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viernes, 15 de septiembre de 2017

LA RAZON DE LA ESTUPIDEZ EN EL CEREBRO GRUPAL


En la emision de anoche de nuestro programa BAR CONSPIRACION por Unicanal, el querido Augusto Dos Santos me pregunto respecto al por que el cerebro se puede transformar en situaciones donde el colectivo prima sobre la individualidad, como en un estadio de futbol o una manifestacion por ejemplo. Sucede. Y con un mecanismo muy interesante.

La forma en que nuestro cerebro toma decisiones morales es diferente cuando estamos solos y cuando actuamos en grupo. Diversos experimentos han demostrado que las personas pueden cometer actos de vandalismo y brutalidad cuando actúan dentro de la masa que no cometerían como individuos particulares, como si el sentido de la responsabilidad se disolviera en el anonimato colectivo. Pero, ¿cómo pierde uno el contacto con sus propios principios morales para saltárselos a la barra brava en mitad de una turba o celebración?

Algunas personas son más propensas a disolver su personalidad entre la multitud. La doctora Rebecca Saxe, neurocientífica del Instituto tecnológico de Massachusetts (MIT), investiga qué partes del cerebro están implicadas en la empatía, las decisiones morales y cómo cambian en función de determinadas variantes, hasta el punto de que se pueden manipular mediante estimulación magnética transcraneal  (lo cual sera motivo de otro topico en este blog proximamente). En el estudio publicado hace unos días en la revista NeuroImage y liderado por Mina Cikara, una de sus estudiantes de posdoctorado, su equipo ha ido un poco más allá y ha demostrado cómo las personas pierden contacto con sus referencias morales individuales cuando actúan en grupo y cómo esto facilita la posibilidad de que agredan a los que no pertenecen al grupo.

Para realizar el trabajo, los científicos reclutaron a 23 voluntarios y analizaron su actividad cerebral con Resonancia Magnética Funcional en dos situaciones: participando en un juego de forma individual y haciéndolo en grupo. Los investigadores centraron su atención en un área del cerebro, la zona medial de la corteza prefrontal, que se activa siempre que la persona hace valoraciones sobre sí misma y las cosas que piensa, como si fuera una especie de sentido del ‘yo’. Durante las pruebas, los autores del estudio descubrieron que en una serie de sujetos esta zona se activaba mucho durante el juego individual pero se inhibía cuando estaban jugando en grupo. Lo que los científicos preveían es que las personas cuya actividad en esta zona del cerebro era menor, tendrían más probabilidades de perjudicar a los miembros de otro equipo en otra tarea realizada después del juego. Y para medirlo les pidieron que eligieran dos fotos entre seis de los miembros del equipo rival que se publicarían después en el estudio. La gente cambia sus prioridades cuando hay un 'nosotros' y un 'ellos' Las personas que habían tenido menor actividad en la corteza prefrontal eligieron sistemáticamente las fotos en las que sus rivales habían salido menos favorecidos, lo que, según los investigadores, confirma sus sospechas de que son más propensas a actuar contra los miembros del otro grupo con algún tipo de represalia."Esta es una buena manera de usar la neuroimagen para intentar comprender algo que ha sido realmente difícil de explorar solo con el comportamiento", asegura el profesor de psicología de la Universidad de Yale, David Rand, en una nota del MIT.

Para Cikara y su equipo, el resultado es una confirmación de que "la gente cambia sus prioridades cuando hay un 'nosotros' y un 'ellos' y puede servir para comprender mejor por qué algunas personas son más propensas a "perderse a sí mismas" o disolverse dentro de un grupo que compite con otro. Una vez que te sientes atacado por tu grupo, aunque sea arbitrariamente, cambia tu psicología. La literatura científica coincide en señalar que nuestros cerebros parecen desarrollar un sentido del grupo que nos hace percibir a los otros como extraños e incluso hostiles, y en los casos más extremos, deshumanizarlos. En estudios anteriores sobre los cambios en la empatía, Saxe y Cikara ya habían visto que cuando emplean la lógica de grupos es frecuente que las personas se alegren secretamente de las desgracias ajenas, una sensación conocida con el término alemán "Schadenfreude". En experimentos con neuroimagen se ha comprobado que a algunas personas se les activan las zonas de "recompensa" del cerebro cuando el competidor recibe una descarga eléctrica dolorosa o cuando le sucede una desgracia.

