Mostrando entradas con la etiqueta Aprendizaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aprendizaje. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de mayo de 2023

EL CEREBRO DEL ADULTO: ¿PUEDE CAMBIAR?

 


Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 26 de febrero de 2023. Todos los derechos reservados.

Te la hago corta este domingo: la respuesta es "sí", el cerebro puede cambiar a todas las edades por medio de su maravillosa propiedad conocida como neuroplasticidad, o plasticidad neuronal, que es la capacidad del cerebro para modificarse, adaptándose a través de la experiencia. Y es que nuestros cerebros son verdaderamente extraordinarios porque, a diferencia de las computadoras, que se construyen con ciertas especificaciones y reciben actualizaciones de software periódicamente, nuestro cerebro recibe actualizaciones de «hardware» además de actualizaciones de «software» de modo permanente. Diferentes caminos por medio de las neuronas se forman y se adormecen, se crean y se descartan, según nuestras experiencias. 

Cuando aprendemos algo nuevo, creamos nuevas conexiones entre nuestras neuronas. Reconectamos nuestros cerebros para adaptarnos a nuevas circunstancias. Esto sucede a diario, pero, ¡también es algo que podemos alentar y estimular! Durante muchas décadas, se pensó que el cerebro era un «órgano no renovable», que las células cerebrales se otorgan en una cantidad finita hasta cierta edad y mueren lentamente a medida que envejecemos. Sin embargo, las investigaciones posteriores encontraron que si bien las células cerebrales mueren, por envejeciomiento u otras causas, también se adaptan y se reconectan, e incluso pueden volver a crecer o reponerse. Esto es lo que se conoce como “neurogénesis”. 

Hay dos tipos principales de neuroplasticidad. La primera es la neuroplasticidad estructural que es la capacidad del sistema nervioso de reestructurar las conexiones entre neuronas y que puede cambiar con el tiempo a causa de las diferentes experiencias y el aprendizaje. La segunda es la neuroplasticidad funcional que son los cambios funcionales que tienen lugar de una región del cerebro a otra y se da cuando sufrimos algún tipo de daño cerebral y una parte del cerebro se encarga de asumir las funciones que realizaba el área dañada. Ambos tipos son verdaderamente increíbles, pero la neuroplasticidad estructural es probablemente la que más atención suscita en este momento. Ya sabemos que algunas funciones se pueden desviar, volver a aprender y restablecer en el cerebro, pero los cambios en la estructura real del cerebro es donde se encuentran muchas de las emocionantes posibilidades. 

¿La neuroplasticidad se modifica con la edad? Sí, la neuroplasticidad definitivamente cambia con la edad, pero hay matices importantes. El cerebro de los niños crece, se desarrolla y cambia constantemente. Cada nueva experiencia provoca un cambio en la estructura o función del cerebro, o en ambos. Al nacer, cada neurona del cerebro de un bebé tiene unas 7500 conexiones con otras neuronas. A la edad de 2 años, las neuronas del cerebro tienen más del doble del número de conexiones en un cerebro adulto promedio. Estas conexiones sufren un proceso de «limpieza», se eliminan lentamente a medida que el niño crece y comienza a formar sus propios patrones y conexiones únicos. Estos procesos son más fuertes y más pronunciados en los niños pequeños, lo que les permite recuperarse de una lesión con mucha más eficacia que la mayoría de los adultos. En los niños, se pueden observar casos increíbles de crecimiento, recuperación y adaptación neuroplásticos. Por su parte, en adultos, si bien se observa menos activa que en los niños y con menor fuerza, el cerebro adulto todavía es capaz de cambios extraordinarios. En los adultos, el cerebro puede restaurar conexiones y funciones antiguas y perdidas que no se han utilizado en algún tiempo, mejorar la memoria e incluso mejorar las habilidades cognitivas generales. El potencial generalmente no es tan grande en los adultos mayores como en los niños y adultos jóvenes, pero con un esfuerzo sostenido y un estilo de vida saludable, los adultos son tan capaces de promover cambios positivos y crecimiento en sus cerebros como las generaciones más jóvenes. 6 últimos descubrimientos 

Estos son algunos de los desarrollos más nuevos y emocionantes en el campo de la neuroplasticidad, y son definitivamente consejos que podemos tener para seguir aprendiendo en virtud a la neuroplasticidad: 

- Los entornos enriquecidos (saturados de novedad, atención enfocada y desafío) son fundamentales para promover la neuroplasticidad y pueden provocar crecimiento y adaptación positiva durante toda la vida. 

- Tan solo 10 sesiones de una hora de entrenamiento cognitivo durante 5 o 6 semanas tienen el potencial de revertir la misma cantidad de declive relacionado con la edad que se ha observado en el mismo período de tiempo. 

- La actividad física y el buen estado físico pueden prevenir o retrasar la muerte neuronal normal relacionada con la edad y el daño al hipocampo, e incluso aumentar el volumen del hipocampo. 

- El ayuno intermitente puede promover respuestas adaptativas en las sinapsis. 

- El insomnio crónico se asocia con atrofia (muerte y daño neuronal) en el hipocampo, mientras que el sueño adecuado puede mejorar la neurogénesis.

Nunca es tarde para estar DE LA CABEZA con la actividad cerebral. ¿Y si empezamos hoy? Nos leemos en una semana.

jueves, 20 de octubre de 2022

LOS NOOTROPICOS: SUSTANCIAS PARA QUE EL CEREBRO RINDA MAS


Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 23 de octubre de 2022. Todos los derechos reservados.

Un motivo clásico de consulta en mi consultorio es el caso de los pacientes que quieren "vitaminas para su cerebro" porque se sienten agotados, porque la rutina les sobrepasa, porque no rinden mentalmente como antes o porque sienten "que se olvidan de las cosas". Antes de hablarte de estos fármacos (los nootrópicos) voy a repetir la cantinela que me han leído en esta columna en varias ocasiones: la base de un buen rendimiento intelectual comienza con un buen sueño y con la reducción de los factores de riesgo cerebral (tabaquismo, dislipidemias, hiperglicemia, sedentarismo, etc.). Ya sé, más de lo mismo, pero es la "verdad verdadera". Dicho esto, pasemos al tema de este domingo en la columna.

De entrada ya te digo que no puedo decir que los nootrópicos sean una “píldora mágica” que con su sola toma, y de modo automático, amplificarán tu capacidad mental y mejorarán tu función cerebral. Las sustancias de las que voy a hablarte hoy, desafortunadamente, no pueden hacer eso por tu cerebro, pero lo que sí puedo garantizarte es que potenciaránn tu inteligencia... si van acompañados de la corrección de todos los factores que cité al comienzo. Estos suplementos nootroópicos nos ayudan a mejorar las habilidades cognitivas y la memoria. Y es que los fármacos y suplementos que se engloban bajo esta denominación, han supuesto un cambio de paradigma similar en el ámbito de las neurociencia y en la psicofarmacología. 

