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martes, 7 de febrero de 2023

EL EFECTO GOOGLE: LA MEMORIA EN PELIGRO

 

Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 22 de enero de 2023. Todos los derechos reservados.

Si te pregunto cuál es la capital de Hungría o cómo se llama el grupo que canta "Vuela vuela"... ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? ¿Intentar recordar lo que diste en el colegio o la música que bailaste en los 90, o simplemente abrir tu teléfono y buscarlo en Google? La respuesta es obviamente la segunda. Lo buscamos todo, lo consultamos todo, incluso ya no recurrimos a las referencias o a los croquis para llegar a un lugar, sino que dejamos que Google Maps o Waze nos lleven a ella y por la "ruta más corta". Beneficios de la modernidad del siglo XXI dirían muchos, pero otros, principalmente los neurocientíficos, estamos seriamente preocupados por esto y por el impacto que podría tener tanto en la vida diaria como en la misma educación.

El efecto Google es un fenómeno en el que la memoria de las personas rinde peor con información de fácil acceso que con información difícil de obtener. Como resultado, inconsciente o conscientemente una persona ve inútil esforzarse por recordar datos que quizás hace unos años sí habría retenido mentalmente. Diversos estudios ya han ahondado el efecto Google de forma empírica. Es un mecanismo adaptativo que impide al cerebro almacenar información innecesaria. Al fin y al cabo, ¿por qué querríamos recordar datos complicados, números o fechas de aniversario si podemos confiar en el celular o la computadora? 

Aunque el efecto Google tiene ventajas (podemos recordar otros datos), los expertos tienen una inquietud al respecto. Todavía hay que investigar más a fondo al respecto. Algunos estudiosos creen que el efecto Google ayuda a ser más eficiente en un entorno dominado por las nuevas tecnologías mientras que otros hablan de riesgos potenciales. El primer riesgo es el de la dependencia. Si se ha creado una memoria tecnológica externa a la nuestra, inevitablemente sentimos la necesidad de estar el mayor tiempo conectado a ella, y esta sensación puede causar estrés y ansiedad, incluso siendo un posible colapso tecnológico algo que podría ser terrible para las personas más dependientes de la tecnología donde muchos perderán años de información y conocimiento irrecuperable si ocurre algún error técnico. 

El segundo riesgo es una ausencia de pensamiento crítico. Las personas pueden aprender a creer la primera información que encuentren online, y que por ello se pierda la facultad de saber leer entre líneas o conectar datos aparentemente dispares para sacar nuevas conclusiones. Hay un tercer riesgo que aún se está estudiando: la perdida de información visual. 

¿Cómo evitar el efecto Google? Hay 3 estrategias simples que mejorarán la memoria en tiempos modernos. 

1. Hacer un esfuerzo consciente por buscar información: tomar total atención de la información que se está procesando en lugar de leer mientras haces otras cosas a la vez. Evitar la actividad multitarea. 

2. Tomar notas a mano en lugar de imprimir la página de la Wikipedia con todos los datos. El proceso de sintetizar y escribir información fuerza a la mente a ir más lenta y prestar atención, lo que ayudará en el procesamiento y recuerdo de datos.

3. Dejar los dispositivos en casa o buscar formas de usar menos los celulares o computadoras. Si nos distanciamos de la tecnología, nos forzamos a recurrir a la mente y capacidad de aprendizaje. 

Eso sí: todos los extremos son malos. No se debe cortar toda comunicación con Google o apagar por siempre tu móvil. A día de hoy, distanciarse demasiado de la tecnología también tiene efectos negativos. No olvidemos que la tecnología también nos tiene DE LA CABEZA. Nos leemos en siete días.


jueves, 10 de noviembre de 2022

LAS NEURONAS JENNIFER ANISTON: ¿MEMORIA O INTELIGENCIA?

 

Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 13 de noviembre de 2022. Todos los derechos reservados.

Muchas veces elogiamos a quien tiene buena memoria catalogándolo de inteligente por demás. De hecho, y es una de mis críticas más ácidas al sistema (será por eso que nunca el Ministerio de Educación me invita a dar charlas al respecto) es que todo el aparato educativo está hecho por unos pocos burócratas encerrados en una sala con aire acondicionado, internet de dudosa velocidad y de seguro sin ventanas para mirar al exterior, copiando y pegando títulos de libros o programas foráneos sin ocuparse ni preocuparse del objetivo crucial y fundamental: el del aprendizaje. Y utilizando como camino el premio a la memoria: es histórico (todos lo sabemos, lo hemos sufrido) que las mejores calificaciones no van al que más sabe sino al que mejor memoriza, ya que los exámenes y pruebas están hechas para premiar la memoria y no el conocimiento, el esquema y no la creatividad. 

Dice Rodrigo Quiroga, un neurocientífico argentino descubridor de una célula cerebral llamada "neurona Jennifer Aniston" por él mismo (son esas neuronas encargadas de formar conceptos abstractos basados en estímulos específicos... siendo más prácticos: las neuronas que hacen posible en gran medida el pensamiento creativo sirviendo de puente entre la percepción y la formación de memorias) que memoria y aprendizaje no son lo mismo. Ya el filósofo Bertrand Russel afirmaba que "una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor”. Sin embargo, este aburrimiento tan infravalorado es de suma importancia para esa chispa que siempre ha movido al mundo: la creatividad. No es divertido estar aburrido y no es agradable no tener nada que hacer, pero sin esos momentos no se producen los grandes cambios en nuestra vida, así como tampoco surgen las grandes ideas. La creatividad más arriesgada o las decisiones más importantes que tomamos surgen muchas veces al mirar las nubes o el paisaje; es decir, al dejar que el flujo de pensamiento lleve inconscientemente a cosas que son importantes, pero que nunca nos plantearíamos conscientemente. Está bien entregarse a esa especie de deriva, ver qué pasa… Lo que es una picardía es acatar siempre una rutina que no deje espacio a esos momentos de “no pensar en nada”. 

No es fácil, sin embargo, no atender nada, ya que nos distraen tantos estímulos que, simplemente, hacen que la atención sea una proeza. Distinguir lo esencial es algo que aún no le hemos podido enseñar a un computador. Entre otras cosas, porque es algo subjetivo. Hay quien asegura que delegamos demasiado a la tecnología, sobre todo en cuestiones de memoria. “No guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en un bolsillo”, decía Albert Einstein. ¿Qué cosas o qué datos son importantes retener? Es decir, ¿saber quién fue Roa Bastos es más necesario que conocer la capital de Kenia? La tecnología es un arma de doble filo. Pero eso es la misma pregunta que se hacían los griegos con la escritura: ellos pensaron en la posibilidad de que, al escribir las cosas, la memoria comenzase a fallar, no olvidemos que ellos, por ejemplo, en el Senado hablaban de memoria. Hay una leyenda al respecto que recoge Platón en Fedro: cuando el dios Teut, inventor de la escritura, le presenta su creación al rey Tamus, este desconfía de la escritura precisamente porque, a su juicio, cree que socavará la memoria. Ahora sabemos que no es así. La tecnología depende del uso que hagamos de ella, y es útil. No parece bueno estar todo el día buscando datos en internet, sino que solo hacerlo para buscar determinada información, pero después hay que procesarla por uno mismo, sin ayuda de tecnología alguna. Hay cosas que sí podemos delegar en la tecnología y merece la pena hacerlo. Por ejemplo, yo no quiero tener en mi cabeza todas las reuniones de hoy: eso lo delego a mi agenda en el teléfono, que me avisará de ellas en el momento adecuado. 

Entonces ¿qué características tiene una persona inteligente? La definición de inteligencia puede ser muy vaga, incluso imprecisa, pero si es cierto que tendemos a confundir inteligencia con capacidad de memoria, y la memoria no nos hace inteligentes, eso es categórico. No todo es memoria, pero la necesitamos para poder hacer asociaciones que tengan sentido entre hechos dispares. El ejemplo es Newton, que relacionó el hecho de que la Luna no se cayese y que la manzana sí y llegó a la conclusión de que respondían al mismo principio: la gravedad. Entonces, relacionando la memoria con la inteligencia, traemos a las citadas neuronas Jennifer Aniston. Estas neuronas están en un área de la memoria lo cual implica que la clave para la formación de la memoria son las representaciones de conceptos, lo que tiene sentido considerando el hecho de que tendemos a recordar conceptos y asociaciones sobre conceptos y a olvidar detalles. Que las neuronas en nuestro cerebro codifiquen conceptos es esencial, porque esa es la manera en que recordamos cosas: tendemos a acordarnos de las ideas generales de lo que ocurrió en alguna situación, siendo el resto una construcción. Usamos el sentido común para rellenar información, pero no recordamos los detalles y, de hecho, no los queremos recordar: nos llevaría demasiados recursos; preferimos usar el cerebro para reconstruir situaciones. El cerebro no busca tanto recordar como entender: ustedes no se querrán acordar palabra por palabra de esta columna, sino realmente entender lo que les cuento hoy. Este proceso involucra literalmente no recordar. 

Hablar de esto es también definir conceptos como la abstracción. Esta es muy humana y antiintuitiva, ya que implica dejar de lado detalles. A veces la inteligencia es no recordar cosas. Siempre digo en mis charlas que el saber sí ocupa lugar. Les recomiendo leer el hermoso y neurocientíficamente rico cuento de Borges llamado "Funes, el memorioso", que nos habla de un tipo que, al recordar cada detalle de lo vivido, no puede pensar: no tiene espacio para ello, está abarrotado de detalles. La capacidad de abstraer, de extraer información importante y dejar de lado al resto está ligada a nuestra inteligencia, y ahí es donde entran en acción las "neuronas Jennifer Aniston": porque recordamos en término de abstracciones, y esta se halla ligada a la creatividad y a la imaginación, como vemos en el ejemplo de Newton: si él se hubiera fijado en el color de la luna, en la fase en la que estaba o en si la manzana era roja o verde, posiblemente no hubiera descubierto nada. 

El cerebro es apasionante. La memoria y el aprendizaje lo son en su máxima expresión, porque todo el funcionamiento cerebral es una construcción permanente. La visión, la memoria, los olores… todo. Si en unas semanas o meses recuerdan este artículo, será de manera vaga pero muchos detalles se rellenarán usando el sentido común. No olvidemos, como también dije varias veces en esta columna semanal, que el cerebro es un gran mentiroso: lo que no sabe lo construye, rellena, inventa pero... con fundamentos en la memoria. Eso es la inteligencia: algo DE LA CABEZA. Nos leemos en una semana. 

jueves, 20 de octubre de 2022

LOS NOOTROPICOS: SUSTANCIAS PARA QUE EL CEREBRO RINDA MAS


Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 23 de octubre de 2022. Todos los derechos reservados.

