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miércoles, 2 de noviembre de 2022

PELIGRO, ENEMIGO: AZUCAR PARA EL CEREBRO

 

Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 6 de noviembre de 2022. Todos los derechos reservados.

Una de las paradojas más grandes que existen en las Neurociencias es cómo explicar que, si bien el cerebro es un órgano que vive gracias a la glucosa (al igual que el oxígeno) como única fuente energética, sin embargo, el azúcar le hace tremendamente mal. En la columna de hoy voy a intentar explicar el mecanismo de acción del mismo y por qué puede dañar al cerebro si, en realidad, lo alimenta. 

Lo primero que tengo que aclarar es que, si bien la glucosa es el principal alimento del cerebro (o sea, el azúcar sin ir más lejos), lo que lo daña es el llamado azúcar procesado. Este es un alimento que, consumido en exceso, tiene graves consecuencias sobre la salud. Y es que, además de estar relacionado con enfermedades del corazón o con la diabetes, el azúcar provoca toda clase de problemas en nuestra mente. No obstante, antes de meternos de lleno en el tema, es necesario despejar algunos de los mitos sobre esta sustancia. Cuando tenemos ganas de comer algo es que el cerebro demanda glucosa debido a su consumo por ejemplo, por un requerimiento intelectual importante o una extenuante jornada laboral. El cerebro gasta hasta el 20% de la energía total de la glucosa que se metaboliza en el organismo. La media, en números, es de 5,6 miligramos por 100 gramos de tejido cerebral. Nada más entrar esta sustancia en contacto con la lengua, el tronco cerebral manda señales que activan el llamado circuito de recompensa, del cual hablamos ya muchas veces en esta columna. Y buscamos cosas dulces, cosas que nos sacien las dopaminérgicas ganas de recompensa azucarada.

Hemos sido engañados muchos tiempo por la publicidad Fuimos bombardeados con una serie de ideas sobre la alimentación y la nutrición totalmente falsas. Por ejemplo, la creencia de que el principal factor de riesgo para sufrir enfermedades del corazón es el consumo de grasas. Durante mucho tiempo, se promovió el azúcar como una sustancia totalmente inofensiva y sin ningún efecto perjudicial para la salud. Sin embargo, en el año 2016 una investigación reveló que la industria azucarera había sobornado a varios investigadores a lo largo de la historia. ¿Su objetivo? Ocultar todos los efectos perjudiciales de esta sustancia, que hoy en día sabemos que está relacionada con el cáncer y las enfermedades de corazón. El 80 % de los productos procesados que se encuentran en el supermercado contienen azúcares ocultos bajo sinónimos que consumimos sin darnos cuenta. 

Pero quizás más preocupantes son los últimos descubrimientos sobre los efectos del azúcar en nuestro cerebro. En primer lugar, produce adicción al activar como vimos el sistema de recompensa cerebral, la vía dopaminérgica, la misma que las drogas, por eso no es raro que cada vez más personas digan que tienen que consumir azúcar par asentirse mejor.  A pesar de sonar a fábula, la adicción al azúcar es un problema real. Este trastorno afecta cada vez a más personas, que sienten que tienen que consumir más cantidad de esta sustancia para sentirse bien, y al abandonarla repentinamente, incluso hacen como un síndrome de abstinencia. Esto sucede porque al ser absorbido por nuestro organismo, el azúcar libera una gran cantidad de endorfinas en nuestro cerebro, sintiendo cada vez placer con el resto de aspectos de nuestra vida, necesitando ingerir esta sustancia para sentirnos bien. 

Igualmente, el consumo de azúcar refinado causa problemas de memoria y de aprendizaje. Un estudio de la Universidad de California sobre los efectos del consumo de fructosa (una de los tipos de azúcar encontrado en los vegetales, las frutas y la miel) reveló que afecta negativamente a la formación de sinapsis en el cerebro. Es decir, al tomar mucha fructosa, nuestra capacidad de aprender y formar nuevas conexiones se ve disminuida. Además, disminuye una sustancia llamada FNDC (Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro) que es fundamental para crear nuevos recuerdos y aprender. Sumemos a esto que el azúcar al tomar glucosa, nuestro estado de ánimo varía de formas extremas. Debido a sus efectos sobre la insulina en nuestro cuerpo, los picos de azúcar pueden provocarnos depresión, ansiedad y cambios de humor repentinos. A largo plazo, estos efectos pueden volverse aún peores. Cuando ingerimos glucosa, nuestro cerebro libera serotonina, uno de los neurotransmisores implicados en el placer. Sin embargo, las reservas de esta sustancia no son infinitas: al emitirse de manera continua, cada vez quedará menos cantidad en el cerebro. Por ello, una persona que lleve mucho tiempo consumiendo demasiado azúcar lo tendrá muy difícil para sentir emociones positivas de manera continua. Por último, impide que nos sintamos saciados, "secuestrando" nuestro mecanismo de saciedad y haciendo que tomar demasiado de esta sustancia hará que nos sintamos siempre hambrientos por el efecto del azúcar sobre la oxitocina y sus funciones en la saciedad. 

El consumo de azúcares refinados por el cerebro es un tema que nos puede traer problemas DE LA CABEZA, así que es mejor sacar de nuestra dieta este mal llamado "nutriente". La glucosa debe llegar al cerebro de otras maneras, no en forma de golosinas, confituras, bollería ni cereales endulzados artificialmente. Nos leemos en una semana.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

NEUROALIMENTOS

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación de los sábados 16  y 23de julio de 2022. Todos los derechos reservados. 

"Somos lo que comemos" dice un adagio. Y hoy en día es hora de empezar a alimentar tu cerebro, ya que sabemos más que nunca las propiedades que determinados alimentos tienen sobre el desarrollo y principalmente sobre el funcionamiento cerebral. Pero comencemos desde lo más básico diciendo que la conexión entre el estómago y el cerebro es fuerte, y comienza en el útero ya que parte del intestino y el cerebro se originan en las mismas células del embrión, lo que conocemos en Embriología como ectodermo. Entre ambos, una de las principales vías de conexión es el llamado nervio vago, un sistema de mensajería química bidireccional que explica por qué el estrés puede desencadenar sentimientos de ansiedad en la mente y mariposas en el estómago. 

Pero también los alimentos pueden influir en el estado de lo que llamamos microbioma (del cual hablamos aquí hace unos meses), y algunas especies de microbios intestinales se han relacionado con mayores tasas de depresión. Incluso la serotonina, sustancia química del cerebro que regula el estado de ánimo, tiene una fuerte conexión con el intestino. Solo el cinco por ciento de la serotonina del cuerpo se produce en el cerebro; el resto se fabrica, almacena y activa en el intestino. Es por ello que varios estudios han sugerido que los cambios en la dieta pueden conducir a mejoras significativas en el estado de ánimo y el bienestar mental. A menudo la gente trata de influir en su estado de ánimo comiendo alimentos reconfortantes como helado, pizza o pastas, pero el problema con esto es que, aunque esos alimentos suelen ofrecer una tentadora combinación de grasas, azúcares, sal y carbohidratos, los hacen hipercalóricos y, en realidad, pueden finalmente hacernos sentir peor. 

Sin embargo, mejorar la calidad de la dieta de una persona puede tener un efecto significativo en la salud mental, tal como lo revelara un análisis de 16 estudios que mostró que las intervenciones dietéticas reducen significativamente los síntomas de la depresión. Todavía hay mucho que aprender sobre qué alimentos y cuál cantidad de ellos pueden mejorar la salud mental, pero los científicos ya saben que alrededor del 20 por ciento de todo lo que comemos va al cerebro. Los neurotransmisores y receptores críticos se fabrican cuando se ingieren nutrientes y aminoácidos específicos, Las células gliales, por ejemplo, que constituyen una parte importante del cerebro, dependen de las grasas omega-3. Los minerales, como el zinc, el selenio y el magnesio, constituyen la base de la actividad celular y del tejido cerebral, así como de la síntesis de neurotransmisores que afectan directamente al estado de ánimo. El hierro, el folato y la vitamina B12 ayudan al cuerpo a producir serotonina. 