Lo primero que te interesa saber al respecto es que la definición del concepto de “nootrópicos” es tan abierta como su naturaleza y posible potencial. Es más, desde que el químico y psicólogo rumano Corneliu E. Giurgea acuñara por primera vez el término, en el año 1972, aquello que se entiende por nootrópico ha ido evolucionando hasta el punto de cobrar límites conceptuales difusos. Así, el término nootrópico se refiere a compuestos que se consumen para provocar en el cerebro un efecto determinado, mejorando y potenciando su rendimiento. Esto incluye, en el marco de su aplicación, el uso para actividades que precisen de una mejor capacidad cognitiva (estudio, trabajo de precisión), un uso en el ámbito del deporte que nos permita la mejora de la conexión mente-sistema muscular, teniendo como objetivo el propio uso deportivo (lo que justifica su incorporación en multitud de productos de pre-entrenamiento) o para una actividad de cualquier otra índole que requieran exigencia de capacidades neurocognitivas. Y eso es porque estas sustancias pretenden la agilización de la actividad cerebral y la amplificando la señalización neuronal. El uso de los nootrópicos es capaz de incrementar el riego sanguíneo hacia el cerebro, circunstancia que va a permitir un mejor suministro de glucosa, oxigenación y nutrientes. Esto será especialmente propicio para el desarrollo de un trabajo de modo efectivo y también cuando se necesite ejecutar tal labor por un período de tiempo prolongado. 

Conviene dejar claro que los nootrópicos no son drogas y ello pese a que es cierto que un grupo de ellos se conoce como “smart drugs” o “drogas inteligentes”, algo que no va más allá de una mera denominación, toda vez que no son sustancias adictivas y que sus efectos secundarios son mínimos. De hecho, algunos son nutrientes que puedes encontrar en distintos tipos de alimentos, como hierbas y/o plantas, del estilo de la lecitina, los granos de café o el Ginkgo biloba. La misma cafeína produce la sensación de agudeza mental, la sensación del retraso de fatiga y de poder realizar varias actividades al mismo tiempo. Igualmente, existen suplementos nootrópicos que no son fármacos. La diferencia entre los fármacos y los que no lo son es que los primeros están sujetos a receta médica y se venden en las farmacias, mientras que el resto no necesitan dichas recetas y se venden en establecimientos especializados en nutrición. 

Podría hablarte mucho más de como actúan pero vamos a lo que te interesa este domingo: ¿cuáles son?

Los nootrópicos indicados para mejorar el estado de ánimo son: el aceite de pescado (Omega-3) y el aminoácido triptófano. Los indicados para mejorar la concentración (uno de los ítems donde demuestran su mayor potencial) son la cafeína, la L-Tirosina y el ginseng. Para la ansiedad se indican la Teanina Ashwagandha y el GABA. Para la memoria, el otro efecto "estrella" de estos compuestos, usamos Ginkgo Biloba, la Fosfatidilserina y el Inositol. Para el descanso indicamos a la melatonina, el Zinc y el Magnesio. los nootrópicos con efectos de tipo "antiaging", mal llamados "rejuvenecedores" (más bien de mantenimiento de la integridad estructural pese al paso del tiempo) son el Ácido Alfa Lipoico, la Acetil L-Carnitina y el Extracto de Cúrcuma. Los usados para incrementar el rendimiento deportivo mediante un incremento en la concentración son el Alpha GPC, la Rhodiola Rosea y el DMAE (siglas de un grupo de nootrópicos). 

Es más que indispensable conocer a los nootrópicos, sobre todo para las personas que se dedican profesionalmente a ciertos sectores relacionados con la creatividad y con las nuevas tecnologías, o a ocupaciones demandantes de rendimiento cognitivo óptimo. Bien indicados por profesionales, estos productos DE LA CABEZA son pasos necesarios para llegar a disfrutar de las mieles del éxito. Nos leemos en una semana.

miércoles, 31 de agosto de 2022

NEUROCIENCIA DE LA LECTURA

 

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 28 de agosto de 2022. Todos los derechos reservados.


Ya lo dijo el gran filósofo italiano Umberto Eco: "El que no lee, a los 70 años habrá vivido solo una vida. Quien lee, habrá vivido 5.000 años. La lectura es una inmortalidad hacia atrás". Indudablemente, el hecho de poder poner por escrito un código de símbolos que representan imágenes mentales ha constituido una verdadera revolución (o sea, la re-evolución, una evolución superlativa) de la especie humana. Y es que la capacidad de hablar la hemos adquirido por procesos de mutaciones genéticas con el Homo habilis hace unos 2 a 3 millones de años, y es desde ese entonces que los humanos nacemos con los circuitos neuronales del lenguaje, aunque vale la pena aclarar que la acción de hablar solo se aprende en contacto con otros. Se podría decir que nacemos con un disco cerebral en el que poder grabar, pero que estará vacío si no se graba nada en él, para ser gráficos y directos. 

Sin embargo, la lectura nació hace apenas unos 6.000 años por la necesidad de comunicarnos más allá de la tribu propia, del corto alcance del boca a boca. Además, su base no es genética sino artificial o, mejor dicho, cultural. Leer es un proceso que, al no estar genéticamente codificado (y, por tanto, no transmitido por la herencia) se repite costosamente en cada ser humano y necesita cada vez del trabajo duro del aprendizaje y la memoria. Leer, y desde luego leer bien o muy bien, requiere un laborioso proceso de aprendizaje, atención, memoria y entrenamiento explícito que dura años e, incluso, gran parte de toda la vida si se aspira a leer de un modo altamente eficiente. Pero lo de "costoso" y "laborioso" no tiene por qué significar sufrimiento, sino todo lo contrario, se precisa de una verdadera revolución en el ámbito de la enseñanza para poder enseñar correctamente el arte de la lectura No olvidar que los niños son "verdaderas máquinas de aprender" ya desde el útero. Y como, por naturaleza, el ser humano necesita aprenderlo casi todo, no hay pensamiento sin el fuego emocional que lo alimenta. La lectura es uno de esos grandes hitos en el desarrollo infantil, uno que llena a los padres de orgullo… o de preocupación. Cuando una madre se da cuenta de que a su niño de 5 años todavía le cuesta mucho aprender a leer y que el vecinito de enfrente con 4 años ya lee de corrido, se puede preguntar: ¿es que mi niño es más torpe?. Sin embargo, la neurociencia ha demostrado que para aprender a leer, hay ciertas partes del cerebro que tienen que haber madurado previamente, algo que puede llegar a suceder a los 3 años, pero que por lo general culmina cuando tienen 6 o 7 años. Por eso, lo aconsejable es que la lectura se empiece a enseñar formalmente a los 7 años, edad en la que, casi seguro, las áreas cerebrales base de la lectura están en todos los niños lo suficientemente desarrolladas y maduras para captar en todo su sentido y emoción la tarea de comenzar a leer. Precisamente esa es la edad en la que se empieza a aprender a leer en ese país tan avanzado en la enseñanza que es Finlandia. Es que además de que forzar a un niño a aprender a leer prematuramente puede provocarle un sufrimiento y frustración innecesarios, que lo logre a los 3 o 4 años no tiene trascendencia alguna a futuro. En otras palabras, no le da una ventaja académica ni lo hace más inteligente. 