Un motivo clásico de consulta en mi consultorio es el caso de los pacientes que quieren "vitaminas para su cerebro" porque se sienten agotados, porque la rutina les sobrepasa, porque no rinden mentalmente como antes o porque sienten "que se olvidan de las cosas". Antes de hablarte de estos fármacos (los nootrópicos) voy a repetir la cantinela que me han leído en esta columna en varias ocasiones: la base de un buen rendimiento intelectual comienza con un buen sueño y con la reducción de los factores de riesgo cerebral (tabaquismo, dislipidemias, hiperglicemia, sedentarismo, etc.). Ya sé, más de lo mismo, pero es la "verdad verdadera". Dicho esto, pasemos al tema de este domingo en la columna.

De entrada ya te digo que no puedo decir que los nootrópicos sean una “píldora mágica” que con su sola toma, y de modo automático, amplificarán tu capacidad mental y mejorarán tu función cerebral. Las sustancias de las que voy a hablarte hoy, desafortunadamente, no pueden hacer eso por tu cerebro, pero lo que sí puedo garantizarte es que potenciaránn tu inteligencia... si van acompañados de la corrección de todos los factores que cité al comienzo. Estos suplementos nootroópicos nos ayudan a mejorar las habilidades cognitivas y la memoria. Y es que los fármacos y suplementos que se engloban bajo esta denominación, han supuesto un cambio de paradigma similar en el ámbito de las neurociencia y en la psicofarmacología. 

Lo primero que te interesa saber al respecto es que la definición del concepto de “nootrópicos” es tan abierta como su naturaleza y posible potencial. Es más, desde que el químico y psicólogo rumano Corneliu E. Giurgea acuñara por primera vez el término, en el año 1972, aquello que se entiende por nootrópico ha ido evolucionando hasta el punto de cobrar límites conceptuales difusos. Así, el término nootrópico se refiere a compuestos que se consumen para provocar en el cerebro un efecto determinado, mejorando y potenciando su rendimiento. Esto incluye, en el marco de su aplicación, el uso para actividades que precisen de una mejor capacidad cognitiva (estudio, trabajo de precisión), un uso en el ámbito del deporte que nos permita la mejora de la conexión mente-sistema muscular, teniendo como objetivo el propio uso deportivo (lo que justifica su incorporación en multitud de productos de pre-entrenamiento) o para una actividad de cualquier otra índole que requieran exigencia de capacidades neurocognitivas. Y eso es porque estas sustancias pretenden la agilización de la actividad cerebral y la amplificando la señalización neuronal. El uso de los nootrópicos es capaz de incrementar el riego sanguíneo hacia el cerebro, circunstancia que va a permitir un mejor suministro de glucosa, oxigenación y nutrientes. Esto será especialmente propicio para el desarrollo de un trabajo de modo efectivo y también cuando se necesite ejecutar tal labor por un período de tiempo prolongado. 

Conviene dejar claro que los nootrópicos no son drogas y ello pese a que es cierto que un grupo de ellos se conoce como “smart drugs” o “drogas inteligentes”, algo que no va más allá de una mera denominación, toda vez que no son sustancias adictivas y que sus efectos secundarios son mínimos. De hecho, algunos son nutrientes que puedes encontrar en distintos tipos de alimentos, como hierbas y/o plantas, del estilo de la lecitina, los granos de café o el Ginkgo biloba. La misma cafeína produce la sensación de agudeza mental, la sensación del retraso de fatiga y de poder realizar varias actividades al mismo tiempo. Igualmente, existen suplementos nootrópicos que no son fármacos. La diferencia entre los fármacos y los que no lo son es que los primeros están sujetos a receta médica y se venden en las farmacias, mientras que el resto no necesitan dichas recetas y se venden en establecimientos especializados en nutrición. 

Podría hablarte mucho más de como actúan pero vamos a lo que te interesa este domingo: ¿cuáles son?

Los nootrópicos indicados para mejorar el estado de ánimo son: el aceite de pescado (Omega-3) y el aminoácido triptófano. Los indicados para mejorar la concentración (uno de los ítems donde demuestran su mayor potencial) son la cafeína, la L-Tirosina y el ginseng. Para la ansiedad se indican la Teanina Ashwagandha y el GABA. Para la memoria, el otro efecto "estrella" de estos compuestos, usamos Ginkgo Biloba, la Fosfatidilserina y el Inositol. Para el descanso indicamos a la melatonina, el Zinc y el Magnesio. los nootrópicos con efectos de tipo "antiaging", mal llamados "rejuvenecedores" (más bien de mantenimiento de la integridad estructural pese al paso del tiempo) son el Ácido Alfa Lipoico, la Acetil L-Carnitina y el Extracto de Cúrcuma. Los usados para incrementar el rendimiento deportivo mediante un incremento en la concentración son el Alpha GPC, la Rhodiola Rosea y el DMAE (siglas de un grupo de nootrópicos). 

Es más que indispensable conocer a los nootrópicos, sobre todo para las personas que se dedican profesionalmente a ciertos sectores relacionados con la creatividad y con las nuevas tecnologías, o a ocupaciones demandantes de rendimiento cognitivo óptimo. Bien indicados por profesionales, estos productos DE LA CABEZA son pasos necesarios para llegar a disfrutar de las mieles del éxito. Nos leemos en una semana.

jueves, 13 de octubre de 2022

EL CEREBRO JUVENIL Y LA INTOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

 

Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 16 de octubre de 2022. Todos los derechos reservados.

Mi gran amigo Claudio, un prestigioso médico de Santa Cruz de la Sierra con quien comparto tertulias agradables vía Whatsapp y asiduo seguidor de esta columna, siempre tiene un tema interesante para sugerirme. Esta semana, hablando de nuestra común pasión de docentes, me lanzó la pregunta acerca de la frustración cada vez menor de los estudiantes hoy en día. Y, en homenaje a su solicitud, voy a desarrollar el tema,.

La frustración es un estado emocional que se desencadena ante acontecimientos que involucran la reducción o supresión inesperada de reforzadores primarios, como estímulos apetitivos y alimenticios, o secundarios como por ejemplo dinero, entretenimiento, estímulos sociales y lúdicos. El estado de frustración se puede generar por la omisión total de lo esperado, por la disminución de su calidad, la demora en su presentación, la interrupción en la frecuencia de aparición, así como también por la dificultad en la realización exitosa de pruebas con distintos grados de presión o exclusión social. Teóricamente, no reforzar aquello que se espera genera en el sujeto un estado interno aversivo denominado frustración primaria. Esta respuesta implica la primera reacción frente a la omisión de esa respuesta y puede vincularse con un proceso de estrés agudo. A su vez, los estímulos asociados con este estado adquieren la habilidad de provocar una expectativa condicionada de la frustración primaria denominada frustración secundaria. 

En relación a las emociones, permite pensar cómo el enfrentarse exitosamente a situaciones de pérdida o decepción tiene un rol adaptativo clave en la vida de todas las especies. Debido a que el ambiente es un elemento que se encuentra en un cambio constante, demanda al sujeto la necesidad de contar con mecanismos que le permitan buscar nuevos recursos y extinguir la respuesta hacia refuerzos de menor calidad. la conducta de frustración implica diversos procesos psicológicos, tales como aprendizaje, memoria, estilos de afrontamientos y personalidad, emociones, ansiedad y estrés. 

En relación al estrés, se sabe que en una fase de alarma o aguda, resulta ventajoso. Aparece cuando es visto como algo dañino, que puede generar una pérdida, como algo amenazante o desafiante. Así es que el valor que se le otorga a los hechos no es absoluto sino relativo, ya que los mismos son modulados por el aprendizaje previo y por nuestras bases genéticas y biológicas, al igual que ciertas patologías que influyen en la tolerancia y en la percepción de situaciones de decepciones. Es necesario entender que la conducta de frustración es un mecanismo complejo y que, por ejemplo, en los estudios con humanos se encuentran mediando otros factores como el lenguaje, la cultura, influencia de nuevas tecnologías y expresiones faciales que son propios de la especie. Evaluando de manera diferencial cada dimensión, encontró que la intolerancia emocional estaba significativamente relacionada con los problemas de procastinacion, lo que permite pensar que la decepción primaria es un factor principal que imposibilita que los sujetos desarrollen con éxito diversas tareas. 

Los adolescentes sienten frustración por muchas de las mismas razones que los adultos: presiones sociales, obligaciones, problemas de relación y confusión sobre el futuro. En los adolescentes, estos problemas a menudo se ven agravados por los cambios hormonales. Los adolescentes también pueden sentirse frustrados en su lucha por establecer una identidad y afirmar su independencia mientras siguen las reglas familiares y escolares. Además de estas fuentes comunes de frustración, como los adultos, los adolescentes pueden sentirse frustrados cuando están deprimidos, ansiosos o experimentan una discapacidad de aprendizaje, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad. La frustración puede manifestarse de muchas maneras. Algunos adolescentes pueden volverse irritables y atacar a sus padres y maestros, mientras que otros se retirarán y realizarán esfuerzos mínimos para cumplir con sus obligaciones. Cuando son impulsados por el rechazo social o el fracaso, los adolescentes pueden cambiar sus hábitos de socialización o abandonar los deportes u otras actividades extracurriculares. Cuando la frustración causa un estrés intenso, los adolescentes pueden enfermarse con más frecuencia o informar dolores de estómago, dolores de cabeza u otras molestias físicas. 

Pero ¿qué hacemos en estos casos? Hablar con una adolescente sobre sus sentimientos puede ser un buen primer paso. Ayudarle a desarrollar un plan para administrar el tiempo puede ayudarle a reducir su frustración y ayudarle a encontrar el equilibrio entre las responsabilidades como la escuela, las actividades extracurriculares y las actividades sociales. Cuando el adolescente sufre una angustia extrema, como llorar con frecuencia, dormir en exceso o experimentar cambios en el apetito, sus sentimientos pueden estar más allá de los síntomas normales de estrés. En este caso podría tratarse de depresión u otros trastornos en las emociones o en la mente que debería tratarse con un profesional de la psicología o la psiquiatría lo antes posible. Además, si la frustración le impide desempeñarse en el estudio  o si pierde interés en actividades que antes le interesaban, considere hablar con su médico o un terapeuta profesional porque esos síntomas pueden indicar un problema emocional más grave que deberá ser abordado lo antes posible antes de que se agrave. La idea es no frustrarse, no quedar DE LA CABEZA y siempre pero siempre, acompañar. Nos leemos en una semana.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

¿FALSO TESTIMONIO O JUEGO CEREBRAL?