Nuestro cerebro evolucionó para comer casi cualquier cosa para sobrevivir pero, con el paso del tiempo, hemos aprendido que hay una manera de alimentarlo para mejorar la salud mental en general. Mariscos, verduras, frutos secos, legumbres, y un poco de chocolate negro son la base de los que llamamos neuroalimentos. Los vegetales de hojas verdes como el repollo, las espinacas, la rúcula, las remolachas, las acelgas, las algas, los pimientos rojos, los arándanos, el brócoli, las berenjenas, pueden tener un impacto en la inflamación, la memoria, el sueño y el estado de ánimo. Los aguacates tienen un alto contenido en grasas saludables que mejoran la absorción de los fitonutrientes de otros vegetales. Las sardinas, las ostras, los mejillones, el salmón salvaje y el bacalao son fuentes de ácidos grasos omega-3 de cadena larga, esenciales para la salud del cerebro, así como vitamina B12, selenio, hierro, zinc y proteínas. En un país mediterráneo como el nuestro, las semillas de chía, las semillas de lino y las verduras de mar también son buenas fuentes de omega-3. Las nueces, los porotos y las semillas a razón de media y una taza entera dal día, y como aperitivos los frutos secos y las semillas, como las castañas de caju, las almendras, las nueces y las semillas de calabaza. Ciertas especias pueden conducir a un mejor equilibrio de los microbios intestinales, reducir la inflamación e incluso mejorar la memoria: la cúrcuma cuyo ingrediente activo, la curcumina, puede tener beneficios para la atención y la cognición en general. Añadir una pizca de pimienta negra hace que la curcumina sea un 2000 por ciento más biodisponible para nuestro cerebro y cuerpo. Otras especias que pueden favorecer la salud del cerebro son la canela, el romero, la salvia, el azafrán y el jengibre. 

Otros alimentos como los fermentados que se elaboran combinando leche, verduras u otros ingredientes crudos con microorganismos como levaduras y bacterias, son cada vez más importantes en la neuroalimentación. Un estudio reciente ha descubierto que seis raciones diarias de alimentos fermentados pueden reducir la inflamación y mejorar la diversidad del microbioma intestinal. Entre los alimentos fermentados se encuentran el yogur; el chucrut; el kéfir (una bebida láctea fermentada); la kombucha (una bebida fermentada hecha con té); y el kimchi (un plato tradicional coreano de col y rábano fermentados). Otros alimentos fermentados son el miso, el queso cottage, el queso Gouda y algunos tipos de vinagre de sidra de manzana. También se pueden tomar pequeñas botellas de bebidas fermentadas, normalmente de un cuarto de taza, que contienen probióticos y se venden en muchas tiendas de comestibles. 

Por último, y si sos amante como yo del cacao, el chocolate negro es una "trompada saludable" para la salud de tu cerebro. Las personas que consumen regularmente chocolate negro tienen un 70 por ciento menos de riesgo de padecer síntomas de depresión, según una gran encuesta gubernamental realizada a casi 14.000 adultos. El mismo efecto no se observó en quienes comían mucho chocolate con leche. El chocolate negro está repleto de flavonoles, entre ellos la epicatequina, pero el chocolate con leche y las populares barritas de caramelo están tan procesados que no contienen mucha epicatequina.

Ya lo dijimos hace una semana: alimentarse es también una cuestion DE LA CABEZA. Comencemos entonces a alimentarnos para la cabeza. Nos leemos en siete días.

CHOCOLATE POR LA NOTICIA

 

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación del domingo 14 de agosto de 2022. Todos los derechos reservados.

¿A quién no le gusta el chocolate? ¿Quién no se ha dejado tentar por un buen bombón o una barra del mejor placer de cualquier marca, color, relleno o etiqueta? Es uno de los placeres culposos que todos nos damos de vez en cuando con mucho temor por diversos motivos. Hoy, desde esta columna, vamos a sacar culpas y sumar beneficios, para todo el cuerpo y principalmente para el cerebro. ¿O ustedes creen que no es posible alimentar al cerebro como al corazón con este manjar? Si, lo es. 

El cacao en polvo y su consiguiente transformación en el archiconocido y deseado chocolate, son las elaboraciones más conocidas que se extraen del fruto llamado cacao. Asimismo, este fruto se origina y desarrolla en un árbol tropical conocido como Theobroma cacao, el cual se cultiva en África y en la América Tropical. Antiguamente, era apreciado como un árbol divino, de ahí que la traducción de su denominación especializada Theobroma se pueda traducir literalmente como “alimento de los dioses”. A nivel nutricional el cacao en polvo puede aportar muchas calorías y proteínas y muy pocos hidratos de carbono, por lo que resulta un alimento ideal en dietas hiperproteicas. Así como una gran cantidad de vitaminas como vitaminas del grupo B, vitamina A y vitamina E. Sin embargo, también son muchos los beneficios que tiene a nivel cerebral. Los beneficios del cacao serán mayores en tanto en cuanto este sea lo más natural, es decir, tenga menos aditivos y esté lo menos procesado posible. 

Sus beneficios son múltiples. En primer lugar, el cacao es un potente generador natural de endorfinas, tan potente que la sensación de bienestar que provoca es prácticamente inmediata. Las endorfinas conocidas popularmente como las hormonas de la felicidad, son péptidos opioides endógenos, esto significa que son opioides fabricados por nuestro propio cuerpo con el fin de generar una sensación de bienestar y además, son capaces de disminuir la sensación de dolor, al igual que causar una sensación de placer y bienestar, liberar las hormonas sexuales aumentando el deseo sexual, regular el apetito, reforzar el sistema inmune, calmar la sensación de dolor causado por inflamación, traumatismos, etc. Aunque tiene menos cafeína que otros componentes, el chocolate puede ejercer incluyen la sensación de estar más despierto, atento y con más energía debido a la estimulación del sistema nervioso central por dicha cafeína. También, el chocolate constituye un euforizante natural por ser una excelente fuente de feniletilamina, sustancia, generada de forma natural en el cerebro, y parecida a las anfetaminas, produciendo una agradable sensación de bienestar y euforia, causando que el cerebro libere dopamina, norepinefrina y oxitocina, neurotransmisores encargados, entre otras cosas, de provocar sensaciones de placer y bienestar. 

Aún hay más. Debido a las propiedades anteriores el cacao ha sido utilizado como alimento energético desde tiempos remotos. Las civilizaciones procedentes de latinoamérica ya recurrían al cacao como estimulante e incluso como una bebida obligatoria antes de partir a la guerra. El cacao puro también es abundante en compuestos reconstituyentes del cerebro llamados flavonoides. que pueden generar un impacto positivo en las funciones de la memoria y mejorar el deterioro cognitivo leve, presentando la capacidad de proteger a las neuronas de posibles lesiones, además de favorecer el metabolismo y la interacción con la estructura molecular. Asimismo y de forma indirecta, los flavonoides favorecen el flujo de sangre en el cerebro, y estos flavonoides serán mayores según mayor sea el contenido de cacao del chocolate. El consumo de chocolate puede provocar cierta dependencia, debido a que permite producir sustancias psicoestimulantes, muy recomendables para personas fatigadas y estresadas, que producen una sensación de felicidad. 

El chocolate negro, con alta concentración de cacao, protege el corazón porque promueve un flujo adecuado de sangre debido a que posee estos flavonoides y sus potentes antioxidantes derivados, las catequinas, epicatequinas y procianidinas, cuyo efecto protector, a nivel cardiovascular, es consecuencia de su alta concentración en polifenoles, unas sustancias que sintetizan las plantas para protegerse de las sequías, y que en los seres humanos ayudan a mejorar la resistencia la insulina y disminuir el riesgo de desarrollar diabetes. Por lo tanto, la ingesta de chocolate negro reduce los factores de riesgo cardiovascular, al moderar la presión arterial, disminuir la inflamación del tejido cardiovascular y protegerlo del deterioro reduciendo el riesgo de infartos, ictus y muerte súbita. También, el chocolate es rico en magnesio y vitamina B6, nutrientes que favorecen todavía más la síntesis del neurotransmisor por excelencia que interviene en el estado de ánimo: la serotonina. Tiene un ligero efecto estimulante, gracias a su alto contenido en teobromina y puede mejorar el estado de ánimo. Esto ocurre ya que entre sus componentes también se encuentra el triptófano, un aminoácido esencial precursor de dicha serotonina . Ayuda a disminuir la presión arterial y a mejorar la circulación sanguínea debido a que produce óxido nítrico que es un gas que ayuda a relajar las arterias. Protege la piel contra el sol gracias a sus compuestos bioactivos, los ya citados flavonoides, que protegen la piel contra los daños producidos por los rayos UV. 