La maduración cerebral tiene un componente genético, pero también uno cultural, vinculado sobre todo, al hogar: crecer con padres que leen o te leen, tiene una dimensión emocional que facilita enormemente el aprendizaje de la lectura. Pero aquí surge un gran problema actual: la hiperconectividad. Nadie duda que internet ha supuesto una revolución cultural, creando una 'era digital' en la que la lectura no solo se hace más deprisa sino también de modo diferente. Sin embargo, diversos estudios sobre los efectos de internet en el cerebro de niños y adolescentes también empiezan a mostrar aspectos negativos, que van desde la disminución de la empatía hasta el decaimiento de la capacidad de tomar decisio­nes. Sobre la lectura en concreto, es necesario inhibir de forma temporal el 99% de todo aquello que normalmente pensamos o entra a nuestro cerebro y solo prestar atención al 1% de ello. Además, precisa de un cierto tiempo. En cambio, navegar en internet necesita de un foco de atención muy corto y siempre cambiante, lo que conocemos como memoria ejecutiva. Es la que tienes cuando diseñas un plan de trabajo, la que requieres para el estudio, un tipo de inteligencia y memoria sostenida y reposada. Incluso hay quienes hablan de una nueva forma de atención, a la que llaman digital. Hoy en día no tiene sentido retener la fecha de nacimiento de una figura histórica, dato que Google responde de forma rápida y correcta. Pero eso no quiere decir que la memoria haya dejado de importar en el aula. Necesitas memorizar y mucho, porque tus memorias son lo que somos. Incluso, memorizar frases célebres o trozos de poesía o canciones pueden usarse para embellecer el propio discurso, como una dimensión importante de nuestra individualidad, de lo que nos hace diferentes. 

Sucede que, aunque no lo crean pero como ya he dicho en otras entregas de esta columna, leer cambia al cerebro (y a uno mismo) Si bien el cerebro no está genéticamente diseñado para leer, este órgano posee una propiedad clave para lograrlo: la plasticidad. La palabra proviene del griego "plastikós", que significa "cambio" o "modelado". Quizás el máximo ejemplo sea que aprender a leer modifica la función de un área del cerebro principalmente programada para identificar formas y detectar caras, la cual también pasa a procesar y construir palabras. Pero las transformaciones no son solo a nivel fisiológico. Lo que enseña (el maestro) tiene la capacidad de cambiar los cerebros de los niños en su física y su química, su anatomía y su fi­siología, haciendo crecer unas sinapsis o eliminando otras y conformando circuitos neuronales cuya función se expresa en la conducta. Cada persona cambia no solo en función de lo vivido, sino también de lo leído. Leer no es un acto pasivo de absorción de lo que hay escrito en un determinado documento o libro, sino un proceso activo, o recreativo ('volver a crear') si se quiere, de lo que allí se describe. Implica activar un amplio arco cognitivo que involucra la curiosidad, la atención, el aprendizaje y la memoria, la emoción, la consciencia y el conocimiento. Y cambiar, estar DE LA CABEZA. Gracias por leerme y modificar tus estructuras cerebrales. Nos LEEMOS en una semana.

¿QUERÉS MEJORAR TU MEMORIA E INTELIGENCIA? LEÉ ESTE ARTÍCULO.

 

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del domingo 4 de setiembre de 2022. Todos los derechos reservados.

Si nos guiamos por lo que se publica, sabremos que el cerebro humano es capaz de almacenar la información que aprende cada día mediante diversas experiencias, pero sin embargo, tiene que decidir entre qué detalles vale la pena recordar y cuáles no. Si son asiduos lectores de esta columna semanal sabrán que les suelo comentar que existen diferentes tipos de memoria, como la de corto plazo, que almacena información por unos pocos segundos o minutos; o la memoria de largo plazo, la cual almacena por un período más largo de tiempo. La jalea real contiene silicio, potasio y fósforo que puede ayudar al rendimiento intelectual. Pese a ello, la memoria no siempre funciona a la perfección, ya que ciertos detalles pueden ser olvidados sin que ello necesariamente implique la existencia de un problema neurológico. Por supuesto, en caso de que los olvidos se vuelvan demasiado constantes o impliquen una importante cantidad de información, es recomendable acudir a un especialista médico para recibir un diagnóstico acertado. Y es que a medida que se envejece, el recordar algunas cosas puede tomar más tiempo que antes. 

Existen diversos consejos que les puedo dar para mejorar memoria y ser más inteligente aprovechando más lo que se aprende. Estos implican tres elementos fundamentales: el primero de ellos es intentar recordar el nombre de una persona o repasar detalles de algún hecho que haya sucedido recientemente. La dinámica es similar a los ejercicios de memoria que hacen los estudiantes cuando intentan memorizar datos como capitales del mundo o fórmulas matemáticas, por ejemplo. Una posibilidad para desarrollar este ejercicio es sentarse en la noche, antes de ir a dormir, y hacer un repaso por lo hecho durante el día, intentando recordar el máximo de detalles como sea posible. Es durante este proceso donde sugiere su segundo tip: la técnica denominada ‘elaboración’, la cual consiste en usar la total atención del cerebro para conectar nueva información con recuerdos que ya existen, lo cual hace que se vuelvan más complejos y detallados. Finalmente, viene el proceso llamado ‘consolidación’, donde se busca guardar la información y los recuerdos a largo plazo, lo cual implica formar conexiones entre conjuntos específicos de neuronas que codifican elementos de la memoria, reproduciendo la actividad cerebral específica.

Para esta incógnita, lo primero es entender que la inteligencia es algo flexible, por lo cual se pueden adquirir ciertos hábitos y comportamientos que van a permitir incentivarla, al igual que hicieron las personas que se consideran más inteligentes. Sin embargo, se necesita desarrollar tres variables mentales para que al momento de aprender cómo ser más inteligente, esto sea mucho más fácil. Cada una de ellas será indispensable para este objetivo: lo primordial es entrenar el proceso mental, tener muchas fuentes de información y referentes, y enfocarse en un problema, área de interés o campo de trabajo. Aquí algunos consejos que te doy, sencillos, fáciles y gratuitos, que se pueden hacer todos los días para ser más inteligente:

- Tomar dos vasos de agua dentro de los 30 minutos luego de despertar: debido a que el cuerpo lleva muchas horas durmiendo, no se ha hidratado de la manera correcta por un largo periodo de tiempo. Se encontró un mejor rendimiento en niños que bebieron agua a esas horas antes de ir al colegio. 
- Leer el resumen de un libro durante el desayuno: Leer libros es algo grandioso, pero al momento del desayuno, con el poco tiempo que la mayoría de gente dispone, es preferible algo más corto como un resumen.  
- Escuchar pódcast o audiolibros :así sean tan solo diez minutos camino al trabajo, auto, colectivo o en el baño,, mantener en el celular algún audio que estimule el aprendizaje. 
- Tomar té verde mientras se trabaja: mientras que la cafeína vuelve a las personas ansiosas, el té verde contiene L-teanina. Este aminoácido genera un incremento en las ondas alfa cerebrales. Esto quiere decir que, mientras que el café puede inducir a la ansiedad, el té verde de calidad induce a un estado de enfoque tranquilo sin producir sueño. 
- Tomar siestas durante el día: esto le permite al cerebro estar fresco. Incluso, está demostrado que las siestas durante el día incrementan la velocidad de aprendizaje y, por ende, contribuye en cómo ser más inteligente. La siesta hará que el cerebro sea más productivo y que rinda a un mayor nivel durante el día. 
. No tomar azúcar durante el día:  los altos niveles de azúcar, seguido de unos bajos, no son recomendados para que la mente funcione inteligentemente. 
- Leer un libro en vez de ver televisión: la lectura de un libro exige la construcción de imágenes mentales de lo que está leyendo. Los beneficios de leer son los mismos, no importa lo que se lea: logra volver a las personas más inteligentes, reduce el estrés e incrementa los tres tipos de inteligencia–cristalizada, fluida y emocional. 
- Practicar ejercicios simples: esto no significa ir al gimnasio todos los días. Hacer algunas flexiones y abdominales durante el día, caminar y subir las escaleras del edificio o trabajo puede tener un impacto positivo.