Artículo de la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación correspondiente al domingo 7 de agosto de 2022. Todos los derechos reservados.

La memoria está llena de olvidos. No es la amiga fiel que todos creemos como depositaria de nuestros más preciados tesoros, los recuerdos, sino que muchas veces nos falla o no nos muestra "la película completa". Por ejemplo, ahora sabemos que los testimonios de los testigos en un juicio, por ejemplo, son muy poco fiables. Esto se debe a que la memoria no funciona solamente recuperando información almacenada. Nuestras mentes normalmente construyen los recuerdos utilizando una mezcla de experiencias recordadas y conocimiento sobre el mundo. Sin embargo, nuestros recuerdos pueden ser alterados por nuevas experiencias que terminan enredando el pasado con el presente. 

Confundir los recuerdos puede tener consecuencias nefastas, lo que ha llevado a psicólogos a tratar de descubrir qué causas explican los recuerdos defectuosos. Esto es lo que se conoce como efecto DRM que es una forma de inducir recuerdos falsos y que fue descubierta hace décadas. Este nombre combina las iniciales de tres investigadores: James Deese describió por primera vez la ilusión psicológica en 1959, pero no fue hasta 1995 que Henry Roediger y Kathleen McDermott la vincularon a los falsos recuerdos y a partir de entonces fue ampliamente utilizada en experimentos psicológicos. Este efecto explica que nuestros recuerdos no se basan en lo que sucedió exactamente, sino que hay algo que ocurre que es más como una aproximación, a menudo referido como recuerdo esencial. En lugar de codificar cada palabra, la mente construye un concepto general que se almacena en la memoria. Este efecto es influenciado por el grado de relación entre los significados de las palabras (semántica), pero muchos también se cree que los recuerdos falsos reflejan cómo nuestra mente organiza los conocimientos. Los seres humanos tienen un gran almacén de conceptos y estamos excepcionalmente capacitados para usar esos conceptos haciendo generalizaciones que nos permiten encontrar soluciones a las nuevas situaciones y problemas. Los estudios de falsos recuerdos nos muestran que nuestra memoria es siempre una mezcla de nuestros conocimientos sobre el mundo en general, junto a lo que logramos retener acerca de una reciente experiencia. Eso es un proceso adaptativo porque en general usamos nuestra memoria para hacer frente a nuevas situaciones. Un recuerdo es siempre una reconstrucción de esas dos fuentes, lo que nos permite hacer una inferencia razonable acerca de lo que probablemente haya sucedido que es casi siempre útil y solo en algunas ocasiones nos fallará. 

Los estudios de imagen cerebral muestran que numerosas regiones del cerebro juegan un papel en la memoria semántica. Parece que diferentes propiedades son almacenadas en diferentes áreas. Las formas, colores y movimientos distintivos de cosas se almacenan en la corteza visual; los sonidos, sean estos palabras o un tintineo de tazas y cucharas por ejemplo, se almacenan en la corteza auditiva. Nuestro conocimiento acerca de la forma de interactuar con los objetos, como el usar los cubiertos o pedalear una bicicleta, se almacena en la corteza motora. La distribución del conocimiento sobre el mundo por todo el cerebro de esta manera, sin embargo, no nos permitiría inferir la relación entre, por ejemplo, un avestruz y un colibrí. Estos no son parecidos físicamente, y no se mueven de forma similar, ni emiten sonidos parecidos y, sin embargo, sabemos que son lo “mismo” a un cierto nivel. Este alto nivel de abstracción, tan importante para la cognición humana, puede, según algunos investigadores, depender de un “centro de operaciones” con conexiones a diferentes áreas de una red distribuida por todo el cerebro. Este centro se encuentra en el lóbulo temporal anterior del cerebro (ATL, por sus siglas en inglés) y eso se sospecha por hallazgos como, por ejemplo, en pacientes con demencia semántica, una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente el ATL, se ven principalmente problemas para recordar y comprender palabras, mientras que otras funciones no son afectadas. 

Las explicaciones para el efecto DRM a menudo se basan en la hipótesis de que los significados similares pero no idénticos están representados por patrones similares de actividad en el cerebro y dicha actividad de superposición conduce a falsos recuerdos. Pero en realidad nadie había podido confirmar esta idea estableciendo claramente como funciona la actividad cerebral. Estudios de neuroimágenes demostraron que todo el mundo experimenta actividad cerebral relacionada con falsos recuerdos. Esta región temporal tiene un código para el conocimiento semántico que está basado en la similitud, el cual es mayormente compartido, pero cada cerebro a su vez tiene ligeras variaciones en algunas representaciones, lo que da lugar a diferencias en los errores que cometemos en cuanto a los recuerdos falsos. Todos compartimos un mapa genético común que nos ayuda a conectar nuestros cerebros cuando somos niños, pero cambiamos de acuerdo a la naturaleza de nuestras experiencias, y eso va a producir similitudes en la generalidad que son compartidas por todo el mundo, además de diferencias individuales, dependiendo de las experiencias. La memoria, así organizada, además de permitirnos ver fácilmente las relaciones entre las palabras y los conceptos, mejora su rendimiento. Los falsos recuerdos pueden ser simplemente el precio que pagamos por ese alto nivel de organización aunque parezca paradójico. Ese es exactamente el tipo de problema que a los algoritmos actuales les cuesta mucho resolver y que tiene implicaciones para los problemas que se presentan en la intersección entre la psicología y la ley, al igual que para los recuerdos falsos en los testimonios. En materia jurídica (o "cerebrando el Derecho" como se titula un libro nuevo en el que estoy trabajando), entender qué mecanismos hacen que las personas estén seguras de falsos recuerdos podría ser importante para resolver ese tipo de problemas legales. Saber realmente cómo se representan los conceptos y el grado en el que la superposición puede causar recuerdos falsos, podría llevar a diseñar formas de interrogación para evitar este tipo de trampas cognitivas.

La memoria también nos tiene DE LA CABEZA. Nos leemos la semana que viene.

miércoles, 31 de agosto de 2022

NEUROCIENCIA DE LA LECTURA

 

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 28 de agosto de 2022. Todos los derechos reservados.


Ya lo dijo el gran filósofo italiano Umberto Eco: "El que no lee, a los 70 años habrá vivido solo una vida. Quien lee, habrá vivido 5.000 años. La lectura es una inmortalidad hacia atrás". Indudablemente, el hecho de poder poner por escrito un código de símbolos que representan imágenes mentales ha constituido una verdadera revolución (o sea, la re-evolución, una evolución superlativa) de la especie humana. Y es que la capacidad de hablar la hemos adquirido por procesos de mutaciones genéticas con el Homo habilis hace unos 2 a 3 millones de años, y es desde ese entonces que los humanos nacemos con los circuitos neuronales del lenguaje, aunque vale la pena aclarar que la acción de hablar solo se aprende en contacto con otros. Se podría decir que nacemos con un disco cerebral en el que poder grabar, pero que estará vacío si no se graba nada en él, para ser gráficos y directos. 

Sin embargo, la lectura nació hace apenas unos 6.000 años por la necesidad de comunicarnos más allá de la tribu propia, del corto alcance del boca a boca. Además, su base no es genética sino artificial o, mejor dicho, cultural. Leer es un proceso que, al no estar genéticamente codificado (y, por tanto, no transmitido por la herencia) se repite costosamente en cada ser humano y necesita cada vez del trabajo duro del aprendizaje y la memoria. Leer, y desde luego leer bien o muy bien, requiere un laborioso proceso de aprendizaje, atención, memoria y entrenamiento explícito que dura años e, incluso, gran parte de toda la vida si se aspira a leer de un modo altamente eficiente. Pero lo de "costoso" y "laborioso" no tiene por qué significar sufrimiento, sino todo lo contrario, se precisa de una verdadera revolución en el ámbito de la enseñanza para poder enseñar correctamente el arte de la lectura No olvidar que los niños son "verdaderas máquinas de aprender" ya desde el útero. Y como, por naturaleza, el ser humano necesita aprenderlo casi todo, no hay pensamiento sin el fuego emocional que lo alimenta. La lectura es uno de esos grandes hitos en el desarrollo infantil, uno que llena a los padres de orgullo… o de preocupación. Cuando una madre se da cuenta de que a su niño de 5 años todavía le cuesta mucho aprender a leer y que el vecinito de enfrente con 4 años ya lee de corrido, se puede preguntar: ¿es que mi niño es más torpe?. Sin embargo, la neurociencia ha demostrado que para aprender a leer, hay ciertas partes del cerebro que tienen que haber madurado previamente, algo que puede llegar a suceder a los 3 años, pero que por lo general culmina cuando tienen 6 o 7 años. Por eso, lo aconsejable es que la lectura se empiece a enseñar formalmente a los 7 años, edad en la que, casi seguro, las áreas cerebrales base de la lectura están en todos los niños lo suficientemente desarrolladas y maduras para captar en todo su sentido y emoción la tarea de comenzar a leer. Precisamente esa es la edad en la que se empieza a aprender a leer en ese país tan avanzado en la enseñanza que es Finlandia. Es que además de que forzar a un niño a aprender a leer prematuramente puede provocarle un sufrimiento y frustración innecesarios, que lo logre a los 3 o 4 años no tiene trascendencia alguna a futuro. En otras palabras, no le da una ventaja académica ni lo hace más inteligente. 

La maduración cerebral tiene un componente genético, pero también uno cultural, vinculado sobre todo, al hogar: crecer con padres que leen o te leen, tiene una dimensión emocional que facilita enormemente el aprendizaje de la lectura. Pero aquí surge un gran problema actual: la hiperconectividad. Nadie duda que internet ha supuesto una revolución cultural, creando una 'era digital' en la que la lectura no solo se hace más deprisa sino también de modo diferente. Sin embargo, diversos estudios sobre los efectos de internet en el cerebro de niños y adolescentes también empiezan a mostrar aspectos negativos, que van desde la disminución de la empatía hasta el decaimiento de la capacidad de tomar decisio­nes. Sobre la lectura en concreto, es necesario inhibir de forma temporal el 99% de todo aquello que normalmente pensamos o entra a nuestro cerebro y solo prestar atención al 1% de ello. Además, precisa de un cierto tiempo. En cambio, navegar en internet necesita de un foco de atención muy corto y siempre cambiante, lo que conocemos como memoria ejecutiva. Es la que tienes cuando diseñas un plan de trabajo, la que requieres para el estudio, un tipo de inteligencia y memoria sostenida y reposada. Incluso hay quienes hablan de una nueva forma de atención, a la que llaman digital. Hoy en día no tiene sentido retener la fecha de nacimiento de una figura histórica, dato que Google responde de forma rápida y correcta. Pero eso no quiere decir que la memoria haya dejado de importar en el aula. Necesitas memorizar y mucho, porque tus memorias son lo que somos. Incluso, memorizar frases célebres o trozos de poesía o canciones pueden usarse para embellecer el propio discurso, como una dimensión importante de nuestra individualidad, de lo que nos hace diferentes. 