Específicamente sobre el cerebro entonces, el chocolate mejora su oxigenación, aumenta la retención y memoria a corto plazo. brinda satisfacción activando el sistema dopaminérgico de recompensa cerebral (por lo que también puede ser adictivo), es antidepresivo por la ya citada feniletilamina, es antiinflamatorio y analgésico al activar los opioides propios del cerebro, las endorfinas. Son diversos los estudios que asocian el comer chocolate, con una mejora de la salud de las personas, casi incluso al mismo nivel que una sesión de ejercicio, risa, sexo o que el mismo enamoramiento; sin embargo, cada día se demuestran más beneficios para el cerebro. O sea, comer chocolate seguro nos tiene DE LA CABEZA. A comprar una generosa barra del fruto sagrado y pasar una buena semana...!!!

lunes, 7 de marzo de 2022

LA MICROBIOTA INTESTINAL Y EL ESTADO DE ANIMO

 

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nacion del sábado 25 de febrero de 2022. Todos los derechos reservados.

Los científicos definen la microbiota como “el conjunto de los microorganismos (todas las bacterias, arqueas, eucariotas y virus) presentes en un entorno definido”. Como la microbiota varía según su entorno, a la microbiota situada en el tracto intestinal, por ejemplo, se la denominará microbiota intestinal. Por su parte, el término microbioma se emplea para designar a los microorganismos que se alojan dentro de nuestro cuerpo y sobre nuestro cuerpo (la microbiota). Las funciones de la microbiota intestinal son múltiples: nos defiende contra los microorganismos nocivos, enseña al sistema inmunitario a distinguir entre amigos y enemigos, degrada las toxinas, permite la digestión de ciertos alimentos (como las fibras alimentarias) que el hombre no puede digerir y produce moléculas importantes (ácidos grasos de cadena corta, por ejemplo) cuyos beneficios van más allá del intestino, facilita la absorción de minerales (magnesio, calcio y hierro), sintetiza ciertas vitaminas esenciales (vitamina K y folato [B9]) y aminoácidos

Pero hoy en día, sabemos tambien que la microbiota intestinal influye en el comportamiento. Investigaciones científicas ya sacaron a la luz una conexión entre intestino y cerebro en el pasado. Investigadores de la Universidad Católica de Lovaina (UCL), en Bélgica observaron que la mayoría de las bacterias intestinales humanas producen neurotransmisores, sustancias químicas como la dopamina y la serotonina que permiten a las neuronas (las células nerviosas del cerebro) comunicar entre ellas. Ya se sabe que estos neurotransmisores influyen en nuestro estado de ánimo y en nuestro comportamiento. Además, los científicos, bajo la dirección del microbiólogo Jeroen Raes, coautor del estudio publicado en Nature Microbiology, han descubierto que la microbiota intestinal de los pacientes con depresión carece de dos bacterias: Coprococcus y Dialister. 

Otro descubrimiento importante es que muchas de las demás diferencias observadas entre la microbiota de las personas depresivas y las no depresivas se deben a los antidepresivos. Han comprobado por ejemplo que los Lactobacilos, que según estudios previos estarían implicados en la comunicación entre cerebro e intestino, eran más numerosos en los sujetos depresivos no sometidos a un tratamiento antidepresivo. Pero si se les administraban antidepresivos, no se producía este incremento. El otro hallazgo relevante del estudio ha consistido en la identificación de varias familias de bacterias vinculadas a una mejor salud mental.

Mucho tenemos para estar DE LA CABEZA cuando hablamos del "cerebro intestinal". Hoy hablamos de la microbiota. Seguimos con el tema en otras entregas?


domingo, 6 de junio de 2021

LA NEUROARQUITECTURA

 

Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación del sábado 18 de febrero de 2021. Todos los derechos reservados. 

Que las Neurociencias se han introducido en cuanta disciplina exista no es ya secreto. Desde esta misma columna hablamos de su incidencia en disciplinas tan obvias como la educación o el marketing pero también en áreas tan impensadas como el Derecho o la Política. Por eso, no creo que les sorprenda cuando les digo que tambien la Arquitectura recibe sus beneficios del estudio de las Neurociencias. Es la rama de estas que se dio en llamar Neuroarquitectura, y cuya función es el entender, a través de la neurociencia, cómo el espacio afecta a la mente. Disfrazada de nombres varios (como el conocido "Feng Shui), hoy en día se pueden adecuar el interior de edificios y estancias para potenciar más y mejor la expresión de los códigos con los que se aprende y memoriza, así como ayudar a mantener el cerebro joven y probablemente el estado de ánimo sereno y relajado. Y como siempre digo, esto debería formar parte de las adecuaciones curriculares de las materias de la profesión de manera concurrente para formar profesionales con más armas para desarrollar mejor su labor.


La Neuroarquitectura enseña, con sencillos trucos aptos para todas las casas, como mejorar (aunque no se pueda creer) el ambiente de vida o trabajo, a fin de conseguir una mayor concentración, serenidad, creatividad, bienestar emocional e incluso mantener más activo el cerebro. De hecho, sabemos que un ambiente natural rebaja los niveles de estrés, por lo que, y avalado por numeroso estudios, la presencia de elementos naturales, como plantas o flores, en el interior de las casas disminuyen el estrés y favorecen la concentración, la productividad y el aprendizaje. Igualmente, la presencia de luz natural provoca reacciones químicas en el cerebro que favorecen todos estos procesos. Desde una simple ventana estratégicamente ubicada puede servir de “escape psicológico” permitiendo que, al visualizar cielo o naturaleza por ejemplo, se sienta confort, sobre todo si a través de ella se ve un paisaje natural... aunque los cuadros o posters que los recrean producen un efecto similar. ¿A quién no le gusta un gran cuadro de una playa o unas montañas en un ambiente cerrado en lugar de una pared triste y monótona?  

Pero hay más. La altura del techo condiciona al cerebro para su labor, ya que un techo alto aporta siempre sensación de amplitud y, como consecuencia, favorece la creatividad, mientras que un techo bajo da sensación de recogimiento y evoca cierta protección, por lo que favorece los trabajos de interiorización y ofrece paz. Por eso, se recomienda que en la zona de techos más alta de la casa, por ejemplo, conviene instalar ahí la zona de lectura o estudio para aprovechar la ventaja que esto le otorga al cerebro. Igualmente, las formas orgánicas tranquilizan, ya que nuestro cerebro percibe los ángulos agudos (aristas en muebles o paredes) como elementos con cierto carácter agresivo, y hoy sabemos por imágenes esonancia magnética funcional, que cuando el cerebro se encuentra frente a cantos agudos o puntiagudos se activa el área de la amígdala, nuestro centro cerebral del alerta y miedo, mientras que las formas redondeadas proporcionan paz y serenidad (por eso se sugiere elegir muebles de terminaciones redondeadas o suavizar las puntiagudas con objetos circulares u ovalados para suavizar las formas).   


El cerebro es un reflejo de lo que ocurre en el hogar: cuando reina el desorden, se crean obstáculos mentales, por lo que podemos sentirnos agobiados y confusos. Mantener el espacio ordenado y limpio contribuye a poner orden en el cerebro, ya que un entorno agradable y armonioso comporta la secreción de hormonas relajantes como la serotonina o la oxitocina. Además, no olvidemos que la atención está conectada con la capacidad de fijar recuerdos, por lo que las cosas se pierden cuando las dejas en un lado sencillamente porque estás pensando en otras cosas... ¿cómo lo solucionamos? Sencillo: con orden. . Por eso no encuentras las llaves cuando, al dejarlas en algún sitio, estabas pensando en otras cosas. La solución a ello es, de nuevo, el orden. Entonces, le daremos la razón a la gurú del orden que es estrella de Netflix, Marie Kondo. 

No nos quedamos atras con el ambiente, ya que un ambiente lleno de estímulos visuales favorece la generación de nuevas conexiones neuronales. Decorar la casa con cuadros, fotos o frases por las paredes es una elección que mantiene ágil y joven el cerebro. Los colores cálidos (amarillos, naranjas y rojos) fomentan la creatividad; en cambio, los tonos fríos como el azul o el violeta, ayudan a mejorar la concentración. Además, si nos rodearnos de objetos e imágenes que tienen un significado emocional (porque nos recuerdan buenos momentos o nos inspiran), aumenta la sensación de bienestar porque el entorno influye sobre el tipo de pensamientos y sobre la producción de hormonas y neurotransmisores en el cerebro.

¿No les parece, entonces, que la Neurociencia está en todos lados? Definitivamente, cada sábado vamos viendo que estamos DE LA CABEZA con estos temas. Nos leemos en siete días.


jueves, 8 de octubre de 2020

EL CEREBRO INTESTINAL



Artículo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nación del sábado 22 de agosto de 2020. Todos los derechos reservados. 