No les digo más nada. Hoy si que la columna estuvo DE LA CABEZA. Nos leemos en una semana.


jueves, 24 de octubre de 2019

LOS DOCE CONSEJOS PARA UN CEREBRO SANO


Articulo publicado en la columna semanal DE LA CABEZA del diario LA NACION correspondiente al sabado 19 de octubre de 2019. Todos los derechos reservados.

Desde esta columna cada sabado procuro que nos volvamos amigos de nuestro cerebro, nuestro organo perfecto, ese que pesa kilo y medio y que tiene mas de cien mil millones de neuronas conectadas entre si, y de cuyas conexiones depende lo que somos en la totalidad del concepto. Somos nuestro cerebro. Hasta hace poco creiamos que podiamos perder neuronas a diario, y que eso debilitaba considerablemente nuestra capacidad vital. Hoy en dia sabemos que las neuronas no mueren ya que son las celulas mas resistentes del organismo, pero que llegan a un estado en el que van perdiendo sus conexiones y con ello, debilitando nuestras capacidades cognitivas e intelectuales, y nuestra calidad de vida. Si bien es cierto que formamos neuronas todos los dias de nuestra vida, principalmente en las zonas del cerebro destinadas al aprendizaje y a la memoria, tambien es cierto que si esas neuronas no forman conexiones nuevas, se van a perder. Y lo de "formar conexiones nuevas" no es mas ni menos que el aprendizaje. Porque nuestro cerebro llega a su madurez a los 30 años y a partir de alli comienza a envejecer. Por eso es que precisamos seguir estos consejos de manera a mantener un cerebro absolutamente sano, capaz de formar nuevas conexiones diariamente, y mantener las que ya existen. Veamos esta docena de consejos del neurocientifico español Paco Mora que son una guia de estilo de vida para mantener el cerebro saludable y funcionando plenamente hasta el ultimo dia de nuestras vidas.

1. Comer menos y más sano.

Al comer de mas y en mala manera hay un aumento del estres oxidativo del organismo, lo cual aumenta a su vez los desechos toxicos que son altamente nocivos para el funcionamiento neuronal. Menos comida mala potencia la produccion de sinapsis que es la union de las neuronas entre si, la base del conocimiento. Ademas, potencia la reparacion de daños al no interferir creando nuevos elementos de desecho. Y finalmente, aumenta la produccion de neuronas en el hipocampo, el centro relacionado intimamente con la memoria y el aprendizaje.

2. Deporte de forma regular.

Al practicar deporte aerobico producimos sustancias en nuestra farmacia cerebral que potencian enormemente la conectividad entre neuronas, y asi el aprendizaje y la memoria. No debe ser un ejercicio de alta competencia, basta con una caminata frecuente y constante sin apuros pero sin postergaciones para que la sangre se oxigene mejor al aumentar la frecuencia respiratoria, la profundidad de la respiracion y la frecuencia cardiaca de forma moderada. Igualmente, el ejercicio moderado incrementa la conectividad entre neuronas, las sinapsis, por lo que es un gran preventivo para aquellos que temen "sufrir Alzheimer" alguna vez. El ejercicio hace que nos sintamos mejor porque realmente producimos neurotransmisores que nos hacen sentir eso que llamamos felicidad.

 3. Hacer ejercicio mental todos los días.

No importa que toda la vida lo hayamos hecho y haya llegado la hora en que nos jubilamos y deseamos estar todo el dia acostados o viendo television. Hay que estimular la mente con retos reales, no crucigramas o lectura de diarios o telenovelas baratas, sino, por ejemplo, aprender un idioma nuevo o una habilidad que no se tenia, como una manualidad o una actividad como el bailar que, ademas, suma al punto 2, porque vale como deporte. Si bien todo es mas dificil para el cerebro a partir de los 30 años (si, leiste bien, TREINTA AÑOS, edad en la que el cerebro comienza a envejecer), ese esfuerzo se ve recompensado por un aumento en los circuitos neuronales y en la lucidez mental que aparece, ya que el cerebro entra en "calentamiento" y "se pone en forma" rapidamente.

 4. Viajar mucho.

Viaja es aprender, memorizar, representa un reto no solo animico sino tambien fisico e intelectual. Hay que conocer nueva culturas, hay que dejarse abrazar por nuevas experiencias, redescubrir el placer de una compañia de viaje, y, claro esta, formar mas y mas circuitos neuronales y sinapsis que almacenen lo aprendido y lo vivido. El solo hecho de viajar, no importa la distancia, y conocer nuevos lugares y nueva gente, es un regalo al que el cerebro en sus centros de memoria, aprendizaje, relacionamiento, emocion y placer, agradecera de sobremanera de la forma en que mejor sabe hacerlo: segregando sustancias que nos hagan sentir eso que llamamos felicidad.

5. Vivir acompañado.

Una buena salud del cerebro pasa por incrementar lo que conocemos como capital emocional, es decir, esa "cuenta corriente" que no se mide en dolares, sino en sensaciones. El relacionamiento interpresonal hace que el cerebro este en constante evolucion para responder permanentemente a los desafios de la vida en comun. Los que viven en pareja segun muestran los estudios, pueden vivir mejor en cuanto a calidad de vida, y su interaccion social hace que sean, en puridad de termino, mas sanos cerebral y fisicamente.

6. Adaptarse a los cambios.

El hecho de no aceptar la rutina y de no tomar a la tremenda cualquier alteracion que aparezca en la vida ("tomarlo con soda" diria mi madre) hace que el cerebro funcione mejor, ya que al no estresarse por cualquier cambio de los que suceden dia a dia, o incluso, tomando nuevos desafios que rompan con la monotonia de la rutina diaria, es lo que se impone para vivir mejor y mucho mas.

7. Evitar el estrés crónico.

Siempre lo digo: el estres nos salvo la vida en la evolucion del hombre. Esa adrenalina que se disparaba cuando se oia el crujir de unos pastos bajo el supuesto peso de una fiera hacia que salgamos huyendo al lugar mas alto alejandonos de ser el almuerzo de alguna de las feroces bestias, para que, pasado el riesgo, desaparezca todo vestigio de esas catecolaminas de nuestro torrente sanguineo y volvamos a ser nosotros mismos. Hoy, el cerebro recibe constante descarga adrenergica por cualquier pavada desde el momento en que abrimos los ojos hasta que nos intentamos dormir a la noche, y esa adrenalina constante nos torna taquicardicos, hipertensos, gastriticos o ulcerosos por excesiva secrecion acida gastroduodenal, constipados o flojos de vientre por las variaciones de la movilidad de las visceras, insomnes, migrañosos por no dormir bien, y un sinfin de cosas simplemente porque... no nos damos cuenta que el verdadero peligro es sentirnos apeligrados todo el tiempo sin ninguna necesidad.