Sucede que, aunque no lo crean pero como ya he dicho en otras entregas de esta columna, leer cambia al cerebro (y a uno mismo) Si bien el cerebro no está genéticamente diseñado para leer, este órgano posee una propiedad clave para lograrlo: la plasticidad. La palabra proviene del griego "plastikós", que significa "cambio" o "modelado". Quizás el máximo ejemplo sea que aprender a leer modifica la función de un área del cerebro principalmente programada para identificar formas y detectar caras, la cual también pasa a procesar y construir palabras. Pero las transformaciones no son solo a nivel fisiológico. Lo que enseña (el maestro) tiene la capacidad de cambiar los cerebros de los niños en su física y su química, su anatomía y su fi­siología, haciendo crecer unas sinapsis o eliminando otras y conformando circuitos neuronales cuya función se expresa en la conducta. Cada persona cambia no solo en función de lo vivido, sino también de lo leído. Leer no es un acto pasivo de absorción de lo que hay escrito en un determinado documento o libro, sino un proceso activo, o recreativo ('volver a crear') si se quiere, de lo que allí se describe. Implica activar un amplio arco cognitivo que involucra la curiosidad, la atención, el aprendizaje y la memoria, la emoción, la consciencia y el conocimiento. Y cambiar, estar DE LA CABEZA. Gracias por leerme y modificar tus estructuras cerebrales. Nos LEEMOS en una semana.

¿QUERÉS MEJORAR TU MEMORIA E INTELIGENCIA? LEÉ ESTE ARTÍCULO.

 

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del domingo 4 de setiembre de 2022. Todos los derechos reservados.

Si nos guiamos por lo que se publica, sabremos que el cerebro humano es capaz de almacenar la información que aprende cada día mediante diversas experiencias, pero sin embargo, tiene que decidir entre qué detalles vale la pena recordar y cuáles no. Si son asiduos lectores de esta columna semanal sabrán que les suelo comentar que existen diferentes tipos de memoria, como la de corto plazo, que almacena información por unos pocos segundos o minutos; o la memoria de largo plazo, la cual almacena por un período más largo de tiempo. La jalea real contiene silicio, potasio y fósforo que puede ayudar al rendimiento intelectual. Pese a ello, la memoria no siempre funciona a la perfección, ya que ciertos detalles pueden ser olvidados sin que ello necesariamente implique la existencia de un problema neurológico. Por supuesto, en caso de que los olvidos se vuelvan demasiado constantes o impliquen una importante cantidad de información, es recomendable acudir a un especialista médico para recibir un diagnóstico acertado. Y es que a medida que se envejece, el recordar algunas cosas puede tomar más tiempo que antes. 

Existen diversos consejos que les puedo dar para mejorar memoria y ser más inteligente aprovechando más lo que se aprende. Estos implican tres elementos fundamentales: el primero de ellos es intentar recordar el nombre de una persona o repasar detalles de algún hecho que haya sucedido recientemente. La dinámica es similar a los ejercicios de memoria que hacen los estudiantes cuando intentan memorizar datos como capitales del mundo o fórmulas matemáticas, por ejemplo. Una posibilidad para desarrollar este ejercicio es sentarse en la noche, antes de ir a dormir, y hacer un repaso por lo hecho durante el día, intentando recordar el máximo de detalles como sea posible. Es durante este proceso donde sugiere su segundo tip: la técnica denominada ‘elaboración’, la cual consiste en usar la total atención del cerebro para conectar nueva información con recuerdos que ya existen, lo cual hace que se vuelvan más complejos y detallados. Finalmente, viene el proceso llamado ‘consolidación’, donde se busca guardar la información y los recuerdos a largo plazo, lo cual implica formar conexiones entre conjuntos específicos de neuronas que codifican elementos de la memoria, reproduciendo la actividad cerebral específica.

Para esta incógnita, lo primero es entender que la inteligencia es algo flexible, por lo cual se pueden adquirir ciertos hábitos y comportamientos que van a permitir incentivarla, al igual que hicieron las personas que se consideran más inteligentes. Sin embargo, se necesita desarrollar tres variables mentales para que al momento de aprender cómo ser más inteligente, esto sea mucho más fácil. Cada una de ellas será indispensable para este objetivo: lo primordial es entrenar el proceso mental, tener muchas fuentes de información y referentes, y enfocarse en un problema, área de interés o campo de trabajo. Aquí algunos consejos que te doy, sencillos, fáciles y gratuitos, que se pueden hacer todos los días para ser más inteligente:

- Tomar dos vasos de agua dentro de los 30 minutos luego de despertar: debido a que el cuerpo lleva muchas horas durmiendo, no se ha hidratado de la manera correcta por un largo periodo de tiempo. Se encontró un mejor rendimiento en niños que bebieron agua a esas horas antes de ir al colegio. 
- Leer el resumen de un libro durante el desayuno: Leer libros es algo grandioso, pero al momento del desayuno, con el poco tiempo que la mayoría de gente dispone, es preferible algo más corto como un resumen.  
- Escuchar pódcast o audiolibros :así sean tan solo diez minutos camino al trabajo, auto, colectivo o en el baño,, mantener en el celular algún audio que estimule el aprendizaje. 
- Tomar té verde mientras se trabaja: mientras que la cafeína vuelve a las personas ansiosas, el té verde contiene L-teanina. Este aminoácido genera un incremento en las ondas alfa cerebrales. Esto quiere decir que, mientras que el café puede inducir a la ansiedad, el té verde de calidad induce a un estado de enfoque tranquilo sin producir sueño. 
- Tomar siestas durante el día: esto le permite al cerebro estar fresco. Incluso, está demostrado que las siestas durante el día incrementan la velocidad de aprendizaje y, por ende, contribuye en cómo ser más inteligente. La siesta hará que el cerebro sea más productivo y que rinda a un mayor nivel durante el día. 
. No tomar azúcar durante el día:  los altos niveles de azúcar, seguido de unos bajos, no son recomendados para que la mente funcione inteligentemente. 
- Leer un libro en vez de ver televisión: la lectura de un libro exige la construcción de imágenes mentales de lo que está leyendo. Los beneficios de leer son los mismos, no importa lo que se lea: logra volver a las personas más inteligentes, reduce el estrés e incrementa los tres tipos de inteligencia–cristalizada, fluida y emocional. 
- Practicar ejercicios simples: esto no significa ir al gimnasio todos los días. Hacer algunas flexiones y abdominales durante el día, caminar y subir las escaleras del edificio o trabajo puede tener un impacto positivo.

No les digo más nada. Hoy si que la columna estuvo DE LA CABEZA. Nos leemos en una semana.


lunes, 22 de agosto de 2022

NEUROEDUQUEMOS EN LAS AULAS!!!

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación del sábado 11 de junio de 2022. Todos los derechos reservados.

No es una moda. La Neuroeducación es el nuevo norte en las aulas. O debería serlo. Aunque tengamos clases sin techos o bajo un mango, se pueden usar recursos neuroeducativos de bajo presupuesto o incluso gratuitos, totalmente dependientes del grado de creatividad del docente... justamente creatividad que nunca enseñamos ni aprendimos pero que debemos desarrollar en un camino autodidacta pero satisfactorio, donde los límites los ponemos nosotros y nadie mas. 

Dice Damasio que aprender y generar memoria es simplemente el proceso de tallar, modelar, dar forma, hacer y rehacer los diagramas de conexión de nuestro cerebro, y nada más certero que esto. Conocer que el cerebro es como un barro amorfo o un bloque de piedra sin atisbos de nada que se parezca a una obra de arte, es reconocer que ese barro, esa piedra o ese cerebro están allí esperando ser moldeados, tallados o enseñados. La neuroeducación se refiere a la dotación de un sustento científico para el arte de la enseñanza que posibilita nuevas formas de encarar los desafíos presentados por la educación del siglo XXI. Ha acercado a las ciencias neurológicas y a las psicológicas a la pedagogía y permite establecer un nuevo paradigma de investigación denominado neurociencias de la educación, aplicable a la psicopedagogía. 

Uno de los puntos críticos para el origen de este paradigma ha sido la disponibilidad de herramientas no invasivas para la obtención de imágenes del cerebro humano, lo cual ha permitido a los investigadores estudiar cómo cambia el cerebro a lo largo del desarrollo. Este avance sin precedentes ha impulsado los esfuerzos para forjar mayores vínculos entre neurocientíficos y educadores en un esfuerzo por mejorar el aprendizaje. El reto está, entonces en que a partir de una mayor comprensión sobre las bases neuronales y cognitivas de las competencias académicas se estructuren mejor los entornos de aprendizaje, favoreciendo la adquisición de las competencias cruciales en nuestra sociedad occidental moderna. 

Además de las razones metodológicas también existe una razón práctica para recurrir a la neurociencia en búsqueda de las respuestas a preguntas educativas pendientes. La base de la neurociencia está representada por colaboraciones interdisciplinarias, constituyéndose como un espacio de investigación en el que situar esfuerzos para generar enfoques educativos basados en la evidencia como se refleja en el gran número de inversiones en programas de investigación interdisciplinarios. La originalidad de este aporte de las neurociencias a la psicopedagogía ha sido investigar los puntos de contacto y de interacción entre la biología del sistema nervioso central y los estímulos culturales, verbales y emocionales con las estrategias pedagógicas. La posibilidad de obtener imágenes de los efectos neurales del aprendizaje nos está ayudando a entender tanto las trayectorias típicas como atípicas del desarrollo, caracterizando los límites de plasticidad de los circuitos cerebrales implicados en el aprendizaje. 

Es evidente que se ha avanzado mucho en la comprensión de los mecanismos neuronales subyacentes a las competencias básicas de la educación formal,tales como la lectura y las matemáticas. Y eso que aún no hablamos del aporte de la socialización a los entornos educativos, la alimentación, el ejercicio físico, el buen sueño, los hábitos correctos, etc. La Neuroeducación nos debe tener DE LA CABEZA y debemos imponerla lo antes posible para tener resultados óptimos y favorables en el desarrollo de nuestras nuevas mentes. Nos leemos la semana que viene. 

sábado, 12 de junio de 2021

EL BAUL DE LOS RECUERDOS

 


Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación del sábado 24 de abril de 2021. Todos los derechos reservados.