Muchos habrán oído aquello de que en el abdomen se encuentra nuestro segundo cerebro. Algo de eso hay. De hecho, cientos de millones de neuronas forman el sistema nervioso intestinal conocido en la jerga neurocientífica como sistema nervioso entérico. Es la colección de neuronas más grande fuera del propio cerebro, superando incluso (aunque no lo crean) a la cantidad de neuronas existentes en la propia médula espinal. Siguen órdenes muy estrictas: efectuar los procesos que regulen la digestión, descansar en los periodos entre alimentos y, mientras dormimos, el ejecutar los movimientos que llevan los elementos digeridos hacia su zona de salida, lo que conocemos como peristaltismo. 

Si bien no están reguladas por la voluntad (ya que pertenecen al sistema nervioso autónomo, el que funciona sin necesidad de intervención consciente del cerebro), tienen mucha similitud en su funcionamiento al propio sistema nervioso central. Existen tres tipos diferentes de células nerviosas en el aparato digestivo: células sensitivas que registran los estímulos sensoriales que entran, las interneuronas que actúan como estaciones de relevo del estímulo, y las motoneuronas que son las células motoras que movilizan la musculatura visceral. De todas las fibras que conectan el cerebro con el aparato intestinal, un 90% aproximadamente son aferentes, es decir, llevan información hacia el cerebro. Si bien esta información es absolutamente subconsciente así como la actividad es automática e involuntaria, tanta información entrante al sistema nervioso central produce un cierto "ruido" de fondo emocional que se refleja en un estado de ánimo positivo o negativo, y es por eso que surgen las sensaciones viscerales que tan bien describimos en ciertas situaciones: el "cosquilleo en la panza" cuando nos enamoramos, la acidez estomacal cuando estamos nerviosos, las ganas de ir al baño cuando estamos en un momento clave de estrés, o el nudo en el estómago que se nos forma cuando nos ponemos nerviosos. Y si bien, aproximadamente solo un 10% de las fibras nerviosas son eferentes, es decir, llevan impulsos desde el cerebro hacia el sistema intestinal (el cual puede funcionar perfectamente sin estos estímulos), son suficientes para que los estados de ánimo influyan en la digestión, como sucede en los trastornos de estrés postraumático o emociones intensas que pueden por ello provocar náuseas, vómitos, diarrea y dolores o espasmos abdominales. 

Los trastornos de ansiedad y la depresión alteran de manera notable el ritmo de la digestión. Las personas con depresión tienden al estreñimiento y los que tienen angustia crónica a la diarrea. De hecho, las personas que comen con tensión distienden menos su estómago en comparación de las que comen relajadas, lo cual da a estas últimas una sensación de saciedad más temprana, y resultando que así comen menos. Este mecanismo de estrés durante la ingesta puede desarrollar en las personas una especie de "neurosis gástrica" en estas personas que se ponen nerviosas mientras comen, haciendo que el estómago se olvide de relajarse. 

Otros hallazgos además de la fluida comunicación entre cerebro e intestinos son los que hacen a la influencia que las bacterias que existen en el intestino hacen al estado general de las personas. Lo que conocemos como flora intestinal influye decididamente en el estado de ánimo, y esta flora es tan personal a cada individuo como puede serlo la huella digital. Se sabe que estas bacterias pueden potenciar la liberacion de PCR (proteína C reactiva) que actúan directamente sobre el neurotransmisor de la felicidad, la serotonina, disminuyendo sus niveles, lo cual explica el por qué los pacientes con enfermedades intestinales inflamatorias se hallan deprimidos durante estas fases. Es por eso que se preconiza el consumo de los llamados alimentos probióticos, es decir, los que favorecen la proliferación de la flora intestinal "buena", no parásita ni dañina. Los lactobacillus y las bifidobacterias promueven una buena función intestinal disminuyendo la inflamación y mejorando la respuesta general al estrés y al estado de ánimo del paciente.

Que loco, no? Que en el intestino también estemos DE LA CABEZA. Nos leemos el otro sábado...!!!



jueves, 26 de diciembre de 2019

LECTURA PROHIBIDA PARA MENORES DE 18 AÑOS


Publicacion correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion del sabado 7 de diciembre de 2019. Todos los derechos reservados.

Si usted, amable lectora o lector, tiene mas de 18 años, puede seguir leyendo esta columna hoy, caso contrario deberia seguir hojeando el diario que tiene muchisimo material excelente como todos los dias y pegar el salto por hoy a este apartado, porque en este dia voy a hablarle de muchos mitos dentro de una apasionante disciplina de las Neurociencias: la Neurosexualidad. Porque debemos hablar de sexualidad en una sociedad tradicionalmente conservadora y en muchos casos represiva, y hay que hacerlo porque la sexualidad es una dimension mas de nuestra humanidad que al ser conocida es mejor explorada y usada para nuestro propio beneficio: el de ser felices en esta vida.

El primer mito que vamos a destruir es el del tamaño, porque, lamento decirselo, pero el tamaño SI importa. Que tamaño? El de una zona del hipotalamo, una glandula que es la puerta entre los sistemas nervioso y endocrino. Esa zona, llamada area preoptica, es la encargada de regular las conductas de apareamiento y, en condiciones normales, tiene casi el doble de tamaño en los hombres respecto a las mujeres, ademas del doble de cantidad de neuronas. Y esta diferencia ya comienza a verse desde los 4 años de edad...!!! Pero no se terminan las diferencias de tamaño alli, porque tambien el cerebro masculino dedica casi el doble de espacio anatomico al sexo comparado al cerebro femenino. Sin embargo, las mujeres encienden su corteza sensitiva en menor cantidad que el hombre pero en distintos lugares, es decir, si bien el hombre dedica mucho espacio a la sensibilidad de sus partes intimas, la mujer tiene menos espacio pero mas repartido, ya que la sensibilidad de pezones, vagina y clitoris se halla en regiones diferentes de la corteza parietal sensitiva, lo cual hace que sean mas receptoras a las caricias que ellos que tienen mas cantidad pero (nunca mejor dicho) menor calidad de sensaciones.

Otro mito que cae es aquel tan estereotipado y transmitido por chistes de "hoy no puedo, me duele la cabeza". Bueno, la verdad, queridos congeneres, es que si, la cabeza les puede doler, y eso porque poseen altos niveles de serotonina, que si bien es el neurotransmisor de la felicidad, sin embargo cuando se halla constantemente con niveles altos puede causar no solamente cefaleas, sino tambien disminucion de la libido, es decir, de las ganas de hacer "cositas". Por eso no es muy conveniente regalarles a nuestras enamoradas un chocolate, gran liberador de serotonina: podria darles dolores de cabeza y sacarles las ganas de "mover el bote". Y eso no es nada, tambien les puedo contar que el sexo, literalmente, enferma. De hecho, el sexo es, literalmente, intoxicante, ya que crea una mezcla interna de quimicos en el cerebro y la sangre que pueden inducir no solo sintomatologia de enfermedad (taquicardia, hipertension, insomnio, acidez, constipacion, ansiedad, nervios, estres), sino que tambien puede volverse adictivo de manera peligrosa, al utilizar la ruta del neurotransmisor dopamina, el mismo que mueve al sistema de recompensa cerebral, identico sistema al utilizado por las drogas como la marihuana o la cocaina, el alcohol, los dulces o las anfetaminas. Ergo, el sexo es potencialmente adictivo. Y enfermante. Y si a esto sumamos que cuando consideramos a la oxitocina en la ecuacion, se puede volver mas complejo: esta se libera enormemente en el orgasmo por parte de la mujer, causando una gran atraccion fisica para con el hombre que logro ese orgasmo, atraccion que se da solo con el, pudiendo llegar a hacer cualquier cosa para volver a liberar oxitocina con el, ya que es el neurotransmisor del apego. Es decir, tambien el sexo puede desembocar en una conducta obsesiva.

Algo muy curioso y tambien motivo de estereotipos y bromas es la alusion "divina" en el momento de mayor goce sexual. El "oh Dios" esta presente en varias culturas e idiomas en el "momento supremo": Esto, por ende, no es solo una cuestion cultural, ya que existe un patron cerebral identico en el momento del climax sexual y en el del religioso. De hecho, es conocido que muchas monjas o personas dedicadas a la oracion profunda y a la experiencia mistica experimentan verdaderos orgasmos fisiologicos en el momento de mayor contacto con la divinidad. Santos y santas de la iglesia catolica describen experiencias orgasmicas en el momento de mayor contacto con la divinidad. Y esto se explica cerebralmente: activan las mismas zonas.