 8. No fumar.

Hace falta que lo diga? El tabaco y otros vicios pueden producir pequeños infartos cerebrales y causas daño progresivo con disminucion gradual de las capacidades. Ademas, la nicotina produce defectos en la memoria y aumenta el llamado estres oxidativo a nivel neuronal, o sea, la intoxicacion de las neuronas por sus mismos desechos.

 9. Dormir bien.

Se necesita dormir entre 6 y 8 horas diarias en la teoria, pero calidad de sueño indiscutible en la practica. Eso se logra comenzando a dormir rapido al acostarse y no despertandose a cada momento por cualquier motivo. Durante el sueño, se consolida la memoria, lo aprendido durante el dia se fija en los circuitos neurales, y sobre todo y muy importante, se producen en promedio unas dos mil neuronas nuevas en la zona del hipocampo en cada noche, las cuales serviran al dia siguiente para poder aprender cosas nuevas. Ojo: dormir bien NO ES TOMAR UN SEDANTE...!!! Y no me alargo mas porque esto ya lo vimos hace unas semanas en esta columna.

 10. Evitar el apagón emocional.

La motivacion y la ilusion son los motores que nos hacen sentir vivos. Eso es, traducido al lenguaje cerebral, producir el neurotransmisor dopamina. Buscar permanentemente objetivos para disparar a toda hora nuestro sistema de recompensa cerebral (del cual me ocupare pronto en esta columna o del cual hablo in extenso en mi libro CEREBRA LA VIDA) es el mejor motor para un cerebro sano.

11. Agradecimiento.

Agradeciendo el cerebro, aunque no creas segrega numerosas sustancias que nos hacen sentir excelentes. Serotonina, dopamina, oxitocina, son sustancias que el cerebro segrega cuando agradecemos, cuando abrazamos, cuando reimos. Agradecer es cerebralmente recomendable.

 12. Disfrutar de las pequeñas cosas.

Segregar serotonina con cada pequeña cosa como un mensaje, un llamado, un gustito, una musica, algo que no sea materialmente importante, es algo que el cerebro agradece enormemente.

Asi, rapida y obvia, es la columna de esta semana. Que tal si nos regalamos un fin de año mejor cumpliendo estas doce normas? Asi estaremos saludablemente DE LA CABEZA




jueves, 10 de octubre de 2019

DESNUDANDO AL CEREBRO ADOLESCENTE


Articulo publicado en la columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion correspondiente al sabado 21 de setiembre de 2019. Todos los derechos reservados.

Muchos temas sacudieron mi Instagram esta semana cuando les pedi a mis lectores que escribiesen conmigo el tema de la columna de hoy. Y pudiendo elegir algo mas simple como el desentrañar el entramado neural completo del sistema nervioso humano, o pretender analizar el cerebro (si existiese) de nuestros gobernantes como temas muchisimo mas sencillos que el que finalmente elegi, decidi internarme en este desafio bastante exigente: tratar de conocer el cerebro adolescente.

Todos tenemos, tuvimos o tendremos alguien en la "edad del pavo" en nuestras casas. Esa edad donde todo parece estar mal, donde la socializacion con la familia no es la constante, y donde el mundo se alza detras de muros aparentemente inexpugnables sostenidos por rebeldias y rabietas contra todos y contra el mundo. Pero: estos es la causa de un cerebro inmaduro? O por el contrario, son estas las crisis necesarias para que el cerebro madure? A que nunca pensaron esto ultimo... Les voy a contar hoy que el cerebro adolescente no esta en crisis porque es inmaduro como todos podemos pensar. Y esto viene de la gran mentira que se arrastra desde hace mas de 100 años, especificamente 1904, donde un señor llamado Stanley Hall pregonaba que el cerebro adolescente era un cerebro inutil e irresponsable que remedaba a la fase evolutiva de la especie humana donde su inteligencia era "pigmeoide y salvaje". Las estadisticas de una sociedad primermundista como la norteamericana que muestran que el suicidio adolescente, asi como la caida en adiccion a drogas y los crimenes que terminan en prision son altos en esta faja etaria, parecen reforzar la teoria de Hall. Pero, oh sorpresa, esto no sucede en todas las culturas. De hecho, hay paises no desarrollados donde los adolescentes ni siquiera demuestran una inclinacion hacia estas conductas, lo cual echa por tierra el pensar que el cerebro adolescente es el responsable de estas conductas psicopatologicas. Incluso, estudios demostraron que en estas culturas los problemas en la adolescencia comenzaban a aparecer justo despues de que las influencias de sociedades "mas desarrolladas culturalmente" como la americana, mostraran su estilo de vida mediante influencias masivas comuncacionales como el cine o la , television. Dicho de otra manera: los vicios eran "copiados" por los adolescentes. Y asi, aparecian los problemas. De hecho, historicamente la revision conductual nos muestra que en la mayor parte de la historia de la humanidad, los años adolescentes eran un tiempo altamente pacifico y sin sobresaltos, donde la convivencia con los adultos era absolutamente normal. Entonces, el "problema adolescente" no tiene mas de un siglo de presencia: no es un problema de "inmadurez cerebral".

Lo que sucederia con las sociedades "mas avanzadas" hoy en dia es que la adolescencia vendria a ser conflictiva debido a una prolongacion artificial de la infancia posterior a la pubertad. En los ultimos cien años hemos infantilizado tanto a nuestros jovenes a medida que crecian mientras que los distanciabamos de los adultos con quienes en otros tiempos convivian armonicamente. Incluso, hemos creado leyes que restringieron su comportamiento, a tal punto que estudios encontraron que los adolescentes norteamericanos se hallan sometidos a normas diez veces mas estrictas que los adultos. Todo nos lleva a demostrar que la llamada crisis de la adolescencia no es mas que una creacion de la modernidad, ya que el cerebro adolescente no es conflictivo, sino el entorno social es el que lo torna de esa manera.