Los recuerdos son el mejor estímulo cerebral. La mejor gimnasia es rememorar, recordar tiempos, canciones, momentos, sensaciones. Somos lo que vivimos siempre y cuando lo recordemos, es por eso que enfermedades como el Alzheimer son crueles porque nos roban la esencia de lo que somos: el bagaje que llevamos almacenado en algunos lugares del cerebro. Pero la pregunta que intentaremos responder hoy es: ¿Dónde están esos lugares?

Para la mayoría de los neurocientíficos, la memoria es una facultad de la mente, y esta se identifica con el cerebro. Los recuerdos quedan depositados allí, aunque seguimos sin conocer los detalles del registro. Hace ya más de un siglo se lanzó el concepto de engrama, la plancha donde se “graba” lo vivido. Según experimentos en animales, la memoria parece estar en todas partes y en ninguna. O estaba deslocalizada y distribuida por todo el cerebro, o bien había que buscarla en pequeñas poblaciones de neuronas y sus moléculas. Los investigadores tomaron el segundo camino. El científico Eric Kandel, premio Nobel año 2000 y el gran padre de las Neurociencias modernas, mostró de forma experimental, en moluscos, que el aprendizaje producía cambios en las sinapsis (la conexión entre neuronas) y recibió por ello el premio Nobel en el año 2000. A partir de ahí, la búsqueda del lugar donde se oculta la memoria prosiguió a nivel celular y molecular. La idea central de los científicos era que, dependiendo del tipo de actividad que se realice, suceden cambios en la fuerza sináptica de las neuronas en ciertas áreas del cerebro. Es la llamada hipótesis de la plasticidad neuronal que da por hecho que tenemos "minicopias" del mundo dentro de la cabeza, según la analogía del revelado de las cámaras fotográficas. 


Sin embargo, no basta con explicar cómo se codifican los recuerdos: hay que ver también cómo se organizan, consolidan y, finalmente, son revisitados. No hay duda de que ciertos circuitos neuronales juegan un papel importante a la hora de convocar un recuerdo. Hoy en día, los recuerdos no se hallan localizados, al menos no del todo, pero están ahí. Aunque en cien años no hemos podido localizar estrictamente en el cerebro recuerdo alguno, se cree que están allí por la sencilla razón de que no podrían estar en ningún otro lugar. 

Siendo un asunto temporal, ¿pueden los recuerdos ocupar un lugar en el espacio? Los científicos distinguen entre diferentes tipos de memoria. La memoria es plural y está ligada a acontecimientos importantes de nuestras vidas. Se pueden recordar momentos emocionalmente significativos a pesar de sufrir una grave amnesia. Como la propia palabra indica, recordar es volver a pasar por el corazón ("re-cordis"). Para algunas tradiciones antiguas, los recuerdos se guardan precisamente allí... entonces la memoria podría estar en otros lados también! Por ejemplo, podríamos decir que el cuerpo sería algo más que un mero vehículo de la materia gris, por ello los deportistas y bailarines sienten que sus músculos recuerdan. Los descubrimientos de redes neuronales en el corazón o en los intestinos parecen confirmarlo. Las neurociencias han empezado a desmontar la idea del cerebro como república independiente. Se habla de mente encarnada, embebida y extendida en el paisaje. También de cerebros líquidos, como los enjambres de abejas, hormigas o termitas, que funcionarían como redes neuronales deslocalizadas. Las plantas carecen de neuronas, pero se ha demostrado que pueden aprender y tomar decisiones. 

Entonces, desde esta perspectiva, la memoria y la cognición no serían el monopolio del cerebro, sino que se extendería más allá de la cabeza, incluso en el mundo que nos rodea. El sueño de localizar el tiempo pasado en el espacio presente sigue vivo. Pero hay otras posibilidades. Quizá sea un error buscar el tiempo en el espacio, encontrar un lugar para la memoria. Quizá la memoria, accesible en todas partes, no esté en ninguna. Tras más de un siglo de investigaciones, la memoria sigue desaparecida. ¿Díganme si esto no nos tiene DE LA CABEZA? Nos leemos el sábado que viene.

martes, 7 de enero de 2020

EL OLVIDO ESTA LLENO DE MEMORIA


Articulo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion del sabado 28 de diciembre de 2019. Todos los derechos reservados.

Me pasa todos los dias y seguro a vos tambien. No recuerdo el nombre de esa persona con la que me encontre en la entrada del IPS pero su rostro me evoca donde la vi y quien era... pero no recuerdo su nombre...!!! Me estare volviendo senescente? Tendre Alzheimer? Esas son las cosas que pensaba hace unos años cuando no me sumergia aun en el apasionante e interminable mundo de las Neurociencias, y es lo que muchos de mis pacientes me preguntan en la consulta diaria. Pero hoy se que solamente mi cerebro esta haciendo su tarea de recordar, porque aunque suene paradojico, el cerebro sabe que para recordar, primero tiene que olvidar.

Y es que hoy sabemos, mediante estudios hechos con resonancia magnetica funcional, esa enorme herramienta que nos permite ver el cerebro funcionando, que cuando deseamos recordar cosas importantes, el esfuerzo que hace el cerebro es mucho menor si olvidamos antes las cosas irrelevantes. Esto sucede porque cuando suprimimos ciertos recuerdos hay una conservacion de la energia cerebral y por ende, una mejoria notoria en la eficiencia del funcionamiento cerebral, porque obviamente un cerebro eficiente piensa con mayor rapidez. En estos casos, se observa una actividad mucho menor en la corteza prefrontal que es la zona donde se detectan y resuelven los conflictos de la memoria.

Igualmente, hoy sabemos que la llamada "memoria operativa", que es la memoria que almacena la informacion sin esfuerzo y la manipula a fin de convertirla o no en recuerdos, se beneficia igualmente de la inhibicion de la memoria a largo plazo, es decir, del ocupar memoria en hechos irrelevantes. Cuando disminuimos la memoria de larga duracion, entonces, podemos incrementar otro tipo de memorias, como la memoria a corto plazo.

Asi que la proxima vez que no recuerdes el nombre de esa cara que te parece familiar, no te preocupes ni corras a mi consultorio pensando que te estas volviendo amnesico... probablemente tu cerebro este DE LA CABEZA y guardando espacio para hechos mas relevantes e importantes... como donde dejaste las llaves del auto.


jueves, 7 de noviembre de 2019

DORMIR MEJOR PARA APRENDER MAS


Articulo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA publicada en el DIARIO LA NACION del sabado 26 de octubre de 2019. Todos los derechos reservados.

Pocas veces en el titulo resumo el contenido de mi columna, pero hoy es mas que necesario que sepan de que viene este sabado mi escrito: de la importancia del sueño, de la cual hablamos varias veces en este espacio semanal, aunque hoy lo enfoco desde el punto de vista del aprendizaje. Hoy les cuento por que debemos dormir para aprender.

Todos hemos pasado la noche antes del examen en vela esperando introducir en nuestro cerebro el contenido que no aprendimos durante el año. Lo hemos hecho en el colegio y mucho mas aun en la universidad pensando en ese viejo adagio de que "la noche antes voy a reventar y me voy asi mismo a rendir fresco en conocimientos el examen". Si conocieramos como trabaja el cerebro nos dariamos cuenta que este proceso es absolutamente nulo, y ademas, contraproducente. Hoy en dia sabemos que un buen sueño es fundamental no solo para un buen rendimiento, sino para un buen aprendizaje, ya sea de habilidades cognitivas o incluso motoras como la practica de un deporte.

Definitivamente sabemos que los procesos de sueño y aprendizaje estan absolutamente relacionados aunque son procesos independientes y muy complejos. Fases del sueño afectan definitivamente a la memoria en algunos tipos y en su consolidacion. Un cerebro durmiendo difiere en su actividad electrica de un cerebro despierto, aunque en fases como la fase REM (de movimientos oculares rapidos, que ya vimos hace unas semanas en esta columna) produce los sueños mas vividos y las actividades mas parecidas a un cerebro despierto. Y hoy en dia es mas que evidente que el sueño es un proceso critico para las funciones relacionadas al conocimiento y al aprendizaje, ya que estas funciones involucran cambios estructurales a los circuitos cerebrales, y muchos de esos cambios se producen en fases especificas del sueño.

No voy a adentrarme en este sabado en los diferentes tipos de memoria (si, no tenemos una sino varias memorias que actuan diferentes y con estructuras tambien distintas). Solo  y a los fines de nuestro tema de hoy, les puedo contar que existen dos grandes tipos de memoria: la memoria declarativa y la no declarativa. La memoria declarativa es accesible desde el nivel consciente, es decir, a voluntad, se basa en los hechos (o sea, saber "que") e incluye los conocimientos generales y la memoria episodica (la memoria semantica y la autobiografica respectivamente), teniendo como base anatomica las zonas cerebrales del diencefalo (nucleos profundos de la base del cerebro) y de la cara interior del lobulo temporal donde asienta el hipocampo, esa estructura similar a un caballito de mar y que es tan importante para la memoria y el aprendizaje. La memoria no declarativa, por su parte, no es accesible para nuestra mente consciente, abarcando la memoria de los procedimientos (saber "como") y las formas diversas del aprendizaje, englobando diferentes zonas del cerebro dependiendo si lo que se aprendera tendra un componente meramente cognitivo, emocional, fisico, etc.

Independientemente del tipo, toda memoria atraviesa fases similares desde el momento en que impacta al cerebro hasta el instante en que se consolida el aprendizaje para no olvidarlo mas. Todo estimulo del conocimiento ingresa por los sentidos al cerebro, debiendo ser codificado para poder ser transmitido por las neuronas. Por ejemplo, una imagen debe ser captada por la retina donde degrada pugmentos retinianos que estimulan terminaciones nerviosas que desencadenan impulsos electricos que recorren la via visual hasta la corteza occipital donde son identificados al compararse con el contenido de la memoria visual, y luego almacenados como parte de esa memoria. Es en ese momento donde lo aprendido pasa por una fase de estabilizacion y potenciacion que forman parte de lo que conocemos como consolidacion de la memoria. El primer almacenamiento se realiza en el hipocampo pasando a formar parte de la memoria declarativa, pero a medida que se va consolidando el conocimiento, este pasa a integrar los circuitos de la memoria no declarativa, es decir, ya no es necesaria su evocacion consciente y voluntaria constantemente,sino que el conocimiento "acude magicamente" a nuestro requerimiento inconsciente, pasando a ser algo que, simplemente, "ya sabemos". Y sabemos hoy en dia que para que ese conocimiento "salte" del hipocampo a zonas donde se consolidara como un aprendizaje, se requiere definitivamente del mecanismo del sueño. Digamos que el sueño es como el croupier de un juego de naipes que reparte las cartas de manera programada durante el sueño, por lo que el trafico electrico del cerebro en el sueño es fabuloso, intenso.