Los hombres deben conocer que existe un gran enemigo disfrazado de amigo entre su arsenal neuroquimico: la testosterona. Esta hormona que es la masculina por excelencia, hace que los hombres sean presa de su influjo aun cuando no lo desean asi, como por ejemplo nos puede hacer tener erecciones en momentos menos pensados y ante estimulos no necesariamente pre coitales, lo cual puede ser harto embarazoso. Tambien la testosterona en exceso hace que los hombres sean infieles, ya que se hallan buscando permanentemente pareja, aunque la paternidad los vuelve mas fieles porque con el tiempo, disminuye la produccion de testosterona. Dicho de otra manera, el hombre "se maternaliza" con menos testosterona circulante, y por ende, se vuelve mas paternal y mas hogareño.

Por ultimo, por este sabado, les dejo el mito del "flechazo" desvelado: cuanto tarda el cerebro de una persona en darse cuenta que le atrae otra? Exactamente 0,2 segundos, es decir, dos decimas de segundo. Y para esto, interviene el cortex prefrontal dorsomedial (el que media en nuestras acciones morales, en nuestra "correccion", en nuestros modales y nuestra voluntad), que es quien determina si una persona "nos gusta" o no.

Les gusto este articulo prohibido para menores de 18 años? Si desean saber mas, les recomiendo leer mi libro (de proxima edicion en el 2020 ya que la primera se agoto por completo) llamado CEREBRA LA SEXUALIDAD. O si no desean esperar, simplemente dejen sus comentarios al pie y podemos seguir en otros sabados estando DE LA CABEZA con la Neurosexualidad.




jueves, 28 de noviembre de 2019

EL CEREBRO INFIEL


Articulo correspondiente a la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nacion del sabado 23 de noviembre de 2019. Todos los derechos reservados.

En realidad hoy iba a escribir sobre otro tema, pero a pedido de una amiga muy especial, traigo a consideracion uno de los capitulos mas discutidos de mi segundo libro CEREBRA LA SEXUALIDAD (actualmente agotado, prometo que el año que viene sale otra edicion!). Cualquier problema que pueda causar lo que expondre en las lineas a continuacion sera derivado exclusivamente a su correspondencia para que se haga cargo como debe ser. Porque si de temas "espinosos" hablamos, este es uno de los que se lleva las palmas sin lugar a dudas: que pasa en el cerebro de una persona para que sea infiel? Y ya aviso que mucho de lo que dire aqui puede ser "fuerte", pero es lo que la Neurociencia dice sin intentar siquiera hacer un juicio moralista, Quedan avisados..

La infidelidad es un hecho que sucede cuando la pareja ya lleva cierto tiempo de convivencia sin importar la existencia de un vinculo de hecho o de derecho, sino que simplemente en convivencia. Sin embargo, muchas infidelidades se producen ya en el primer año de la pareja sin necesidad de que pase el tiempo. Este hecho hace que el cerebro rompa la rutina del dia a dia con un acto alocado que hace que  pase por una serie de etapas que se hallan perfectamente descritas desde la psicologia y desde la funcionalidad misma del organo.

Por que se produce la infidelidad en el cerebro? Son varias las razones y las Neurociencias nos lo cuentan. Generalmente, una infidelidad no se planea sino que sucede porque existen factores emocionales que conducen a esta situacion. En el caso de las mujeres, la infidelidad se produce por un deseo de mayor satisfaccion sexual, la necesidad de sentirse amada, deseada y hermosa, tener una relacion emocional, intima y romantica con otra persona, o bien por venganza hacia la pareja masculina. En el caso de los hombres, la infidelidad esta causada principalmente por la necesidad de tener una mayor excitacion, una necesidad biologica, una sensacion de posesion de la otra persona, o simplemente por lo novedoso del hecho. Pero, por que hablo de una necesidad biologica? Simplemente porque la especie humana es, naturalmente, poligama. Y no me arrojen piedras antes de leer por que: simplemente porque la reproduccion y mantenimiento de la especie pasa por una copula con fines reproductivos de manera instintiva. Dicho esto que fue como una bofetada para muchos, aclaro lo siguiente: la fidelidad (en ambos sexos) puede no sonar "biologicamente aceptable" porque conspira contra la "reproduccion de la especie", pero es un mecanismo evolutivo por el cual la especie humana no solo garantiza la perpetuacion de la especie, sino su crianza, mantenimiento y desarrollo. Dicho de otra forma: si cediesemos a los impulsos biologicos de ser infieles, llenariamos de hijos el mundo tantos hombres como mujeres, pero nadie los mantendria, criaria o educaria. Es por eso que la fidelidad es el la base del nucleo social que mantiene a la especie humana en funcionamiento sobre esta tierra: la familia. O sea, la fidelidad es un mecanismo evolutivo de la mente humana.

Ya esta, no me mataron si leyeron todo el parrafo anterior.

La infidelidad en el cerebro pasa por varias etapas donde se segregan diferentes sustancias que explican las conductas que se presentan en los individuos. La primera etapa se conoce como "infatuation" o infatuacion, un termino que en español conocemos poco, pero que es definido exactamente como un estado emocional motivado por una pasion absolutamente irracional causada por un amor adictivo hacia otra persona, donde hay una gran urgencia emocional, una intensidad extrema en la relacion, un gran deseo sexual altamente exacerbado lo cual produce un gran pico de estres y ansiedad. En este caso, existe una gran liberacion del neurotransmisor dopamina, el mismo que se libera cuando deseamos algo y lo buscamos con persistencia. Esta sustancia aumenta de manera exponencial la energia y la emocion, y la sensacion de deleite es mayor. La persona infiel en esta etapa puede cambiar incluso sus preconceptos y valores, mostrando conductas mas cercanas a un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), ya que tambien aumentan los niveles del neurotransmisor serotonina, el responsable de la felicidad, pero lo hacen a niveles de personas con TOC. A la par se liberan tambien las endorfinas, las mismas sustancias que hacen que uno este en un estado de "letargo emocional", con "pajaritos en la cabeza". Y si, la respuesta es "si" si me preguntan si el infiel esta enamorado. Lo esta. Al menos en esta fase.

La segunda fase es la de "vinculacion" donde la oxitocina desempeña un papel fundamental. Esta sustancia, relacionada al apego, que se libera en gran cantidad cuando la madre da de mamar a su pequeño bebe, es la que se libera cuando recibimos una caricia amorosa o nos tocan el pelo (si, es esa sensacion "electrizante" y relajante del masaje capilar). Es esta sustancia la que hace que los infieles se sientan atraidos y apegados constantemente. Incluso, en esta fase y por causa del apego, es donde ambos o uno de los infieles piensa en dejar a su pareja estable y establecerse con la nueva pareja para formar un nuevo hogar basado en el "apego oxitocinico" de esta segunda fase.

Por ultimo, esta la fase del "secreto", esa donde los infieles acuerdan guardar silencio sobre su relacion y no comentar nada al respecto. Esta accion es absolutamente nociva para el cerebro, ya que la corteza orbitofrontal (la "voz de la conciencia" del individuo) que normalmente se involucra en la toma de decisiones, el pensamiento complejo y la elaboracion de la mentira y el engaño, nos recuerda permanentemente la causa del silencio y el motivo de la mentira constante. Cuando esta zona del cerebro decide mantener el secreto, dispara los mecanismos del estres que conllevan el saber que se miente y el mantenimiento de la mentira con el temor de ser descubiertos, motivando el aumento de la secrecion de cortisol, la sustancia por excelencia de los estados de estres. El cortisol nos produce trastornos alimentarios, del sueño, del estado de animo, de la memoria, de la tension arterial, de la secrecion de acido gastrico, de los ciclos funcionales del intestino, en sintesis, nos puede arruinar la vida. La infidelidad estresa y el estres daña. Y no solo ser infieles nos puede tener DE LA CABEZA, sino que hasta puede nos matar de estres.


jueves, 19 de septiembre de 2019

"...QUE TODA LA VIDA ES SUEÑO, Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON..."


Articulo de la columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion correspondiente al sabado 14 de setiembre de 2019. Todos los derechos reservados.

"Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son” decia la inmortal obra de Calderon de la Barca. Soñar, cualidad de todo ser humano. No hay quien no sueña porque no hay quien no duerma, y el que duerme, sueña... aunque crea que no lo hace. Y el que aun asi, cree que descansa mientras duerme, no sabe cuanto labora su cerebro mientras sueña. Quieren saber que pasa en el cerebro mientras lo hacemos? Vamos ahi.

Es bueno saber que todas las actividades de todo ser vivo evolucionado (el ser humano corresponderia a esta clasificacion aunque con lo que vemos dia a dia podemos dudar de ello, aunque eso es motivo de otro analisis) alterna su ciclo vital entre tres ritmos de actividad de la conciencia: vigilia, sueño lento y sueño paradojico. Este ciclo se relaciona con lo que conocemos como ritmo circadiano o del dia y la noche, y esta regulado por hechos sociologicos, culturales, laborales, etc. que son condicionantes de cada ciclo en particular. Cada ciclo depende de estructuras nerviosas y mecanismos bioquimicos diferentes que tratare de explicar en terminos claros y sencillos en el caso de los dos tipos de sueño (lento y paradojico), obviando el ciclo de vigilia porque no es el motivo de esta columna hoy.