Esto no significa para nada que el cerebro adolescente sea un cerebro similar al de un adulto ni mucho menos. Ojo con esto. Estudios de neuroimagenes nos muestran que los adolescentes usan las areas corticales prefrontales de manera diferente a los adultos, y para ciertas actividades relacionadas a la memoria, los adolescentes activan zonas mas reducidas del cortex que los adultos. Estudios electroencefalograficos de las actividades electricas cerebrales en el sueño demostraron que la actividad de las onda delta del sueño desciende durante los inicios de la adolescencia, lo cual tiene que ver con lo que conocemos en Neurociencias como periodo de poda sinaptica, es decir, ese proceso geneticamente regulado en todos los seres humanos donde ciertas zonas del cerebro son destruidas en un proceso programado por medio del cual se recortan conexiones entre las neuronas. Estudiados estos cambios, sin embargo, seria aun un disparate pensar que alguna alteracion estructural del cerebro adolescente es la responsable de las crisis de esta edad. Es decir, no encontraremos en el cerebro de los adolescentes causa organica alguna que justifique que los berrinches o las rebeldias "propias de la edad" presentan una alteracion en el entramado neuronal, una hiperdescarga en los circuitos neuronales de algunas zonas, o al menos, un cambio que pueda demostrar alguna patologia de base. De hecho, muchas empresas farmaceuticas nos pueden intentar convencer de que el cerebro "perezoso" de los adolescentes en realidad es producto de una anormalidad funcional, y que ellos tienen sus "pildoras magicas" para encontrar la solucion. Y la cosa, queridos amigos mios, no necesariamente va por alli. Cuidado con esto, cuidado con las soluciones farmacologicas a los problemas no existentes.

Cual entonces es la verdad neurocientifica sobre el cerebro adolescente? Que son cerebros altamente competentes aun cuando no expresen esa competencia en condiciones normales, siendolo incluso en una ampla gama de habilidades adultas. Incluso, estudios sobre inteligencia, percepcion y funcion de la memoria nos muestran que son muchisimo mas capaces que los propios adultos. Su agudeza visual es mucho mayor que la adulta, y la memoria incidental (la que surge sin ningun tipo de apoyo mnemico o esfuerzo) tiene su pico de accion a los 12 años en promedio, mientras que alrededor de los 60 años recordamos muy pocas cosas "por casualidad". Las puntuaciones netas de inteligencia alcanzan su pico a los 15 años en promedio para ir decreciendo luego a medida que pasa el tiempo. Si bien el tamaño del cerebro no es un indicador de funcionalidad real, los adolescentes tienen mayor capacidad obviamente de aprender cosas nuevas que los adultos (o sino, que lo digan los que desean aprender un idioma despues de los 40!!!), y el cerebro de una persona de 70 años tiene el tamaño en masa que el de un niño de 3 años. Asi que...

Los adolescentes de hoy estan atrapados en un mundo alejados de los ejemplos de los mayores de los cuales se embebian antes. Hoy aprenden por conductas imitativas de sus pares, y no siempre lo que aprenden es constructivo. Aislado de los adultos y tratados erroneamente como niños, muchos adolescentes se comportan de un modo imprudente o irresponsable segun los estandares adultos justamente para intentar convertirse en eso. Sin embargo, sabemos hoy en dia que cuando los adolescentes son tratados como adultos, aceptan el reto, recogen el guante, y pueden llegar a ser sostenes de hogar, padres de familia, o personas responsables y comprometidas socialmente a un punto que nos podria llegar a sorprender gratamente. Solo tenemos que someterlos al desafio, darles la confianza, y dejar de estar DE LA CABEZA creyendo que su cerebro es inmaduro, cuando de ninguna manera lo es.


miércoles, 31 de julio de 2019

DORMIR.ENGORDA O ADELGAZA?


Columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion correspondiente al sabado 27 de julio de 2019. Todos los derechos reservados.

Los gorditos tienen fama de dormilones. Y eso es porque se relaciona a la obesidad con el sedentarismo (con justa razon) y con el buen sueño (con absolutamente injusta y falsa razon). Sin embargo, hoy en dia sabemos que la mayoria de la poblacion de los paises industrializados ha reducido en el ultimo medio siglo su promedio de sueño nocturno en, nada mas y nada menos, que 2 horas. Y esto coincide (y no casualmente) con la epidemia global de obesidad en estos mismos paises, hablandose incluso de una epidemia de adiposidad. Aproximadamente sesenta estudios han demostrado que existe una correlacion entre dormir poco (y mal) y la obesidad.

Pero... que sucede realmente?

Una de los hechos que mas llamo la atencion de los investigadores es el hecho de que en personas que duermen menos, existe un aumento de alrededor del 30% de una hormona llamada grelina que es sintetizada por las celulas del estomago, y es un poderoso desencadenante del apetito. Ergo: no dormir definitivamente da hambre. De hecho, personas que no duermen bien, consumen en promedio en su desayuno unas 300 kcal mas que las que han dormido, ademas de ingerir en promedio un 30% mas de grasas saturadas, es decir, las grasas "malas". Y eso porque en realidad tienen mas voracidad, mucha mayor hambre que las que han dormido bien.

Otro factor, no menos importante, es que se demostro que las personas que duermen mal a la noche tienen una notoria merma en las actividades fisicas del dia siguiente, disminuyendo la cantidad de movimientos y tornandose estos mas lentos y pesados. Es decir: dormir poco nos vuelve mas perezosos. Punto a favor de la obesidad. Pero eso no es todo. Un detalle no menor es que tambien se ha comprobado que las personas que permanecen en vela durante la noche, desprenden menos calor durante el dia, lo cual indica que su cuerpo no esta quemando la grasa corporal sino que la esta almacenando en tejido adiposo en el cuerpo. Y esto sucede porque al no dormir a la noche, el cuerpo consume mas energia pero durante el dia siguiente (que es donde realmente deberia quemarla con intensidad) la reserva para prever una situacion de estres y que es el no dormir a la noche siguiente. O dicho de otra forma: el cuerpo ahorra en el dia energia que cree que a la noche necesitara por el estres que le produce el no conciliar el sueño. Y esa es otra causa para que en el dia estemos mas perezosos.

Sumamos mas factores a los ya citados? Como si fuera poco, el no dormir de noche afecta los niveles de glucosa en sangre (glicemia) por la sencilla razon de que la insulina (la hormona pancreatica que hace que la glucosa consumida se almacene en el higado y se utilice en la generacion de energia) no solo se produjera en menor cantidad en los individuos que duermen menos, sino que las propias celulas del cuerpo desarrollen una resistencia a la misma, siendo esta resistencia la base de lo que en Medicina llamamos enfermedad metabolica: el cuerpo no usa la glucosa sino que la convierte en grasa depositandola en todos los lados menos saludables del cuerpo. El riesgo de diabetes aumenta en un drastico 50% en los pacientes que no duermen bien!!!

Cuando en el consultorio hablo de dormir bien no me refiero solo a la cantidad de sueño sino tambien a la calidad. Es muy importante que se produzca lo que conocemos como sueño reparador y que no es otra cosa que el ingreso en una fase del sueño donde el cerebro encuentra la actividad necesaria para repararse, consolidar la memoria y el aprendizaje, y otras funciones basicas de su funcionamiento y de las que he hablado en otras entregas de esta columna. Pero tambien en esta fase de sueño profundo que acontece generalmente en la primera mitad de la noche y donde se produce todo lo citado en el cerebro, tambien circulan por el organismo muchas hormonas que afectan al metabolismo de la glucosa. Y es que cuando descansamos, el cerebro se nutre exclusivamente de glucosa, por lo que se accionan los mecanismos para "darle de comer":aunque su demanda global de glucosa es menor en el sueño profundo que en la vigilia. Sin embargo, algunas areas "hierven" de actividad consumiendo muchisima glucosa en el sueño: en el lobulo frontal, el prosencefalo basal y el hipocampo: son las areas con las que "se sueña" y la ultima, la de la memoria, la que trae al escenario de los sueños (motivo de nuestra columna de la semana que viene) los contenidos de la memoria que vuelven a almacenarse en el mismo hipocampo reforzados por la actividad onirica (la del sueño). Veremos que lo estudiado se recuerda mas despues de dormir un momento y es porque el sueño consolida la memoria almacenando lo guardado en la efimera corteza en el almacen real que es el hipocampo. Pero eso solo lo hace si cuenta con la reserva energetica correspondiente: solo memorizamos con ayuda del sueño cuando nuestros niveles de glucosa son buenos.