Pero esto no pasa en todas las fases del sueño, sino solamente en algunas, por lo que sueños malos en calidad haran que esas fases no se produzcan o lo hagan por muy cortos e insuficientes periodos de tiempo. Es por ello que en mis consultas tanto insisto en los pacientes acerca de la calidad por sobre la cantidad de sueño: prefiero que duermas 5 horas bien antes que 10 horas mal. Y es por eso que cuando dormimos mal, el cerebro simplemente no aprende, tenemos problemas de memoria y de retencion del conocimiento, nada se nos queda pegado y nos cuesta una enormidad aprender. Pero ojo, no solo dormir de noche. tambien sabemos que dormir pequeños lapsos durante el dia (lo que conocemos como "siesta") son fundamentales para aprender y consolidar el conocimiento igualmente que una noche de sueño reparador, siendo mas notoria la mejoria a nivel de la percepcion visual: dicho de otra manera, veremos mejor y sabremos mejor lo que vemos si dormirmos siesta... importante para los que tienen a la vista como aliado en su trabajo (como nosotros los cirujanos).

Pero aun hay mas. En el sueño tambien la memoria se reorganiza. En un proceso que llamamos translocacion, recuerdos almacenados en estructuras neuroanatomicas pueden moverse a otras regiones durante el sueño, dejando de ser de manejo exclusivo del hipocampo para distribuirse a otras regiones. Por eso cuando dormimos mal no recordamos cosas y tenemos lagunas mentales mas comunmente. Tranquilos, no es "Alzheimer", es mal sueño. Ya se ha demostrado que las tareas motoras mejoran muchisimo con un buen sueño, por lo que es tan importante para pilotos de aviones, choferes o incluso futbolistas, dormir bien: al dia siguiente rendiran porcentualmente muchisimo mas que los que han dormido mal. Ademas, se encontro que los patrones de actividad cerebral que acompañan al aprendizaje aparecen igualmente en la fase REM del sueño que es donde realmente "soñamos", es decir, cuando soñamos es en realidad que estamos aprendiendo. Asi que lamento romperles el romanticismo o el esoterismo de los sueños: son formas que el cerebro tiene de consolidar la memoria.

Que concluimos este sabado? Que si no dormimos bien dentro de las 24 horas despues de haber aprendido algo, ese algo se habra perdido definitivamente y no consolidara en conocimiento al integrarse a la memoria. Que el dormir produce cambios "plasticos" en el cerebro, es decir, cambia la anatomia, ya que al aprender literalmente "moldeamos" el cerebro por la propiedad llamada neuroplasticidad, ya que se forman nuevas conexiones para almacenar lo aprendido. Que en la ultima fase del sueño de una noche (el sueño REM) se aprenden los contenidos emocionales del conocimiento mas que con el paso del tiempo o la experiencia. Y, por ultimo, decirles a los amantes del cafe (como yo) que un estimulo cafeinico para no dormir buscando aprender mas, lo unico que lograra es que lo que ingresa por los sentidos no consolide y no se aprenda, no se recuerde siquiera una semana despues, ademas de someter al cerebro a un desgaste y un estres absolutamente innecesarios. Y tambien a los amantes de los sedantes para dormir: al "dormir" con ayuda de quimicos, nos saltamos fases del sueño necesarias para el verdadero "sueño reparador", ese donde, casualmente, tambien aprendemos. Por eso, los sedantes e hipnoticos para poder "dormir mejor" tambien nos afectan la memoria y el aprendizaje.

Dormir mejor y no mas. Esa es la premisa que nos puede tener DE LA CABEZA siempre. Despues de leer este articulo... nos dormimos una siesta para que lo que leimos aqui consolide en nuestro conocimiento?

jueves, 24 de octubre de 2019

LOS DOCE CONSEJOS PARA UN CEREBRO SANO


Articulo publicado en la columna semanal DE LA CABEZA del diario LA NACION correspondiente al sabado 19 de octubre de 2019. Todos los derechos reservados.

Desde esta columna cada sabado procuro que nos volvamos amigos de nuestro cerebro, nuestro organo perfecto, ese que pesa kilo y medio y que tiene mas de cien mil millones de neuronas conectadas entre si, y de cuyas conexiones depende lo que somos en la totalidad del concepto. Somos nuestro cerebro. Hasta hace poco creiamos que podiamos perder neuronas a diario, y que eso debilitaba considerablemente nuestra capacidad vital. Hoy en dia sabemos que las neuronas no mueren ya que son las celulas mas resistentes del organismo, pero que llegan a un estado en el que van perdiendo sus conexiones y con ello, debilitando nuestras capacidades cognitivas e intelectuales, y nuestra calidad de vida. Si bien es cierto que formamos neuronas todos los dias de nuestra vida, principalmente en las zonas del cerebro destinadas al aprendizaje y a la memoria, tambien es cierto que si esas neuronas no forman conexiones nuevas, se van a perder. Y lo de "formar conexiones nuevas" no es mas ni menos que el aprendizaje. Porque nuestro cerebro llega a su madurez a los 30 años y a partir de alli comienza a envejecer. Por eso es que precisamos seguir estos consejos de manera a mantener un cerebro absolutamente sano, capaz de formar nuevas conexiones diariamente, y mantener las que ya existen. Veamos esta docena de consejos del neurocientifico español Paco Mora que son una guia de estilo de vida para mantener el cerebro saludable y funcionando plenamente hasta el ultimo dia de nuestras vidas.

1. Comer menos y más sano.

Al comer de mas y en mala manera hay un aumento del estres oxidativo del organismo, lo cual aumenta a su vez los desechos toxicos que son altamente nocivos para el funcionamiento neuronal. Menos comida mala potencia la produccion de sinapsis que es la union de las neuronas entre si, la base del conocimiento. Ademas, potencia la reparacion de daños al no interferir creando nuevos elementos de desecho. Y finalmente, aumenta la produccion de neuronas en el hipocampo, el centro relacionado intimamente con la memoria y el aprendizaje.

2. Deporte de forma regular.

Al practicar deporte aerobico producimos sustancias en nuestra farmacia cerebral que potencian enormemente la conectividad entre neuronas, y asi el aprendizaje y la memoria. No debe ser un ejercicio de alta competencia, basta con una caminata frecuente y constante sin apuros pero sin postergaciones para que la sangre se oxigene mejor al aumentar la frecuencia respiratoria, la profundidad de la respiracion y la frecuencia cardiaca de forma moderada. Igualmente, el ejercicio moderado incrementa la conectividad entre neuronas, las sinapsis, por lo que es un gran preventivo para aquellos que temen "sufrir Alzheimer" alguna vez. El ejercicio hace que nos sintamos mejor porque realmente producimos neurotransmisores que nos hacen sentir eso que llamamos felicidad.

 3. Hacer ejercicio mental todos los días.

No importa que toda la vida lo hayamos hecho y haya llegado la hora en que nos jubilamos y deseamos estar todo el dia acostados o viendo television. Hay que estimular la mente con retos reales, no crucigramas o lectura de diarios o telenovelas baratas, sino, por ejemplo, aprender un idioma nuevo o una habilidad que no se tenia, como una manualidad o una actividad como el bailar que, ademas, suma al punto 2, porque vale como deporte. Si bien todo es mas dificil para el cerebro a partir de los 30 años (si, leiste bien, TREINTA AÑOS, edad en la que el cerebro comienza a envejecer), ese esfuerzo se ve recompensado por un aumento en los circuitos neuronales y en la lucidez mental que aparece, ya que el cerebro entra en "calentamiento" y "se pone en forma" rapidamente.

 4. Viajar mucho.

Viaja es aprender, memorizar, representa un reto no solo animico sino tambien fisico e intelectual. Hay que conocer nueva culturas, hay que dejarse abrazar por nuevas experiencias, redescubrir el placer de una compañia de viaje, y, claro esta, formar mas y mas circuitos neuronales y sinapsis que almacenen lo aprendido y lo vivido. El solo hecho de viajar, no importa la distancia, y conocer nuevos lugares y nueva gente, es un regalo al que el cerebro en sus centros de memoria, aprendizaje, relacionamiento, emocion y placer, agradecera de sobremanera de la forma en que mejor sabe hacerlo: segregando sustancias que nos hagan sentir eso que llamamos felicidad.

5. Vivir acompañado.

Una buena salud del cerebro pasa por incrementar lo que conocemos como capital emocional, es decir, esa "cuenta corriente" que no se mide en dolares, sino en sensaciones. El relacionamiento interpresonal hace que el cerebro este en constante evolucion para responder permanentemente a los desafios de la vida en comun. Los que viven en pareja segun muestran los estudios, pueden vivir mejor en cuanto a calidad de vida, y su interaccion social hace que sean, en puridad de termino, mas sanos cerebral y fisicamente.

6. Adaptarse a los cambios.

El hecho de no aceptar la rutina y de no tomar a la tremenda cualquier alteracion que aparezca en la vida ("tomarlo con soda" diria mi madre) hace que el cerebro funcione mejor, ya que al no estresarse por cualquier cambio de los que suceden dia a dia, o incluso, tomando nuevos desafios que rompan con la monotonia de la rutina diaria, es lo que se impone para vivir mejor y mucho mas.

7. Evitar el estrés crónico.

Siempre lo digo: el estres nos salvo la vida en la evolucion del hombre. Esa adrenalina que se disparaba cuando se oia el crujir de unos pastos bajo el supuesto peso de una fiera hacia que salgamos huyendo al lugar mas alto alejandonos de ser el almuerzo de alguna de las feroces bestias, para que, pasado el riesgo, desaparezca todo vestigio de esas catecolaminas de nuestro torrente sanguineo y volvamos a ser nosotros mismos. Hoy, el cerebro recibe constante descarga adrenergica por cualquier pavada desde el momento en que abrimos los ojos hasta que nos intentamos dormir a la noche, y esa adrenalina constante nos torna taquicardicos, hipertensos, gastriticos o ulcerosos por excesiva secrecion acida gastroduodenal, constipados o flojos de vientre por las variaciones de la movilidad de las visceras, insomnes, migrañosos por no dormir bien, y un sinfin de cosas simplemente porque... no nos damos cuenta que el verdadero peligro es sentirnos apeligrados todo el tiempo sin ninguna necesidad.