En primer lugar hablemos del ciclo de sueño lento. Es caracteristico de cada especie y se acompaña de posturas tipicas en cada especie: quietud fisica con hipotonia muscular (musculos relajados y flojos), cierre de parpados, poco o ningun movimiento ocular, y pupila pequeña o miotica. Anatomicamente, este sueño se regula desde una porcion del encefalo llamada union pontobulbar a nivel del tronco cerebral, situado detras del cerebro, en la region baja del occipital. Esta zona se conecta con la medula espinal por abajo y con la region limbica por arriba, que es la zona situada en la base del cerebro responsable de la memoria, las emociones y los recuerdos, entre otras cosas. Esta ultima conexion hace que se desactive todo el sistema de alerta emocional, y por ende, los pensamientos queden "vacios" cayendo asi en una relajacion mental con disminucion de los niveles de alerta. Esto explicaria por que las personas muy nerviosas o con estres, y que tienen permanentemente excitado el sistema emocional del cerebro (el limbico), sufran de insomnio: no pueden dormir porque piensan en lo que les angustia, las sensaciones de alerta y alarma son constantes, y no se produce la desconexion del circuito que requiere la aparicion del sueño lento. Por su parte, al estar conectados hacia bajo con la medula, estos nucleos pueden desconectar las sensaciones que ascienden desde el resto del cuerpo, aislando a las areas superiores del cerebro de los estimulos que llegan, facilitando el cese de procesamiento de informacion que es necesario para comenzar a dormir. En estos nucleos del sueño lento, la serotonina es el neurotransmisor que desencadena la posibilidad de iniciarlo, asi como otras sustancias conocidas como factores hipnogenos que se producen para causarnos un buen sueño. El dormir lento es muy importante porque durante el, se producen fenomenos de recuperacion y sintesis en las neuronas que estuvieron activas durante la vigilia. Ademas, se producen y liberan hormonas en la fase profunda del sueño lento, que luego se usaran en la vigilia: se liberan mas hormonas anabolicas y se inhiben las catabolicas. Traducido al lenguaje entendible, las abuelas tenian razon: cuando dormimos, crecemos. O al menos, los que ya crecimos bastante hace rato, nos reparamos.

El sueño paradojico comprende el sueño desorganizado que presenta movimientos oculares rapidos, conocido por ello como sueño en fase REM (o Rapid Eye Movement = Movimientos Oculares Rapidos). Aparece en el curso del sueño lento, y depende de este para poder producirse, por lo que si tenemos una fase irregular de sueño lento, no alcanzaremos al sueño paradojico. Aparece en fases de 15 minutos cada 90 minutos de sueño lento, por lo que podemos tener varios ciclos de sueño lento y paradojico en una misma noche. Se acompaña de una postura usualmente lateral, acostada, con parpados cerrados, hipotonia (relajacion) muscular, pupilas pequeñas o mioticas, y movimientos oculares rapidos verticales u horizontales, asi como sacudidas de la cabeza o de las extremidades en sus zonas distales. Se constatan arritmias cardiorrespiratorias, aumento de la temperatura cerebral y de la irrigacion del cerebro, y disminucion de la presion arterial. Hay aumento de la secrecion acida del estomago y de los jugos digestivos, y se produce la ereccion del pene y del clitoris. La desaparicion del tono muscular depende de una desconexion a nivel de la medula espinal, por lo que las personas con parasomnias (trastornos del sueño como la paralisis del sueño) despiertan de manera incompleta del sueño paradojico, careciendo de la posibilidad de moverse por completo, y estando dormidos cerebralmente hablando aunque puedan abrir los ojos, lo cual explica no solo la impotencia de moverse, sino las alucinaciones que acompañan a la desagradable experiencia, donde los sueños se hacen vividos porque se mezclan con la actividad visual que ingresa por los ojos abiertos. El neurotransmisor de estos nucleos del asta conectados al tronco es la acetilcolina. El centro a nivel del tronco es la llamada sustancia reticular (porque sus fibras se entrecruzan como red) y se conecta con zonas del talamo y la corteza cerebral, haciendo que este mecanismo del sueño sea mas complejo de lo que creemos. En esa zona existe un nucleo llamado ceruleo  por su color cenizo, que es el que impide la aparicion del sueño paradojico en la vigilia y en el sueño lento, y es el que suele afectarse en el sonambulismo o en las parasomnias donde el individuo tiene sueños lucidos, donde se mueve e interactua pero en realidad duerme. Para que aparezca el sueño paradojico, deben producirse la inactivacion de los nucleos que permiten la vigilia, y de factores hipnogenos producidos a nivel del hipotalamo, pequeña glandula situada en la base del cerebro que regula el ciclo del sueño y la temperatura corporal, mas que importante en el ciclo sueño/vigilia.

Durante el sueño paradojico se produce la actividad onirica, es decir, los sueños. Si bien tambien se sueña en la fase de sueño lento, los sueños de la fase paradojica son mucho mas ricos en detalles principalmente visuales con un alto numero de escenas que se suceden y de personajes que interactuan. En fases previas al nacimiento y despues de el, la actividad onirica es un poderoso reorganizador de circuitos neurales en el cerebro del bebe que luego fundamentaran la conducta instintiva. Es por eso que cuanto mas prematuro sea el cerebro al nacimiento, mayor es la actividad de sueño paradojico, a fin de una reorganizacion mayor. En los adultos, por su parte, el dormir paradojico juega un papel importante en la retencion del marco espacial donde se produjeron los acontecimientos vividos que luego retornan a la conciencia durante el sueño. Ademas, se sabe que se sueña con un hemisferio o con otro, y no con los dos al mismo tiempo. El estudio del sueño aun es un campo muy virgen por explorar, pero es indispensable como sedimento de lo aprendido: se sueña lo que se debe aprender y retener.

Conociendo el sueño en sus fases y los sueños en su mecanismo, podemos aprender a cuidar mas esta parte tan importante de nuestra salud mental, tan venida a menos como lo demuestran las asiduas visitas al medico por insomnio o trastornos en el descanso. Eso si, JAMAS se tratan con ansioliticos. Pero eso es tema para tenernos DE LA CABEZA en otra columna sabatina. Nos leemos la semana que viene.


lunes, 22 de abril de 2019

TE AMO CON TODA LA FUERZA DE MI CEREBRO (Parte 2 y final)


(Columna semanal DE LA CABEZA publicada en el diario La Nacion correspondiente al sabado 13 de abril de 2019. Todos los derechos reservados).

El sabado pasado vimos que el amor es una droga y que, literalmente, puede enfermarnos... o al menos darnos sintomas de una enfermedad: fiebre, palpitaciones, hipertension arterial, acidez estomacal... pero esto es solo cuando comienza... que pasa con el amor despues de un tiempo... o el amor eterno... si es que existe? Existe? Lo sabremos ahora.

Cuando usamos la frase "hay quimica entre dos personas", nada mas cercano a la realidad. Para que se desencadene el "sublime sentimiento del amor" deben, literalmente, enamorarse quimicamente los dos cerebros. Y, obviamente, y como digo en mi libro CEREBRA LA SEXUALIDAD en mi primera maxima del amor cerebral, "para que haya fisica debe primero haber quimica". Y esto sucede asi: el amor en el cerebro (y en la pareja) tiene cuatro fases bien definidas en la quimica del sistema nervioso. Cada una con sus neurotransmisores y sus caracteristicas bien definidas. Conozcamoslas.

