mente, que debemos entrenar para el equilibrio emocional, ya que de otro modo la felicidad auténtica será imposible, porque estaremos en una montaña rusa de emociones, con altibajos continuos, según nos vaya la vida”.
Una de las formas que propone Moreno para entrenar la mente, aprender a estabilizarla y comprender su funcionamiento, y de ese modo conseguir que las emociones se canalicen por sí mismas, consiste en practicar una serie de ejercicios prácticos, de los que aporta algunos ejemplos.
Según explica Moreno, para hacer este ejercicio denominado ‘diario emocional’ tan solo hay que anotar en un cuaderno lo que nos ocurre cuando nos encontramos mal –no importa por el motivo que sea– respondiendo a estas preguntas:
Situación: ¿Dónde estabas, con quién, que hacías y qué estaba pasando justo antes de sentirte mal?
Pensamientos: ¿Qué pensamientos han venido a tu mente después de lo que ha pasado? ¿Te venía alguna imagen mental? ¿Te reprochabas algo? ¿Pensabas que algo podía ir mal?
Emociones: ¿Te sentías triste, nervioso, con miedo, enfadado, culpable? ¿Te asustaba alguna sensación de tu cuerpo? ¿Te imaginabas algo que te hacía sentir aún peor?
Mi reacción a la experiencia: ¿Intentabas bloquear, suprimir o modificar de alguna forma lo que sentías o pensabas en ese momento?
“Este ejercicio es fundamental para conocernos mejor a nosotros mismos y tener una posibilidad de modificar cosas importantes de nuestra forma de hacer frente a los momentos difíciles”, enfatiza el doctor Moreno.
Pedro Moreno recomienda –si no hay un problema de salud que lo impida– caminar 30 minutos diarios para desconectarnos de las rutinas emocionales que tenemos, aunque “si queremos que este ejercicio nos regenere emocionalmente, no vale salir a caminar de cualquier manera”, aclara. Moreno aconseja salir a pasear por algún parque o jardín lo suficientemente grande y aislado como para desconectarnos del ajetreo de la ciudad, inmersos en la naturaleza y dejando atrás las preocupaciones y tareas pendientes. Para dar este ‘paseo del abuelo’, Moreno recomienda:
- Poner la alarma para que suene al cabo de 30 minutos y no volver a mirar el reloj.
- Permitir que nuestro cuerpo marque el ritmo de la marcha.
- Dejar fuera todo lo que no sea el contacto con la naturaleza.
- Poner atención en lo que hacemos a cada momento, paso a paso.
- Notar las sensaciones corporales: cada pisada, los sonidos que nos rodean, los colores y formas de los árboles, así como los olores.
- Volver a dirigir nuestra atención a lo que vemos, oímos, olemos y al contacto con el entorno, si nuestra mente vuelve a inquietarse.
Según Moreno, la importancia de estos ejercicios, que son el principio del programa de entrenamiento mental básico de ocho semanas explicado en su libro ‘Abrirse a la vida’, “es difícil de explicar con palabras, y se puede pensar que son tan simples que no merecen la pena ponerlos en práctica, pero realmente funcionan y su único secreto es precisamente ¡practicarlos!”.
“Los ejercicios del programa entrenan diferentes aspectos de la consciencia y del enfoque de la mente que están directamente relacionados con la gestión de las emociones de forma saludable”, señala. “Dichos ejercicios van variando cada semana, duran desde unos pocos minutos –a veces, solo un minuto o 30 segundos– hasta unos 10 o 15 minutos, y están pensados para que se puedan realizar en nuestras vidas cotidianas, por complicadas que sean”, explica Moreno. Este experto recomienda practicar cada día los ejercicios que corresponden a cada semana de entrenamiento, “pero si algún día estamos perezosos o no nos encontramos en condiciones de realizarlos, se puede saltar ese día y continuar con el programa al día siguiente”. Moreno recomienda realizar la mayoría de los ejercicios de su programa, “ya que se exploran diferentes aspectos del entrenamiento de nuestra mente para el cultivo del equilibrio emocional y la felicidad”.
“No obstante, algunos de los ejercicios son opcionales y están indicados para determinadas situaciones personales”, apunta. “Por ejemplo, algunos ejercicios se relacionan con el trabajo de los sentimientos de culpa o el perdón de personas que nos han dañado y, lógicamente, son para que los realicen aquellas personas que estén pasando por dificultades relacionadas con la culpa o el enfado”, concluye el doctor Pedro Moreno.
El psicólogo Pedro Moreno recomienda agradecer cada día todas aquellas cosas que si no las tuviéramos, harían que nuestra vida fuera peor. “Podemos dar las gracias cada día por muchas más cosas de las que nos imaginamos, aunque lo típico es que las demos por merecidas, sin más, y no les demos valor, y muchas veces solo las reconocemos cuando ya no están”. Moreno expone algunos ejemplos cotidianos de cosas muy valiosas que se pueden agradecer cada día:
Agua para beber y asearse.
Comida.
Dedos en las manos.
Piernas para caminar.
Brazos para abrazar.
Ojos en la cara para ver las cosas bonitas alrededor.
Oídos para escuchar música.
Música para escucharla.
Pulmones para respirar.
Aire para seguir vivo.
Corazón para llevar oxígeno al cuerpo.