 8. No fumar.

Hace falta que lo diga? El tabaco y otros vicios pueden producir pequeños infartos cerebrales y causas daño progresivo con disminucion gradual de las capacidades. Ademas, la nicotina produce defectos en la memoria y aumenta el llamado estres oxidativo a nivel neuronal, o sea, la intoxicacion de las neuronas por sus mismos desechos.

 9. Dormir bien.

Se necesita dormir entre 6 y 8 horas diarias en la teoria, pero calidad de sueño indiscutible en la practica. Eso se logra comenzando a dormir rapido al acostarse y no despertandose a cada momento por cualquier motivo. Durante el sueño, se consolida la memoria, lo aprendido durante el dia se fija en los circuitos neurales, y sobre todo y muy importante, se producen en promedio unas dos mil neuronas nuevas en la zona del hipocampo en cada noche, las cuales serviran al dia siguiente para poder aprender cosas nuevas. Ojo: dormir bien NO ES TOMAR UN SEDANTE...!!! Y no me alargo mas porque esto ya lo vimos hace unas semanas en esta columna.

 10. Evitar el apagón emocional.

La motivacion y la ilusion son los motores que nos hacen sentir vivos. Eso es, traducido al lenguaje cerebral, producir el neurotransmisor dopamina. Buscar permanentemente objetivos para disparar a toda hora nuestro sistema de recompensa cerebral (del cual me ocupare pronto en esta columna o del cual hablo in extenso en mi libro CEREBRA LA VIDA) es el mejor motor para un cerebro sano.

11. Agradecimiento.

Agradeciendo el cerebro, aunque no creas segrega numerosas sustancias que nos hacen sentir excelentes. Serotonina, dopamina, oxitocina, son sustancias que el cerebro segrega cuando agradecemos, cuando abrazamos, cuando reimos. Agradecer es cerebralmente recomendable.

 12. Disfrutar de las pequeñas cosas.

Segregar serotonina con cada pequeña cosa como un mensaje, un llamado, un gustito, una musica, algo que no sea materialmente importante, es algo que el cerebro agradece enormemente.

Asi, rapida y obvia, es la columna de esta semana. Que tal si nos regalamos un fin de año mejor cumpliendo estas doce normas? Asi estaremos saludablemente DE LA CABEZA




jueves, 10 de octubre de 2019

DESNUDANDO AL CEREBRO ADOLESCENTE


Articulo publicado en la columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion correspondiente al sabado 21 de setiembre de 2019. Todos los derechos reservados.

Muchos temas sacudieron mi Instagram esta semana cuando les pedi a mis lectores que escribiesen conmigo el tema de la columna de hoy. Y pudiendo elegir algo mas simple como el desentrañar el entramado neural completo del sistema nervioso humano, o pretender analizar el cerebro (si existiese) de nuestros gobernantes como temas muchisimo mas sencillos que el que finalmente elegi, decidi internarme en este desafio bastante exigente: tratar de conocer el cerebro adolescente.

Todos tenemos, tuvimos o tendremos alguien en la "edad del pavo" en nuestras casas. Esa edad donde todo parece estar mal, donde la socializacion con la familia no es la constante, y donde el mundo se alza detras de muros aparentemente inexpugnables sostenidos por rebeldias y rabietas contra todos y contra el mundo. Pero: estos es la causa de un cerebro inmaduro? O por el contrario, son estas las crisis necesarias para que el cerebro madure? A que nunca pensaron esto ultimo... Les voy a contar hoy que el cerebro adolescente no esta en crisis porque es inmaduro como todos podemos pensar. Y esto viene de la gran mentira que se arrastra desde hace mas de 100 años, especificamente 1904, donde un señor llamado Stanley Hall pregonaba que el cerebro adolescente era un cerebro inutil e irresponsable que remedaba a la fase evolutiva de la especie humana donde su inteligencia era "pigmeoide y salvaje". Las estadisticas de una sociedad primermundista como la norteamericana que muestran que el suicidio adolescente, asi como la caida en adiccion a drogas y los crimenes que terminan en prision son altos en esta faja etaria, parecen reforzar la teoria de Hall. Pero, oh sorpresa, esto no sucede en todas las culturas. De hecho, hay paises no desarrollados donde los adolescentes ni siquiera demuestran una inclinacion hacia estas conductas, lo cual echa por tierra el pensar que el cerebro adolescente es el responsable de estas conductas psicopatologicas. Incluso, estudios demostraron que en estas culturas los problemas en la adolescencia comenzaban a aparecer justo despues de que las influencias de sociedades "mas desarrolladas culturalmente" como la americana, mostraran su estilo de vida mediante influencias masivas comuncacionales como el cine o la , television. Dicho de otra manera: los vicios eran "copiados" por los adolescentes. Y asi, aparecian los problemas. De hecho, historicamente la revision conductual nos muestra que en la mayor parte de la historia de la humanidad, los años adolescentes eran un tiempo altamente pacifico y sin sobresaltos, donde la convivencia con los adultos era absolutamente normal. Entonces, el "problema adolescente" no tiene mas de un siglo de presencia: no es un problema de "inmadurez cerebral".

Lo que sucederia con las sociedades "mas avanzadas" hoy en dia es que la adolescencia vendria a ser conflictiva debido a una prolongacion artificial de la infancia posterior a la pubertad. En los ultimos cien años hemos infantilizado tanto a nuestros jovenes a medida que crecian mientras que los distanciabamos de los adultos con quienes en otros tiempos convivian armonicamente. Incluso, hemos creado leyes que restringieron su comportamiento, a tal punto que estudios encontraron que los adolescentes norteamericanos se hallan sometidos a normas diez veces mas estrictas que los adultos. Todo nos lleva a demostrar que la llamada crisis de la adolescencia no es mas que una creacion de la modernidad, ya que el cerebro adolescente no es conflictivo, sino el entorno social es el que lo torna de esa manera.

Esto no significa para nada que el cerebro adolescente sea un cerebro similar al de un adulto ni mucho menos. Ojo con esto. Estudios de neuroimagenes nos muestran que los adolescentes usan las areas corticales prefrontales de manera diferente a los adultos, y para ciertas actividades relacionadas a la memoria, los adolescentes activan zonas mas reducidas del cortex que los adultos. Estudios electroencefalograficos de las actividades electricas cerebrales en el sueño demostraron que la actividad de las onda delta del sueño desciende durante los inicios de la adolescencia, lo cual tiene que ver con lo que conocemos en Neurociencias como periodo de poda sinaptica, es decir, ese proceso geneticamente regulado en todos los seres humanos donde ciertas zonas del cerebro son destruidas en un proceso programado por medio del cual se recortan conexiones entre las neuronas. Estudiados estos cambios, sin embargo, seria aun un disparate pensar que alguna alteracion estructural del cerebro adolescente es la responsable de las crisis de esta edad. Es decir, no encontraremos en el cerebro de los adolescentes causa organica alguna que justifique que los berrinches o las rebeldias "propias de la edad" presentan una alteracion en el entramado neuronal, una hiperdescarga en los circuitos neuronales de algunas zonas, o al menos, un cambio que pueda demostrar alguna patologia de base. De hecho, muchas empresas farmaceuticas nos pueden intentar convencer de que el cerebro "perezoso" de los adolescentes en realidad es producto de una anormalidad funcional, y que ellos tienen sus "pildoras magicas" para encontrar la solucion. Y la cosa, queridos amigos mios, no necesariamente va por alli. Cuidado con esto, cuidado con las soluciones farmacologicas a los problemas no existentes.

Cual entonces es la verdad neurocientifica sobre el cerebro adolescente? Que son cerebros altamente competentes aun cuando no expresen esa competencia en condiciones normales, siendolo incluso en una ampla gama de habilidades adultas. Incluso, estudios sobre inteligencia, percepcion y funcion de la memoria nos muestran que son muchisimo mas capaces que los propios adultos. Su agudeza visual es mucho mayor que la adulta, y la memoria incidental (la que surge sin ningun tipo de apoyo mnemico o esfuerzo) tiene su pico de accion a los 12 años en promedio, mientras que alrededor de los 60 años recordamos muy pocas cosas "por casualidad". Las puntuaciones netas de inteligencia alcanzan su pico a los 15 años en promedio para ir decreciendo luego a medida que pasa el tiempo. Si bien el tamaño del cerebro no es un indicador de funcionalidad real, los adolescentes tienen mayor capacidad obviamente de aprender cosas nuevas que los adultos (o sino, que lo digan los que desean aprender un idioma despues de los 40!!!), y el cerebro de una persona de 70 años tiene el tamaño en masa que el de un niño de 3 años. Asi que...

Los adolescentes de hoy estan atrapados en un mundo alejados de los ejemplos de los mayores de los cuales se embebian antes. Hoy aprenden por conductas imitativas de sus pares, y no siempre lo que aprenden es constructivo. Aislado de los adultos y tratados erroneamente como niños, muchos adolescentes se comportan de un modo imprudente o irresponsable segun los estandares adultos justamente para intentar convertirse en eso. Sin embargo, sabemos hoy en dia que cuando los adolescentes son tratados como adultos, aceptan el reto, recogen el guante, y pueden llegar a ser sostenes de hogar, padres de familia, o personas responsables y comprometidas socialmente a un punto que nos podria llegar a sorprender gratamente. Solo tenemos que someterlos al desafio, darles la confianza, y dejar de estar DE LA CABEZA creyendo que su cerebro es inmaduro, cuando de ninguna manera lo es.


martes, 10 de septiembre de 2019

COMO SE FORMA UN RECUERDO?


Articulo correspondiente a la columna DE LA CABEZA del Diario La Nacion del sabado 7 de setiembre de 2019. Todos los derechos reservados.

Entender como memorizamos todo lo que aprendemos, vivimos o nos sucede es algo que realmente puede llegar a ser complejo. El desentrañar el mecanismo de almacenamiento de los datos en el cerebro es uno de los desafios constantes de las Neurociencias, a tal punto de nunca aun terminarse de escribir las investigaciones en cuanto a memoria podamos seguir desentrañando. Hay mucho que descubrir y aprender. Y es que la importancia de la memoria es tal que no seriamos nada si no la tuviesemos: no podriamos ejecutar actos aprendidos, no tendriamos vida de relacion al no saber quien es quien en el entorno, y no podriamos siquiera saber quienes somos por nuestro pasado o presente. Y a la par de esa importancia, es tan poca la atencion que le damos a la propia memoria que solo la recordamos (vaya paradoja) cuando olvidamos algo y queremos evocarlo. Increible, pero cierto.