La fase del "flechazo" o enamoramiento: pasa cuando vemos a esa persona, sentimos esa sensacion de que el corazon no nos entra en el pecho, la boca se seca, los ojos se nos vuelven con corazones (o sea, las pupilas se dilatan) y estamos en una euforia permanente... todo sinonimo de estres, pero un estres muy dulce. Aqui actua la noradrenalina que nos propicia esa tension que sentimos cuando intercambiamos miradas o alguna conversacion. Aparte de esta sustancia, el cerebro tambien segrega la dopamina que es el neurotransmisor de la recompensa, el que se activa tambien con drogas o dulces, y que hace que busquemos permanentemente estar con la persona amada, convirtiendo esta fase en el amor "pegote", ese que hace que no nos despeguemos fisicamente o enviandole mensajes al Whatsapp constantemente (esto explica por que cuando no estamos con la persona amada, la buscamos con desesperacion). A la par, se segrega otra sustancia llamada oxitocina, que es la misma que se segrega en la madre que amamanta, y que en este caso fomenta el apego a la pareja, liberandose en mayor medida cuando hay contacto piel con piel (esto explica por que buscamos el contacto fisico, las caricias y los besos). Igualmente, se produce el neurotransmisor que es mi favorito en esta fase y que tiene un nombre un poco mas complejo: feniletilamina. Esta sustancia inhibe una porcion del lobulo frontal que es la encargada de formar los juicios de opinion sobre personas o situaciones, lo cual hace que la persona amada sea vista sin defectos, y que enfrentemos cualquier vicisitud con tal de gozar de su compañia (esto explica por que el amor es ciego... y pelotudo). Si sumamos a esto a las feromonas (sustancias que se liberan para producir la atraccion sexual) y la serotonina (neurotransmisor de la felicidad), el coctel del flechazo esta hecho. Esta fase dura unas semanas, hasta que se llega a la siguiente fase.

La fase de la confianza: es cuando dejamos de estresarnos por la persona amada, y buscamos afianzar la relacion con hechos mas concretos que solo encuentros o momentos breves compartidos. Aqui, las situaciones cotidianas son las que mas enriquecen a la relacion, por lo que el cerebro se halla mas atento a la experiencia. La oxitocina, la sustancia del apego, juega un rol preponderante en esta fase, donde buscamos la compañia y el bienestar de la persona amada. Como las preguntas surgen en esta fase, es comun la aparicion de crisis por dudas respecto a si uno ama y el otro no tanto, o si no existe confianza entre ambos. Y claro, desaparece la feniletilamina y eso hace que nuestra otrora "perfecta pareja", ahora tenga defectos "que antes no tenia" pero que en realidad el frontal cegado por la feniletilamina no nos dejaba ver. Esto sucede entre los seis meses y los 7 años en promedio, y si se produce el declive de los neurotransmisores descritos, aparecen las famosas crisis de la rutina y los distanciamientos que no llevan a la tercera fase.

La fase del amor eterno: es cuando la confianza ha ganado a la pareja, y ya no hay noradrenalina que estrese, sino oxitocina que une. Ademas, la dopamina que produce el estar con esa persona sigue fluyendo, y la serotonina liberada al sentirse amado es la que nos hace felices. Se superan los conflictos, se conceden los espacios, se dan los tiempos, y se elaboran proyectos en conjunto a largo plazo. El cerebro de ambos construye una relacion independiente pero conjunta, y se congratula por tener compañia constante. Es el amor para toda la vida.

La fase del desamor y el desencanto: no siempre se da, pero cuando el amor termina (o lo que es lo mismo, la neuroquimica se acaba), de golpe y porrazo el cerebro deja de recibir su torrente de oxitocina, serotonina y sobre todo... dopamina. Si, la misma sustancia que se libera en el consumo de drogas. Por eso es que se entra en una fase de abstinencia literalmente hablando, donde la persona sufre todos los sintomas de un sindrome de abstinencia, sin producir dopamina por no tener quien la estimule, y apareciendo los cuadros depresivos o de bajones animicos asociados a las rupturas. Eso hasta que termine la fase de "duelo amoroso" y el cerebro vuelva a segregar dopamina en respuesta a otros estimulos... o no lo haga y el desamor no se supere.

Esto es el amor. Mis disculpas si rompi el encanto platonico del concepto, pero la cosa funciona asi: el amor nos tiene absolutamente DE LA CABEZA, y es bueno saber que asi sucede para poder disfrutarlo a pleno.

viernes, 12 de abril de 2019

TE AMO CON TODA LA FUERZA DE MI CEREBRO. Parte 1.


(Articulo publicado en la columna semanal DE LA CABEZA del Diario La Nacion correspondiente al sabado 6 de abril de 2019. Todos los derechos reservados.)

Cuando llegan los 14 de febreros, pululan por todas partes los corazones de flores, con chocolates, dibujos, y toda la simbologia del amor para celebrar su dia. Sin embargo, el error de concepto es total, ya que, al terminar de leer este articulo, sabras que el organo del amor no es el corazon sino el cerebro... aunque no parezca nada romantico recibir un cerebro de chocolate en San Valentin. Pero esta es la "verdad verdadera", aunque mate la esencia.

El cerebro (ya lo vimos) es el centro de todo lo que somos y sentimos. Por eso, no es de extrañarse que los procesos relacionados al amor se generen en ese gran teatro de entramados neuronales. Pero... que realmente sucede cuando nos enamoramos? Desde que lance el año pasado mi segundo libro titulado CEREBRA LA SEXUALIDAD, mucha gente me dijo que no sabia que estar enamorado era lo mas parecido a estar enfermo que uno podia sentir. Y eso es sencillo: el amor estresa. Y el estres reproduce condiciones de exigencia al cuerpo. El amor tambien envicia, como si de una droga se tratase, por eso cuesta tanto que nos abandonen o nos dejen de amar, y entramos en una fase muy parecida al sindrome de abstinencia de drogas. Esto va muy en serio.

Pero que pasa cuando nos enamoramos, cuando llega a nuestras vidas esa persona que "nos mueve la estanteria" y nos deja sin palabras?. El cerebro se inunda de quimicos en un baño placentero de sustancias que lo hacen "sentir absolutamente bien". Inicialmente, ciertas sustancias que se liberan en nuestro torrente sanguineo hacen que tengamos palpitaciones, enrojecimiento de la cara cuando esa persona se acerca, perdamos el apetito y el sueño, y por momento disminuya la irrigacion a lugares como los intestinos para centrarse en otros sitios como el cerebro... por eso aquello de "mariposas en el estomago"... No es casualidad que estas sustancias, liberadas en lo que conocemos como "flechazo" del amor, sean las mismas exactamente que las que median el estres en el cuerpo. De hecho, una de las formas de saber si esta enamorado es literalmente "si esta caliente" pero en el buen sentido de la palabra: cuando vemos, pensamos o estamos con la persona amada, la temperatura corporal puede subir de 1 a 2 grados... tenemos fiebre...!!!

Mientras tanto, el cerebro activa el llamado "centro de recompensa cerebral" aumentando constantemente su irrigacion, por ende, su metabolismo, lo cual funciona exactamente como cuando una persona busca una droga o un dulce. Al mismo tiempo, una sustancia denominada serotonina, responsable de lo que llamamos felicidad, disminuye su concentracion, generandose solo en respuesta al contacto o la busqueda de la persona amada, explicando sobradamente aquello de que "solo tenemos ojos para esa persona" al generar serotonina solo con ella. Este mismo centro se activa tambien ante desafios o placeres nuevos, como un viaje, por lo que cuando se recomienda a parejas en crisis reencontrarse con alguna nueva aventura juntos, esta solucion es mas neurocientifica que romantica. Y su ausencia explica por que nos "obsesionamos" con esa persona: queremos conseguir serotonina a cualquier precio.

Probablemente les haya chocado que les contara que cuando nos enamoramos es como si estuviesemos drogados, pero en realidad es asi. Hagan la siguiente prueba: lean la frase siguiente:

"El centro de recompensa es el que trabaja. El adicto presenta un ansia exagerada e irreprimible por conseguir su droga, se mueve largas distancias o realiza grandes pruebas para conseguirla, y cuando consigue tener su droga, la antepone a cualquier actividad social, recreativa o laboral. Su persistencia es tal que cualquier recordatorio a su droga como lugares o situaciones comunes pueden provocar una recaida aun años despues de haber dejado esa droga"

Listo. Ahora remplacen donde dice droga por la palabra AMOR o el nombre de su "peor es nada"... y voila...!!! Asi funciona el amor: es tambien una conducta adictiva.

Por que nos enamoramos de una persona y no de otra? No todo es quimico como pudimos haber pensado por lo anteriormente escrito. Muchos dicen que buscamos rostros con patrones comunes a nuestra experiencia, incluso a nuestro propio aspecto, y ello viene determinado por lo que aprendimos e internalizamos. Y por que hay personas que forman relaciones estables y duraderas? Porque reproducen patrones aprendidos en la infancia, donde el apego seguro y el relacionamiento estable estuvieron fuertemente enraizados en su propia crianza. Y aqui tambien juega un papel importante la inteligencia emocional residente en nuestro lobulo frontal: elegimos el amor de nuestras vidas conforme patrones internalizados como prejuicios, normas y valores.