Un cerebro sano.
La capacidad de leer.
Inteligencia para buscar la felicidad.
MARÍA JESÚS RIBAS EFE / REPORTAJES
sábado, 26 de marzo de 2016
POR QUE EL CEREBRO HUMANO ES EXCEPCIONAL ENTRE LOS CEREBROS DE TODOS LOS SERES VIVOS?
Si tenemos un cerebro como todas las especies... por que el nuestro nos hace especiales, reyes de la Creacion?
Hace algunos años, los cientificos pensaban que el tamaño de los cerebros tenía que ver directamente con el número de neuronas existentes en ellos. Es decir: dos cerebros del mismo tamaño tendrían que tener la misma cantidad de unidades neuronales. Por ende, cuanto más grande el cerebro, mayor sería la capacidad cognitiva.
Pero... el cerebro humano no es el más grande que existe... el del ser humano pesa alrededor de 1.500 gramos mientras que el de un elefante 5.000 gramos y el de una ballena 9.000 gramos.
Por eso los científicos dicen que el cerebro humano es excepcional comparativamente con los cerebros de todos los otros habitantes de la tierra, ya que el de ellos puede ser más o menos grande, pero el cerebro humano sencillamente es el mejor. Y esto se debe a razones que no van a creer cuando se las cuente.
En primer lugar, voy a remarcar que el cerebro humano es más grande de lo que debería ser. El desarrollo cerebral acompaña al desarrollo corporal, por lo que si comparamos al hombre con otros hominidos, nos daremos cuenta que tenemos mayor cerebro que ellos pese a que pesemos igual o casi igual, y esto se debe sencillamente a que la evolucion nos ha dado más corteza cerebral que los otros, lo cual aumenta el tamaño de nuestro cerebro respecto a nuestro cuerpo. Los gorilas, por ejemplo, son tres veces mayores que nosotros, por lo que deberían tener cerebros tres veces mayores que los nuestros; sin embargo, tienen cerebros tres veces más pequeños que los humanos.
Siguiendo, les recuerdo algo que siempre remarco en mis charlas y ya lo he hecho en este blog: el cerebro humano, pese a pesar solo el 2% del peso corporal total, consume sin embargo el 25% del total de energía producido por el cuerpo. Es decir: 500 calorías de un total de 2.000 calorías consumidas solamente para mantener funcionando la maquinaria cerebral.
Entonces: el cerebro es más grande de lo que debería y consume más energía de la que tendría que consumir... es por eso que es especial?
Si. Y por más razones.
Es importante saber que las neuronas de los diferentes animales no son iguales en tamaño. De hecho, los animales más pequeños aumentan el tamaño de sus cerebros a expensas del aumento de tamaño de sus neuronas, pero no del número total de ellas. En el cerebro humano sin embargo, el número aumenta, llegando a un promedio de 86.000.000.000 (algunos dicen 100 o 150.000.000.000). Del total, unas 16.000.000.000 se encuentran solamente en la corteza cerebral, siendo el total mayor de neuronas que cualquier corteza de cualquier especie puede tener. Esta es, de lejos, la explicación más importante del porqué nuestra corteza cerebral tiene tan asombrosas funciones.
Si correlacionamos el peso con el número de neuronas del cerebro humano, se corresponde exactamente al de un primate con un peso aproximado a los 70 kilos, lo cual corresponde precisamente con lo que sabemos y aceptamos. Pero por qué usa tanta energía? Sencillo: por su elevado número de neuronas. Porque somos primates con un cerebro con más neuronas que el resto de los seres vivos. Porque somos primates, no porque somos especiales.
Humilde y aleccionador.
Pero: por qué primates más grandes que nosotros no utilizan más energía tal como lo hace nuestro cerebro? Porque comen comida cruda y tienen que invertir muchisima energia en digerir los alimentos que consume crudos. El tamaño del cuerpo y la cantidad de neuronas se compensan entre sí para poder distribuirse la energía que cada uno de ellos gasta: un primate que come 8 horas por día consigue energía solamente para mantener 53 millones de neuronas con un peso total corporal de 25 kilos. Para aumentar esto, debe ceder neuronas o disminuir su tamaño. Y he ahí por que los dinosaurios han desaparecido: su evolución se bifurcó hacia la obtención de un mayor tamaño corporal a expensas de un cerebro cada vez más pequeño. La solución sería darle más tiempo a la comida: los gorilas y chimpancés comen 8 horas y media, no pueden más, pesan 75 kilos de cuerpo y poseen "apenas" 30.000.000.000 de neuronas.
En el hombre, habría que dedicarle más de 10 horas al día para comer, lo cual es absolutamente imposible. Entonces, el hombre sacrifica funciones como caminar en 4 patas para pasar a la bipedestacion y consumir muchisima menos energia de esa manera. Además, un millon y medio de años atrás aparece una gran conquista que el cerebro agradece en su proceso evolutivo: los alimentos comienzan a ser cocinados para consumirse. Se ahorra muchisima energia en el proceso de la digestion, la cual es destinada al funcionamiento cerebral.
La respuesta final y sorprendente es: por qué el cerebro humano se destaca por sobre los demás seres de la creacion y por sobre todo, sobre los otros primates? Porque (si, no es chiste) cocina sus alimentos.
Sorprendente?
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