En estudios en Resonancia Magnetica Funcional se observaron que los estímulos negativos (tu equipo pierde y el rival gana) activaban la ínsula y la circunvolución cingulada anterior, mientras que los estímulos positivos (tu equipo gana y el otro pierde, incluso con un tercer equipo) activaba el cuerpo estriado, que tiene que ver con el placer pero también con las tentaciones que los propios sujetos relataban de golpear a un seguidor del otro equipo. ¿Quiere esto decir que estar en grupo te convierte en una criatura agresiva y sin control? Por supuesto que no. Lo que el estudio apunta es que algunas personas pueden estar más predispuestas que otras a saltarse sus propios límites morales cuando se identifican con un grupo de gente.

Esto puede tener también consecuencias positivas, como demostraba un estudio de 1990 en el que los sujetos eran más propensos a donar dinero para una buena causa cuando estaban en grupo que cuando estaban solos. Los mismos circuitos neuronales, aseguran los investigadores, pueden promover comportamientos prosociales o antisociales, aunque el contexto competitivo tiende a promover el segundo escenario y lo habitual es que, cuando el individuo pierde la referencia de su código moral, su actuación termine siendo desafortunada e irracional.

Referencias:

Reduced self-referential neural response during intergroup competition predicts competitor harm (NeuroImage) |

When good people do bad things (MIT news)

miércoles, 27 de enero de 2016

LA ADICCION AL CELULAR Y A LA COCAINA: SON IGUALES?



La respuesta contundente es SI.

No te asustes. No por esto te vas a inhalar tu iPhone o tu Samsung, pero tenes que saber que los mecanismos cerebrales usados por los dos son mucho mas que similares: son los mismos.

Cada cuanto miras tu celular que reposa en la mesa o al lado de tu cama? Minutos? Segundos incluso? Soportas la tentacion de mirar la pantalla ante un bip de tu mensajero o un silbido de tu Whatsapp? O peor: te olvidaste del celular en casa... te sentis desamparado, desnudo? Aparecen sudoración, palpitaciones, agitación?. Y ojo: no hablo del hecho que tu pareja pueda descubrir los mensajes de tus amigos o amigas, o fotos de chicas o fisicoculturistas con pocas ropas, sino de un verdadero síndrome de abstinencia.

Y es que se ha descubierto mediante estudios de Resonancia Magnética Nuclear Funcional (RMNf) que la necesidad de tener el celular y revisarlo transita por el llamado Circuito de la Recompensa Cerebral. Esta vía nerviosa es la encargada de hacernos sentir bien despues de realizar determinada actividad, o de modificar comportamientos mediante un refuerzo positivo.

Este Mecanismo de Recompensa Cerebral se activa mediante estímulos externos que posibilitan la liberación de los neurotransmisores dopamina y la oxitocina que son los responsables de las sensaciones de placer. Este placer es la recompensa que sentimos cuando satisfacemos una necesidad básica y es un mecanismo evolutivo que adquirió el cerebro para asegurar la subsistencia y la reproducción, ya que se dispara cuando se come o se tiene sexo, liberándose en esos actos grandes torrentes de estos neurotransmisores del placer. Cuando este mecanismo se altera, como en el caso de la depresión o la anhedonia, la liberación de los neurotransmisores está alterada, y no se siente placer al realizar actos que normalmente nos lo brindarían.

Este circuito está formado por cinco áreas:

- Amígdala: regula las emociones
- Núcleo accumbens: controla la liberación de dopamina
- Área tegmental ventral: libera la dopamina
- Cerebelo: controla la función motriz
- Glándula pituitaria o hipófisis: libera beta endorfinas y oxitocina responsables del alivio del dolor, del amor, del apego y los lazos positivos.

Lamentablemente, este sistema también es capaz de liberar neurotransmisores del placer ante situaciones que no nos son favorables, como actitudes riesgosas, situaciones dolorosas o incluso, consumo de sustancias como la cocaína o la marihuana. Y claro, el uso del celular. El Sistema de Recompensa repite el mecanismo ante un mismo estimulo, asociandolo a la sensacion agradable.

LO QUE SUCEDE EN EL CEREBRO CUANDO DAMOS UNA BUENA CLASE

  Artículo correspondiente a la columna dominical DE LA CABEZA del Diario La Nación correspondiente al domingo 10 de setiembre de 2023. Todo...