Cuando dormimos mal desayunamos mas. Eso es porque, pese a estar desconectado el centro del hambre, el cerebro es sensible a los bajones de glucosa, y cuando no se duerme bien como vimos, el cerebro trabaja globalmente mas y consume las reservas. Entonces el desayuno es pantagruelico; muchos carbohudratos y grasas "malas". Todo esto por accion de unas hormonas producidas en una parte del sistema nervioso llamado hipotalamo y que se conocen como orexinas, las cuales son fundamentales para mantenernos despiertos durante el dia. Cuando esta parte del hipotalamo se daña y no se producen orexinas, la persona padece narcolepsia, es decir, se duerme en cualquier momento y lugar durante el dia. Entonces, si dormimos mal tenemos consumo de glucosa en exceso y definitivamente, lo compensamos comiendo en exceso durante el desayuno... y el resto del dia.

Esta comprobado entonces que dormir poco y mal engorda. Esto es de notar en la epidemia de obesidad en adolescentes prendidos al celular todas las noches, durmiendo poco y devorandoselo todo al dia siguiente. Corregir esto en ellos y en las personas que desean adelgazar pero no lo consiguen con facilidad seria un gran paso hacia la salud integral de todos. Porque el dormir poco no solo engorda y afecta nuestra salud, sino que definitivamente nos tiene DE LA CABEZA.

lunes, 28 de agosto de 2017

LO QUE NOS DICEN LAS NEUROCIENCIAS SOBRE EL APRENDIZAJE


Hoy en día, aprender no es solo cuestion de aula sino, mas que nunca, es una cuestion de las Neurociencias. Debemos saber como funciona el cerebro para poder enseñar con todas las armas posibles.

La educación, como se sabe, involucra dos acciones fundamentales: la de enseñar y la de aprender. Las investigaciones científicas sobre la conducta humana y el funcionamiento cerebral brindan información valiosa sobre cómo los seres humanos enseñamos y aprendemos que puede ser útil para las teorías y prácticas educativas. Las neurociencias pueden realizar importantes contribuciones al conocimiento para facilitar la comprensión de procesos cognitivos claves para la enseñanza-aprendizaje, tales como la memoria, la atención, el lenguaje, la lectoescritura, las funciones ejecutivas, la toma de decisiones, la creatividad y la emoción, entre otros. Las neurociencias modernas son también importantes para el entendimiento de situaciones de riesgo de aprendizaje (por ejemplo, dislexia y discalculia) y así ofrecer un beneficio para muchísimos niños. La metodología utilizada en el campo de las neurociencias cognitivas humanas y la psicología experimental ofrece además la posibilidad de probar empíricamente estrategias e intervenciones que pueden implementarse en el área de educación como, por ejemplo, el monitoreo y la comparación de distintas modalidades de enseñanza y aprendizaje.

Sin embargo, aunque se pueda enfatizar el potencial de las neurociencias como una herramienta para mejorar la educación, la transición del laboratorio al aula no es sencilla. Desde el momento en que nacemos, nos la pasamos aprendiendo. Así, procesamos información y construimos "esquemas mentales" del mundo para poder reflexionar, tomar decisiones y actuar. El aprendizaje es tan importante y tan central en la vida que por eso se vuelve primordial tratar de comprender qué es, cómo se produce y cómo se pueden mejorar los procesos, en lo individual y en lo social. Gracias al avance de la ciencia, hoy sabemos que, en su desarrollo, nuestro cerebro se va esculpiendo, es decir, va cambiando tanto su estructura como su funcionamiento. Así, las conexiones neuronales se van modificando a lo largo de la vida como producto del aprendizaje y la interacción con el ambiente que nos rodea. Esta capacidad del cerebro, denominada "plasticidad cerebral", da cuenta de que los conocimientos y habilidades que adquirimos no son estáticos, sino que están en constante cambio. En pocas palabras: aprender es bueno para el cerebro.

El aprendizaje puede realizarse de distintas formas; una de ellas se da de manera guiada, pautada y asistida. Por ejemplo, las personas solemos aprender a leer y a escribir si otra persona nos lo enseña explícitamente. Sobre las prácticas planificadas y mediadas se sustentan las acciones desarrolladas por las instituciones educativas. En este sentido, los contenidos curriculares y objetivos para cada etapa, los modelos pedagógicos y la distribución del tiempo en la jornada escolar se apoyan -o deberían hacerlo- en supuestos sobre cómo aprendemos. Es así que el diálogo entre las múltiples disciplinas puede contribuir al desarrollo de una educación de mayor calidad que provea las bases para que todos aprendan y desarrollen plenamente el máximo de su potencial. Diversos estudios científicos sobre el comportamiento humano, el funcionamiento del cerebro y la psicología experimental han mostrado evidencia sobre factores que promueven o facilitan el aprendizaje:

- Tener una buena nutrición es esencial para el aprendizaje. Investigaciones en poblaciones que sufren malnutrición han probado que ciertos tipos de deficiencia nutricional impactan negativamente en el cerebro y en el desarrollo de las funciones cognitivas. Los programas de alimentación escolar han resultado efectivos para mejorar la asistencia y permanencia de los niños y niñas en la escuela. Asimismo, pueden contribuir a incrementar la equidad social, prevenir las carencias nutricionales y promover hábitos saludables de alimentación.

- La exposición crónica a situaciones de estrés puede generar efectos adversos en el aprendizaje. Un niño que reacciona con ansiedad extrema a las pequeñas tensiones diarias en la escuela es posible que tenga dificultades para interactuar con sus compañeros y en su rendimiento escolar. Una dosis tolerable de estrés suele aumentar la vigilancia y mejorar el rendimiento en tareas complejas. Pero, al convertirse en algo crónico, el estrés afecta el desarrollo cognitivo, social y emocional, el rendimiento, el aprendizaje, la memoria de trabajo, el autocontrol emocional y la capacidad atencional impactando en el desempeño escolar. Los efectos del estrés crónico son frecuentes en los niños que viven en condiciones adversas.

- El ejercicio físico beneficia la capacidad de aprender a través de una variedad de mecanismos directos e indirectos como el aumento en la regulación de factores neurotróficos (que favorecen la supervivencia de las neuronas) y la neurogénesis (generación de nuevas neuronas) en el hipocampo (área cerebral clave en la formación de la memoria). Indirectamente, el ejercicio mejora el humor y el sueño, reduce el estrés y la ansiedad, situaciones que afectan el rendimiento cognitivo.