En fin: lo que provoca el amor, aunque suene a cero romanticismo, es la perfecta sincronizacion de la activacion de conexiones neuronales de la corteza cerebral con el area de recompensa cerebral y las zonas que motivan el contacto sexual, con la simultanea desactivacion de zonas relacionadas al juicio, la emocion negativa y la amigdala cerebral derecha que es la que nos da el alerta ante situaciones amenazantes: el amor nos hace vulnerables.

La semana que viene les cuento las fases del enamoramiento y las sustancias involucradas en ellas. Porque el amor, como las Neurociencias, nos tienen DE LA CABEZA...

viernes, 1 de marzo de 2019

ESTE NO ES UN ESCRITO DE AUTOAYUDA...


(Publicacion original de la columna semanal DE LA CABEZA del diario La Nacion correspondiente al sabado 23 de febrero de 2019. Todos los derechos reservados)

No soy (ni quiero ser) Paulo Coelho, Osho o Bucay. Porque nada mas lejos de las bellas palabras de estos autores que buscan dar ayuda a mentes inquietas por el trajinar diario y las frustraciones y sinsabores que nos da la realidad cotidiana, que estas lineas que siguen escritas por un neurocirujano que culpa absolutamente de todo a los neurotransmisores y a su accion sobre estructuras cerebrales. Y sin embargo, hoy, en los parrafos siguientes de esta columna que busca semana a semana cautivar tu interes por las Neurociencias y ese maravilloso organo de la evolucion humana que es el cerebro, te voy a contar que es la felicidad, eso que todos buscamos, todos anhelamos pero que no todos consiguen. Vamos a desentrañar "a vuelo de pajaro" que es esa hermosa sensacion, donde reside en el cerebro, y sobre todo, de que depende para que exista. Para que, aplicando las Neurociencias, puedas construir una vida un poquito mejor cada dia.

Si les pido definir a la felicidad, muchos o casi todos diran: salud, dinero, amor, familia, religion... son conceptos pero no son la felicidad en si. Si nuestro cerebro tuviera la respuesta, nos mostraria en "idioma cerebral" que la felicidad no es otra cosa que la convergencia de esos factores de nuestra vida conjuntamente con un cumulo de sensaciones llegadas como estimulos electricos desde afuera, y procesadas en una porcion de nuestro cerebro llamada sistema limbico. Y esa convergencia de sensaciones y emociones, se da en una region especial del cerebro llamada precuneus, situada en el lobulo parietal en su cara media, y cuya activacion se da cuando se experimentan las emociones y la satisfaccion de vivir la vida de manera absolutamente consciente (de lo cual sacamos la primera conclusion: ningun mecanismo que afecte nuestra conciencia como las drogas o los sedantes puede hacernos felices).

La gente experimenta de manera diferente las sensaciones de la felicidad. Las emociones que generan en algunas personas una buena charla, ir a ver a su equipo favorito a la cancha, o estar con la persona amada, disparan el estimulo del precuneo que es el que se encarga de liberar las sustancias que hacen que nos sintamos tan bien, que seamos felices. Aun no sabemos el mecanismo exacto de como funciona la felicidad, pero cuando lo sepamos, podremos medir con una especie de "felicidometro" la cantidad de felicidad que poseemos, y lo que realmente nos hace felices. De hecho, las personas que a la resonancia magnetica (estudio que permite ver la anatomia del cerebro de manera unica e incomparable) mostraron tener mayor sustancia gris en el precuneo (es decir, mayor cantidad de neuronas), fueron capaces de sentir la felicidad de manera mucho mas intensa y tambien la tristeza de manera menos intensa, que otros con menor tamaño precuneal: las personas con precuneo mas grande son mas felices (de aqui surge la segunda conclusion: la felicidad tiene una base anatomica que puede desarrollarse... o atrofiarse...)

En que nos ayuda saber esto? En que hay estudios que han demostrado que existen acciones que aumentan el tamaño del precuneo, es decir, de la zona responsable de un cerebro feliz. Estas acciones son, por ejemplo, la meditacion, que ha demostrado aumentar el tamaño de la sustancia gris en el precuneo (de aqui surge la tercera conclusion: se pueden desarrollar programas que incrementen la felicidad mediante el entrenamiento para desarrollar el precuneo... es decir, se puede aprender a ser felices).

Asi como hay zonas que son las responsables de la felicidad, tambien existen sustancias que son verdaderos "combustibles" de la maquina de ser felices que funciona dentro de nuestro encefalo. Estas sustancias (que conoceremos en otros sabados en esta columna) son nuestra ya conocida dopamina (responsable del placer y la motivacion), la serotonina (activadora positiva del estado de animo) y las endorfinas (culpables de la sensacion de felicidad y bienestar). El saber que la felicidad es un estado de buen funcionamiento cerebral, y de que existen zonas anatomicas del cerebro que deben desarrollarse para ser plenamente felices, conjuntamente con la produccion de sustancias que son el verdadero motor de nuestro bienestar, hace que cada sabado yo este ansioso de seguir estando DE LA CABEZA junto a ustedes.

Total, solo se trata de ser felices. Y el cerebro tiene todas las respuestas.

viernes, 11 de enero de 2019

SI MI CEREBRO TUVIERA QUE PEDIR TRES DESEOS PARA SER FELIZ...


(Articulo publicado en la columna DE LA CABEZA del Diario La Nacion del sabado 12/01/2019)

Si a mi cerebro le dieran la oportunidad de elegir tres deseos, cual regalos otorgados cada uno por un Rey Mago de la naturaleza, estoy mas que seguro que pediria sin lugar a dudas pediria tres sustancias que, de lejos, son las responsables de ese "sentirse bien" que tanto buscamos los seres humanos. Estas tres llaves al santo grial de la felicidad se producen normalmente en el cerebro, pero su presencia se ve condicionada por factores externos que definitivamente pueden condicionar nuestro bienestar. Es mas, la industria sintetica de las drogas explora la manera de producir sustancias que disparen estos componentes que nos hacen sentir bien, y por ende, nuestro cerebro busca a toda costa tener.

La primera de esas sustancias es la dopamina, la reina de lo que conocemos como sistema de recompensa cerebral, y que abordaremos en mas de una ocasion en esta columna. Su presencia es indispensable para la realizacion de las cosas, ya que fomenta la busqueda de objetivos, y al conseguirlos, provoca una descarga de sensaciones que "premian" el logro. Su presencia en el cerebro impulso nuestra evolucion al premiar sobradamente la reproduccion, ya que promueve la supervivencia y la cohabitacion con la pareja, lo cual es algo exclusivo de la especie humana.

La segunda sustancia es la serotonina, la cual induce al placer y al bienestar. No en balde, aparte del cerebro, se sintetiza tambien en el aparato digestivo, por lo que siempre una buena comida proporciona alta sensacion de sentirse bien. Esto tambien explica el por que cuando nos sentimos mal, buscamos en la heladera la solucion a nuestros problemas, lo que se conoce como "comer emocional" y de lo cual tambien hablaremos en entregas futuras. La presencia aceptable de serotonina es la manera que tiene el cerebro de no sentirse vulnerable, y de mantener el ego, es decir, el reconocimiento propio a las acciones: a serotonina alta, mayor aceptacion de uno mismo. Y si queres producir mas serotonina, sencillamente hace ejercicio: la serotonina se libera a raudales cuando nos movemos en el ejercicio o bailamos... es por eso que "da gusto" bailar...!!!

La tercera responsable de nuestro bienestar es la oxitocina, producida por una glandula pequeñita llamada hipotalamo, y que cumple funciones tan diversas e importantes como el enamoramiento, la sensacion de bienestar a las caricias, el apareamiento o la conducta agresiva de las madres para defender a sus niños. Esta sustancia se libera en enormes cantidades en las experiencias de extasis de las personas creyentes en el momento de experimentar sus "conexiones" con la "divinidad", como se cuenta que le pasaba a Santa Teresa de Avila, en quien las experiencias de comunion espiritual eran tan intensas que le provocaban orgasmos, por lo que se sentia tremendamente incomoda, e incluso temerosa de poder ser castigada por esa "incorreccion corporal pecaminosa". Asimismo, personas del espectro autista no pueden producir normalmente oxitocina, por lo que no pueden sentir el placer como lo sentimos los demas.

Es importante conocer a estos tres componentes esenciales de nuestra felicidad, ya que promover su produccion por el cerebro nos va a llevar definitivamente a sentirnos bien, ya que como dice Diego Torres en una de sus mas famosas canciones, todo se basa en "...tratar de estar mejor..."... aunque parezca por ello que estamos DE LA CABEZA...

LO QUE SUCEDE EN EL CEREBRO CUANDO DAMOS UNA BUENA CLASE

  Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación correspondiente al domingo 10 de setiembre de 2023. Todo...