El cerebro se halla conectado en sus miles de millones de unidades funcionales (las neuronas) por casi infinitas conexiones entre ellas, transmitiendo en forma de impulsos electricos la conectividad entre las mismas. Esa capacidad de transmitir impulsos nerviosos es la que precisamente dota al tejido nervioso de una asombrosa propiedad de remodelacion constante de su propia arquitectura, construyendo rutas de conexion entre estas celulas de manera constante, en un proceso dinamico que conocemos con el nombre de plasticidad neural. O sea, la variacion constante de la microanatomia neuronal por puentes que se tienden constantemente entre neuronas para pasar nuevos impulsos. Esta es la base del aprendizaje: formar nuevos puentes neuronales armando circuitos en determinadas partes del cerebro, donde cada circuito formado engloba algo que aprendimos, desde el mecanismo de la suma hasta la letra del ultimo tema de nuestro grupo favorito. De esta manera, el cerebro puede relacionarse con el mundo, aprendiendo, cargando informacion, relacionandose, comportandose de acuerdo a lo que va formando dentro de si mismo. Aprendiendo.

Para entender como almacenamos la informacion en el cerebro, tenemos que entender primeramente que la informacion se recibe como estimulos externos que ingresan por los sentidos y deben ser codificados a un lenguaje "electrico" para poder ser transmitido de neurona a neurona. Estas transmiten la informacion ya codificada (por ejemplo una imagen o un sonido) a zonas especificas del cerebro para cada estimulo recibido, las cuales se hallan conectadas entre si por regiones llamadas "de asociacion" o "asociativas" donde se combinan diferentes tipos de estimulos (por ejemplo la taza de cafe con el aroma que se percibe y los recuerdos que evocan almacenados en la memoria de aquellos desayunos antes de ir a la escuela). El conjunto de esos estimulos decodificados y asociados son experimentados como un todo, y eso es lo que conocemos como recuerdo. Como estos circuitos que conducen los estimulos atraviesan varias zonas del cerebro, van agregando detalles al recuerdo que luego sera completamente evocado al nivel consciente. De hecho, si los detalles se almacenan en zonas correspondientes a los diferentes tipos de memoria que tenemos (por ejemplo, la memoria de quienes somos o autobiografica, o la memoria procedimental o de procedimientos motores aprendidos como andar en bicicleta o desatornillar un tornillo) enriquecen a lo evocado con esos detalles: si recordamos la taza de cafe veremos que si humea recordaremos que nos podemos quemar la lengua o los dedos por la memoria de experiencias anteriores, y sabremos como agarrar la taza de cafe para no hacerlo, lo cual esta guardado en nuestra memoria procedimental. Otras zonas permiten darle valor emocional a la informacion para almacenarla de esa manera, o darle un valor simbolico cuando se las relaciona con zonas del lenguaje.

Cada recuerdo posee un patron propio de actividad neural, es decir, una activacion de un circuito neuronal especifico, cuya activacion puede durar, a lo sumo, minutos. Esto visto de esta manera implicaria que un recuerdo se nos olvidaria rapidamente. Sin embargo, hoy sabemos que la posibilidad que tienen las neuronas de formar sinapsis o conexiones entre si pueden reforzarse continuamente con estimulos que recorran ese circuito permanentemente, lo que llamamos potenciacion a largo plazo, y lo que los docentes de aula conocen comunmente como "repaso": cualquier conocimiento adquirido si no es reforzado mediante la repeticion y la evocacion, a mas de darle connotacion emocional, simbolica y de relacion con otras informaciones, se pierde. Esa es la base del aprendizaje: la construccion de una memoria basada en la interaccion de diferentes circuitos neuronales que puedan alimentarse entre si y poder trabajar en conjunto cada vez que son evocados. Las experiencias recibidas desde los sentidos modifican la eficacia de las sinapsis entre las neuronas, y en funcion del grado de activacion durante el aprendizaje, las uniones entre determinadas neuronas se fortalecen, otras se debilitan, y en otros casos, surgen nuevos contactos sinapticos.

Los cambios sinapticos se graban en la red neural y esto es lo que conocemos como experiencia. Las redes neurales se modifican con la experiencia y lo aprendido se tiende a estabilizar en cuanto las conexiones neuronales con el correr del tiempo en un proceso de consolidacion de la memoria: lo nuevo se ha aprendido y enriquecido con la experiencia. Pero esta fijacion es labil, sensible a otros rastros que podrian fijarse a las mismas sinapsis para formar con ellas otras redes al conectarse con otros circuitos. Y puede perderse si el proceso se interrumpe o se pierde antes de consolidarse, como sucede por ejemplo en las personas que sufren un trauma de craneo importante, presentando la llamada amnesia retrograda, donde la persona no puede recordar lo sucedido antes del golpe. En el periodo de consolidacion se refuerzan las sinapsis y se activan nuevas sinapsis que sirven como señales indicadoras que permiten reactivar el circuito inicial cuando se intenta evocar el recuerdo.

Esta es solo una parte del complejo pero apasionante mecanismo de la memoria. Asi formamos los recuerdos. Asi estamos DE LA CABEZA.

lunes, 19 de agosto de 2019

LA DEPRESION: QUE PASA EN EL CEREBRO?


Articulo de la columna semanal DE LA CABEZA del diario LA NACION correspondiente al sabado 17 de agosto de 2019. Todos los derechos reservados.

El gran mal de nuestro tiempo. No sin exagerar, alguna vez escuche que todos en esta vida agitada del siglo XXI hemos estado con alguna forma de depresion, y que la diferencia radical entre unos y otros es la capacidad de salirse de ese estado de negatividad mental, de poner en movimientos los mecanismos de superacion y de activar aquello tan machacado verbalmente pero tan poco practicado: la resiliencia, el arte de sobreponerse a lo adverso mediante la propia voluntad. La depresion se caracteriza principalmente por la alteracion del estado de animo como sintoma principal, apareciendo tristeza, humor depresivo y pesimista, apatia, falta de interes, anhedonia o falta de placer en cosas que antes si motivaban reacciones favorables como hobbies o aficiones. Aparece un retardo psicomotor importante con enlentecimiento fisico y aletargamiento mental, ansiedad e irritabilidad extremas, falta de concentracion, trastornos para dormir, dificultades relacionadas a las fallas en la memoria, disminucion del apetito e incluso deseos de muerte o relacionamiento verbal con ello.

Muchas veces en esta columna les conte que el cerebro es una gran farmacia que produce una buena cantidad de neurofarmacos, de sustancias que, en cantidades infimas en concentracion, pero suficientes en accion, producen todo lo que somos y sentimos, desde la conducta, la inteligencia, la memoria, las sensaciones, el amor, todo. Para hacerlo facil: en la depresion, muchos de estas sustancias estan bloqueadas o no se producen. Y eso es todo.

Pero el articulo de esta semana no termina aqui, seria muy simplista y facil. La cuestion va mucho mas profunda y hay que conocer eso. Y es preciso saber que el cerebro se modifica en la depresion, a tal punto que su propia anatomia se ve alterada. Se encontro que una zona llamada hipocampo (por su similitud con un caballito de mar) y que asienta en la zona temporal de la base del cerebro, se achica notoriamente en las personas depresivas cronicas. Esta zona es la responsable de la memoria y de las emociones basicas, y su disminucion de tamaño va de la mano con los trastornos en estas areas que sufren los pacientes depresivos.

Pero esta disminucion de tamaño tambien se ve en otras zonas cerebrales como lo son la amigdala cerebral y la corteza frontal. La primera es la responsable de la actitud de respuesta emocional a los estimulos, mientras que la segunda es la porcion cerebral encargada de controlar la voluntad y las funciones ejecutivas, las que consisten en ejecutar acciones concretas. El hecho de que la amigdala se "desenganche" del resto del sistema limbico hace que la respuesta emocional sea absolutamente nula o desfasada cuanto menos, motivando esa presencia de desanimo constante. Ademas, el hecho de que el hipocampo completo se muestre reducido de tamaño explica el por que de los trastornos de memoria del depresivo, asi como de la falta de pensamientos positivos y la presencia de pensamientos negativos de manera recurrente.

Por que pasa esto? Podria ser porque al estar sometido a un sufrimiento permanente y desgastante, el cerebro de las personas con depresion sufre tambien las altas concentraciones de una hormona producida por la glandula suprarrenal y que es la mediadora principal de las respuestas relacionadas al estres. El cortisol produce una inflamacion de muchas partes del cuerpo, a la que el cerebro no le es ajeno: el cerebro de las personas con depresion puede mostrar hasta un 30% mas de inflamacion que el cerebro de personas sanas. Esto provoca que sustancias mediadoras de esa inflamacion y que se conocen como citoquinas, puedan pasar la barrera hematoencefalica (barrera fisica que separa la circulacion sanguinea del sistema nervioso) y de esa manera producir un daño directo a las sinapsis que son las conexiones entre neuronas  impidiendo consecuentemente que los impulsos nerviosos puedan producirse, y reduciendo de esa manera la actividad cerebral en las zonas afectadas. Esto es, especificamente, el hipocampo. Esta es la base real de los daños causados en la depresion.

Sin embargo, no todo es negativo. Si bien la depresion puede tener consecuencias serias para el cerebro y su funcionamiento, los seres humanos tenemos a nuestro favor un gran aliado: la neurogenesis, es decir, el hecho de que en el cerebro se formen diariamente entre 700 y 1400 neuronas nuevas, y precisamente en el hipocampo. Esta cualidad, sumada a lo que conocemos como neuroplasticidad, o sea, la posibilidad de que esas neuronas formen nuevas conexiones constantemente, hacen que el cerebro que ha pasado por depresion pueda reconstruirse y remodelarse para poder salir adelante. Como se logra esto? Con medicacion, psicoterapia, ejercicio fisico, buen sueño. Los mejores aliados contra la depresion.

Ahora ya sabemos que la depresion es mas que un "se hace nomas" o "es nomas luego pesimista". Es una enfermedad que cambia el cerebro para mal y lo daña de manera importante, aunque claro, reversible. Eso si, en la medida que estemos suficientemente DE LA CABEZA para poder buscar ayuda, iniciar la terapia y disponernos a formar nuevas neuronas y conexiones. De eso se trata. de saber que existe y que tiene salida siempre.


LO QUE SUCEDE EN EL CEREBRO CUANDO DAMOS UNA BUENA CLASE

  Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación correspondiente al domingo 10 de setiembre de 2023. Todo...