- Dormir lo suficiente promueve los procesos de memoria y aprendizaje. Luego de una jornada intensa de aprendizaje, el sueño beneficia la consolidación, reestructuración, generalización y recuerdo selectivo de la información adquirida. Contrariamente, la falta de sueño se asocia con menor atención, olvidos y menor capacidad para realizar tareas que requieren de gran esfuerzo y control mental.

- En la adolescencia, el ritmo circadiano cambia y se vuelve más "nocturno". Este cambio se explica por factores biológicos naturales y no por cambios de hábitos. Esto hace que el horario de alerta, en el que estamos más dispuestos para aprender, se corra algunas horas de la mañana. Por eso, los jóvenes suelen tener somnolencia, hecho que impacta negativamente en el desempeño escolar. En base a estas evidencias muchos sugieren que el horario de ingreso al colegio debería retrasarse en la secundaria. Otra estrategia más sencilla de llevar a cabo consiste en evitar tareas cognitivamente demandantes durante las primeras horas de clase.

- Es importante la distribución de aprendizaje en el tiempo (evitar estudiar todo el contenido en poco tiempo). Expandir los espacios de descanso entre los aprendizajes afecta de manera positiva en el aprendizaje a largo plazo. Los intervalos largos entre períodos de estudio serían ideales para retener conceptos.

- Cuando un estudiante interactúa y participa activamente con el conocimiento, la información puede integrarse y consolidarse más fácilmente en los circuitos neuronales de la memoria a largo plazo. Asimismo, las prácticas de enseñanza entre los alumnos, cuando debaten, explican, predicen o discuten contenidos, permiten una mayor y mejor comprensión de los conceptos o ideas.

- Las creencias acerca de la capacidad de aprendizaje influyen en la motivación y el desempeño académico. Diversos estudios demostraron que los estudiantes que piensan que las capacidades cognitivas y de aprendizaje son maleables y flexibles, están más dispuestos a asumir tareas desafiantes y a ampliar sus conocimientos. En cambio, los que creen que son rasgos fijos y que no cambian (por ejemplo, al pensar: "yo no soy bueno para las matemáticas") suelen centrarse más en los objetivos de su rendimiento, son más reacios a asumir tareas muy difíciles y son más sensibles al comentario negativo.

- La motivación intrínseca se refiere al interés genuino por participar de una actividad, sentirse competente y autónomo. Cuando los estudiantes están intrínsecamente motivados, tienen más probabilidades de mejorar el aprendizaje, organizar la nueva información de manera eficaz y relacionarla con lo que ya saben. Por el contrario, si están motivados por cuestiones extrínsecas, se involucran en las tareas como un medio para un fin determinado, por ejemplo, para obtener una buena calificación, para conseguir los elogios de sus padres o para evitar el castigo.

- La capacidad de jugar está fuertemente relacionada con el desarrollo cognitivo y el bienestar social y emocional. El juego en los niños es una herramienta básica para el desarrollo de la función simbólica. Además, se ha demostrado que es un predictor de las capacidades lingüísticas, la autorregulación y la flexibilidad cognitiva. La calidad de la imaginación y la fantasía del juego en la infancia se asocia a medidas de creatividad a lo largo de la vida. Por su parte, contar con tiempo y espacios adecuados para que los padres jueguen con sus hijos favorece el vínculo de apego. Y esto, a su vez, contribuye a que sean emocionalmente más seguros.

- Ser capaz de autodirigirse y tomar control del propio aprendizaje es un elemento vital para organizar y alcanzar los objetivos escolares. Estas habilidades se sustentan en lo que se conoce como "funciones ejecutivas", es decir, la capacidad para establecer metas, planificar y automonitorear el propio desempeño para alcanzar un objetivo. Es importante que los docentes apoyen su desarrollo, promoviendo, por ejemplo, el control de los impulsos, la planificación y la organización de las actividades.

- Existe evidencia de que la auto-evaluación (que el estudiante reflexione sobre lo aprendido fuera de clase) mejora, en diferentes situaciones y temas, el rendimiento y la retención a largo plazo. Por el contrario, hay datos que demuestran que subrayar y releer mecánicamente como mera acumulación son ineficaces y pueden consumir mucho tiempo.

- Hacer mucho hincapié en la "inteligencia" o el "talento" -con la creencia de que tales atributos son innatos y fijos- aumenta la vulnerabilidad al fracaso, el miedo a los desafíos y la apatía para aprender y mejorar. Estimular la perseverancia, la dedicación, el esfuerzo, la tenacidad y el proceso de aprendizaje, en lugar de focalizar en la inteligencia o talento, genera mejores logros en la escuela y en la vida. Se ha mostrado que el refuerzo verbal o halago es más efectivo cuando se dirige al esfuerzo y a los procesos (ej. "Debes haber trabajado muy duro para lograr este excelente trabajo") que cuando se dirige a atributos personales del niño o joven (ej. "Tu excelente trabajo demuestra que sos muy inteligente"). La explicación radicaria en que, cuando los halagos apuntan a la personalidad del niño o joven, pueden disminuir su motivación ante nuevos desafíos que impliquen el riesgo de poner en cuestión el auto-concepto. En cambio, los refuerzos orientados a procesos construyen confianza en uno mismo y persistencia para enfrentar nuevos desafíos. Es importante remarcar, principalmente por el interés general que despierta en la actualidad la neurociencia, que existen varias creencias erróneas basadas en interpretaciones incorrectas de investigaciones científicas que, a veces, incluso, tienen una repercusión mediática o pública.

Los llamados "neuromitos" o creencias sin base científica también existen en torno a los procesos cognitivos involucrados en la educación. Algunos de ellos son que "usamos solo el 10% del cerebro", que "el cerebro izquierdo es el sitio de la racionalidad y el derecho de la creatividad" o que "existe un estilo de aprendizaje visual, auditivo y kinestésico". Estas concepciones sin sustento científico pueden llevar a la implementación de prácticas desacertadas.

Las neurociencias, la psicología y las ciencias del comportamiento dan cuenta sobre ciertos aspectos del aprendizaje escolar, pero de ninguna manera pueden ofrecer recetas mágicas. Toda decisión sobre cuestiones educativas no puede ni debe ser espasmódica ni unidireccional. Se requiere para eso de la reflexión crítica y elaboración interdisciplinaria, del diálogo y del consenso. Es en el encuentro entre disciplinas (educadores, psicólogos, científicos sociales, neurocientíficos, etc.) donde surge la interacción que podría producir mejoras en las capacidades de enseñanza-aprendizaje. Y en todo esto existen hombres y mujeres que, como dice Brecht sobre los luchadores de toda la vida, son imprescindibles. Son ellos quienes verdaderamente construyen los puentes entre las teorías y las prácticas de enseñanza y aprendizaje, quienes conocen cabalmente la realidad de cada aula, quienes día a día trabajan con sus alumnos, promueven el conocimiento y les brindan factores claves para el aprendizaje -e irremplazables por la tecnología- como el contacto humano, el ejemplo, el afecto, la inspiración, la mirada social y la motivación: son los maestros, siempre los maestros.

LO QUE SUCEDE EN EL CEREBRO CUANDO DAMOS UNA BUENA CLASE

  Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación correspondiente al domingo 10 de setiembre de 2023. Todo...